Capítulo 182 182

—No quiero tener que estar en peligro para defenderme.

Sus ojos, antes llenos de deseo, se suavizan con lo más parecido a la ternura que un hombre como él puede mostrar.

—Cuando vengan por mí, estaré preparado.

—Lo sé.

Suelta el mechón de cabello que sostenía cerca de su nariz y, con una delica...

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