Capítulo 200 200

Camina por allí con pasos decididos, se planta en el centro y me hace un gesto para que lo imite. Me coloco frente a él, con los pies separados al ancho de los hombros. Espero que saque una espada de madera del cinturón y me la entregue. En cambio, permanece en silencio, observándome, casi estudiánd...

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