Capítulo 30 30

—Entonces bailemos. —Tira de mí con la fuerza suficiente para hacerme tropezar con mis propios pies—. Por cierto, mi nombre es Walter.

Su sonrisa es casi contagiosa y, sin poder evitarlo, termino devolviéndosela con una pequeña y tímida. Dejo que nos guíe al centro del salón donde los demás invitad...

Inicia sesión y continúa leyendo