Capítulo 33 33

Por un momento, pienso que es Tania, pero rápidamente descarto la idea. Las sombras no me dejan ver su rostro con claridad. El resplandor naranja de las llamas delinea su figura, y podría jurar que me observa con la mirada curiosa de un felino, ladeando ligeramente la cabeza, examinando, evaluando a...

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