Capítulo 37 37

—En eso estamos de acuerdo.

—Y, sin embargo, sigue aquí.

—Sí, lo está. —Siento sus pasos detrás de mí y me detengo en seco antes de que pueda seguirme a mis aposentos. Nadie entra en ellos además de Antony—. Llama al médico. Elara está enferma de nuevo.

Abre tanto los ojos que parece que se le va...

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