Capítulo 71 La Caricia del Verdugo

​La noche cayó sobre la capital con una tormenta helada que azotaba las cristaleras de la mansión Lombardo. Las gotas golpeaban los ventanales del dormitorio principal como miles de alfileres, creando una atmósfera sofocante dentro de la estancia. Permanecí de pie frente al tocador de caoba, vist...

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