
Venganza bajo contrato, la esposa de lombardo
Maria Guanipa · En curso · 105.5k Palabras
Introducción
Destrozada y buscando escapar de la humillación, Elena termina en los brazos del hombre que Julián más desprecia en este mundo: Dante Lombardo.
Dante y Julián comparten una historia de odio manchada de sangre y rivalidad extrema. Dante es la sombra que persigue los negocios de Julián y el único hombre al que este no puede vencer. Al ver a Elena vulnerable, Dante ve la oportunidad perfecta para una venganza maestra: arrebatarle a Julián lo único que le queda de valor.
Dante le ofrece un pacto letal. Un matrimonio falso, una alianza pública y un contrato que le otorgará a Elena el poder de destruir a Julián desde las sombras. A cambio, ella debe ser la "Señora Lombardo" ante los ojos de todos, viviendo bajo el mismo techo que el enemigo más peligroso de su ex.
Las peleas no tardan en estallar. Julián, consumido por los celos y la rabia de ver a su mujer al lado de su peor enemigo, intentará recuperarla por la fuerza. Pero Dante Lombardo no cede lo que le pertenece. Entre enfrentamientos públicos, amenazas cruzadas y una tensión sexual que quema, Elena descubrirá que estar casada con "el diablo" es mucho más adictivo de lo que imaginaba.
¿Es el contrato una vía de escape, o Elena ha caído en una trampa donde el placer y el odio son inseparables?
Capítulo 1
El vestido de seda blanca me pesaba una tonelada. Me miré al espejo del salón VIP del hotel, retocándome el labial rojo mientras intentaba ignorar que las manos me temblaban. En una hora, el ensayo de la boda terminaría y mañana sería, oficialmente, la "Señora de Julián Vargas". El sueño que creí querer toda mi vida.
O eso pensaba, hasta que escuché esas risas ahogadas en el pasillo de servicio.
—Cuidado, Julián… si alguien nos ve… —Esa voz. Aguda, fingida. Mi hermana, Lucrecia.
—Nadie va a venir, amor. Elena está afuera posando para las fotos como la muñeca que es —la voz de Julián, mi prometido, sonaba llena de un desprecio que me heló la sangre—. No tiene idea de que, en cuanto firme el acta matrimonial, sus acciones en la constructora serán mías. Me quedaré con todo y a ella la mandaré a la casa de campo para que no estorbe mientras nosotros disfrutamos de su dinero.
El mundo se detuvo. Sentí un golpe seco en el pecho que me dejó sin aire. No era solo que me estuviera engañando con mi propia sangre; era la frialdad con la que planeaban mi ruina. Mi propia hermana y el hombre al que le había regalado los últimos cinco años de mi vida.
Me asomé por la rendija de la puerta. Los vi. Él la tenía contra la pared, con una urgencia que me dio náuseas, metiendo las manos debajo de su falda mientras Lucrecia reía, un sonido que se me clavó como un insulto directo en la cara. No grité. No lloré. Sentí algo mucho más peligroso: un frío que me recorrió toda la espalda y congeló mis lágrimas, convirtiéndolas en puro granizo.
Salí de allí antes de que me vieran. Necesitaba aire. O quizás, necesitaba un milagro.
Bajé por la escalera de incendios hacia el estacionamiento privado del subsuelo, donde el aire era pesado, oliendo a cemento y combustible. Y allí, apoyado en un deportivo negro impecable que parecía absorber la poca luz del lugar, estaba él.
Dante Lombardo.
Dante era el hombre que Julián mencionaba cada vez que tenía una pesadilla de negocios; el rival que le ganaba todas las licitaciones en la frontera. Esa noche, Dante se veía casi irreal. Llevaba un traje a medida de un color gris tan oscuro que rozaba el negro, ajustado perfectamente a sus hombros anchos y su figura atlética. No llevaba corbata; los primeros botones de su camisa blanca estaban abiertos, revelando el inicio de una piel bronceada y dándole un aire de elegancia relajada, pero letal. Su rostro era de facciones duras, con una mandíbula marcada y unos ojos oscuros que no miraban, sino que devoraban. No era solo guapo; tenía esa clase de atractivo peligroso que te hace dar un paso atrás por puro instinto de supervivencia.
Fumaba con una calma que me dio envidia.
—La novia parece que vio algo que no debía —su voz fue una vibración profunda, un barítono bajo que me recorrió el cuerpo entero—. O quizás finalmente abrió los ojos a la inmundicia en la que planeaba meterse.
Me detuve a pocos metros. Tenía la rabia quemándome la garganta.
—¿Qué haces aquí, Lombardo? Es un evento privado. Mi familia reservó todo el maldito hotel.
Él soltó el humo lentamente, observándome con una intensidad que no me permitió apartar la mirada. Sus ojos me recorrieron con una calma descarada, analizando la palidez de mi rostro, el labial rojo ligeramente corrido, y el temblor que intentaba ocultar apretando los puños sobre la seda blanca.
—Vine a ver el desastre, Elena. Sé que Julián es un idiota, pero no pensé que fuera tan estúpido como para cambiar un diamante por una imitación barata de mercadillo como tu hermana.
—¿Lo... lo sabías? —pregunté, y la maldita voz se me cortó, quedando apenas en un hilo.
—Lo sé todo —Dante apagó el cigarrillo contra el capó del auto, un gesto lento que denotaba que no le importaba arruinar la pintura, y caminó hacia mí. Sus movimientos eran seguros, pesados, como los de un depredador que sabe que es el dueño absoluto del territorio—. Sé que quiere las acciones de tu padre. Sé que tiene deudas de juego y desfalcos que solo tu apellido puede limpiar en la junta directiva. Si mañana entras a esa iglesia, Elena, te vas a hundir con él. Y te aseguro que Julián no te dejará salir a flote.
El espacio se redujo. De pronto, me invadió su perfume; olía a algo sumamente caro, a madera ahumada, tabaco y cuero. Era una presencia física que me asfixiaba y me atraía al mismo tiempo.
—¿Andas espiando a mis espaldas? ¿Por qué me dices esto ahora? —apreté los dientes, intentando no flaquear ante su tamaño.
—Porque detesto a los idiotas con suerte. Y porque quiero ver a Julián perder lo único que cree que tiene seguro en esta vida: a ti —Dante se detuvo a un palmo de mí, obligándome a inclinar la cabeza hacia atrás para sostenerle la mirada—. Hablemos claro, Castillo. Tú quieres cobrarte lo que te acaban de hacer allá arriba. Quieres verlos sangrar sin derramar una lágrima. Y yo quiero borrar a la dinastía Vargas del mapa financiero. Casémonos.
Me reí, un sonido agudo nacido del puro nerviosismo, pero la risa se me congeló en los labios al ver la absoluta seriedad de sus ojos de obsidiana. No había burla en él. Había un cálculo milimétrico.
—¿Casarme contigo? Eres su peor enemigo. Te odia más que a la muerte misma.
—Exacto —una sonrisa pequeña, casi arrogante y cargada de una malicia infinita, apareció en sus labios—. Imagina su rostro mañana cuando entre a la iglesia y el altar esté vacío. Imagina su maldita cara cuando sepa que el contrato de boda se canceló porque ya eres la mujer de Dante Lombardo. Un contrato de un año, Elena. Te doy el respaldo militar y financiero para que recuperes el control total de la constructora y los mejores abogados de la capital para que aplastes a Julián legalmente. A cambio, solo quiero el placer de ver cómo se descompone cada vez que te vea del brazo conmigo.
Miré hacia la puerta de la escalera de incendios. Arriba estaba la mentira, la humillación, la ruina de mi vida. Abajo, el diablo me ofrecía un arma cargada. Mi cabeza comenzó a maquinar la caída de Julián con una velocidad que no sabía que poseía.
En ese preciso momento, la puerta metálica del estacionamiento se abrió con un estruendo violento. Julián salió al andén, con el esmoquin del ensayo desordenado y el rostro encendido de ira.
—¡Elena! ¿Qué carajo haces aquí abajo hablando con este infeliz? —gritó, avanzando hacia nosotros con la prepotencia de quien se cree dueño de la propiedad—. ¡Te estuve buscando por todas partes! Entra ahora mismo, la prensa está llegando para las fotos de la recepción previa.
Dante ni siquiera parpadeó. Con una lentitud insultante que desató la furia de Julián, dio un paso al frente. Su agarre fue inmediato, posesivo y dominante. Antes de que pudiera reaccionar, me tomó firmemente de la cintura, pegando mi cuerpo cubierto de seda blanca contra la dureza de su traje gris. Su mano, grande y cálida, se enterró en la parte baja de mi espalda, sujetándome con una fuerza implacable que me obligó a arquearme hacia él. No era un abrazo protector; era una declaración pública de propiedad. Un escudo que se sentía como una jaula.
—Cuidado con el tono, Vargas —soltó Dante, y su voz bajó un par de octavas, saliendo con una frialdad tan cortante que hizo que Julián se detuviera en seco a dos metros de nosotros—. Estás levantándole la voz a la mujer equivocada.
El silencio en el sótano se volvió denso, asfixiante. El rostro de Julián pasó del enojo a un desconcierto absoluto, perdiendo el color de golpe, como si le hubieran vaciado las venas con un solo golpe en el estómago. Miró la mano de Dante en mi cintura y luego mis ojos.
—¿De qué estás hablando, Lombardo? Elena, muévete de ahí. Deja de jugar.
Miré a Julián y la náusea del pasillo se transformó en un asco soberano y frío. Luego miré hacia arriba, hacia Dante, cuyo rostro implacable estaba a centímetros del mío, esperando mi veredicto. Sentí el poder de su cuerpo, la promesa de la destrucción que cargaba en su apellido. El diablo me estaba abriendo las puertas de su infierno privado, y yo estaba más que lista para quemar el mundo de Julián en él.
—No estoy jugando, Julián —dije, y mi voz sonó tan firme que me sorprendió—. Acepto el trato, Dante. Sácame de aquí.
Julián dio un paso adelante, ciego de rabia, estirando la mano para jalarme del brazo.
—¡Tú no vas a ningún lado, maldita perra! ¡Tenemos un contrato firmado con tu padre!
Pero Dante fue más rápido. Sin soltarme de la cintura, levantó su mano libre y detuvo el brazo de Julián a mitad del aire, apretándole la muñeca con una fuerza que hizo crujir los huesos del prometido. Los ojos de Dante brillaron con una luz asesina.
—Vuelve a rozar su vestido, Vargas, y la próxima vez que veas tus barcos en el puerto, estarán ardiendo en el fondo del mar —siseó Dante, empujándolo hacia atrás con un desprecio absoluto—. La boda de mañana queda cancelada. Elena viene conmigo.
Dante me arrastró hacia la puerta del copiloto de su deportivo, abriéndola sin dejar de vigilar a Julián, quien se sostenía la muñeca herida, pálido y temblando de furia en medio del estacionamiento. Subí al auto, mi vestido blanco arrugándose contra el cuero negro del asiento. Dante rodeó el capó, subió al lugar del conductor y encendió el motor con un rugido que hizo vibrar las paredes de concreto.
Mientras salíamos a toda velocidad hacia la avenida principal, dejando atrás los gritos mudos de Julián por el retrovisor, miré mis manos. Seguían temblando, pero ya no era de miedo. Era por la descarga de adrenalina de saber que acababa de escapar de una ejecución para subirme al auto del verdugo.
—Bienvenida a mi mundo, Sra. Lombardo —dijo Dante, acelerando a fondo en medio de la noche lluviosa de la ciudad—. Mañana a primera hora firmamos el contrato real. Espero que tengas el estómago fuerte, porque yo no sé jugar limpio.
Giré la cabeza hacia la ventana, viendo las luces de la ciudad desdibujarse bajo el agua, sabiendo que la guerra apenas comenzaba y que me había aliado con el monstruo más grande de todos.
Últimos capítulos
#90 Capítulo 90 La Caída del Telón
Última actualización: 10/16/2026#89 Capítulo 89 El Fantasma de la Bóveda
Última actualización: 10/14/2026#88 Capítulo 88 Las Voces de la Penumbra
Última actualización: 9/24/2026#87 Capítulo 87 Sombra del Zulia
Última actualización: 9/24/2026#86 Capítulo 86 El Eco en los Pasillos
Última actualización: 9/24/2026#85 Capítulo 85 Sombra en la Cúspide
Última actualización: 9/10/2026#84 Capítulo 84 El Rostro de la Viuda
Última actualización: 9/6/2026#83 Capítulo 83 La Sombra del Embargo
Última actualización: 9/6/2026#82 Capítulo 82 Refugio de la Fiera
Última actualización: 8/31/2026#81 Capítulo 81 El Pacto en las Sombras
Última actualización: 8/26/2026
Te podría gustar 😍
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.
Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.
Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.
Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.
Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.
Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.
Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.
En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.
A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.
El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.
Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.
Mi padrino es mi Sugar Daddy
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.
Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.
Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Poseída por el Despiadado Alfa
Ella nunca debió sobrevivir.
Ivy Mooncrest es la vergüenza de su manada: una Gamma solo de nombre, condenada por pecados que nunca cometió. Cuando el Alpha Brian la envía al dominio de los depredadores más peligrosos que existen, no le da una misión.
Le da una sentencia de muerte.
Los Hermanos Thorn. En The Obsidian, su club exclusivo donde las sombras bailan con el deseo y el poder, tres lobos gobiernan con autoridad absoluta:
Jaxson: frío, calculador, intocable.
Malric: astuto, peligroso, siempre tres pasos por delante.
Kael: el ejecutor implacable cuya mirada penetrante arranca cada mentira, cada máscara, cada defensa.
Un solo error, y ella es borrada. Un solo desliz, y es devorada. Pero Ivy no es la pieza frágil que ellos esperan.
A medida que Ivy se ve arrastrada más y más dentro de su oscuro imperio, las líneas se desdibujan entre misión y deseo, entre cautiva y participante dispuesta. Los hermanos no solo quieren su obediencia. Quieren que se rinda. Sus secretos. Su cuerpo. Su alma.
Y en un mundo donde el poder lo es todo y confiar resulta fatal, Ivy se enfrenta a una elección imposible:
Arder en su fuego… o dejar que la forjen en algo irrompible.
ADVERTENCIA: Esta es una novela romántica paranormal oscura con contenido explícito, dinámicas de poder y elementos de BDSM. Presenta una manada moralmente gris, alphas posesivos y una protagonista que juega con fuego.
Contrato Evans
A ella le dará la oportunidad de terminar sus estudios y evitar la muerte de su padre y a él la posibilidad de encontrar con quién resolver el asunto de contraer nupcias.
De las decisiones que ellos tomen va a depender si el contrato se cumple o termine antes de tiempo.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario
En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...
Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.
George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.
Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!
Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.
Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.
—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?
George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!
—Me temo que eso es imposible.
Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
El compañero de segunda oportunidad de Luna
Abrí la boca cuando la conmoción y el dolor me llenaron el cuerpo. Mi marido se estaba acostando con mi hermanastra en nuestra noche de bodas. Lágrimas calientes brotaron de mis ojos mientras los sonidos húmedos y los gemidos se hacían cada vez más fuertes.
Larissa, la estimada Luna de la manada Tokenmoon, lo tenía todo. Un marido cariñoso y una manada fuerte. Pero todo era mentira. Stefan, su marido alfa, era el diablo. La maltrataba y abusaba constantemente mientras la engañaba con su hermanastra. Para empeorar las cosas, la rechazó y la despidió. Con el corazón roto, Larissa estaba perdida hasta que se topó con su pareja de segunda oportunidad.. Kaden.
Kaden, guapo como el pecado y el alfa de la manada de Griffen-Howl, es un hombre roto. Cuando su esposa huye con otro hombre, mientras lo abandona a él y a su hijo, promete no creer nunca en el amor. Pero cuando una mujer sin hogar, Larissa, entra en su territorio, parece que podría estar rompiendo esos votos. Ella es su compañera de segunda oportunidad, pero ¿podrá volver a creer en el amor?
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
La niñera de la mafia
Se me cae la boca cuando me muevo hacia atrás. «Deben estar jugando conmigo», pienso.
«Disculpe, señora, ¿esto forma parte de las preguntas de la entrevista?» Extiendo furor de ira. Ella todavía me sonríe, pero eso ya no me interesa. Leonardo se sorprende de mi descaro y es entonces cuando nuestras miradas se encuentran. Trago un trago mientras aplaudo su apariencia dentro de mi cabeza.
Es la primera vez que lo miro bien hoy. No es un modelo masculino, pero debería serlo. El cabello exuberante y dorado que arregla con tanto cuidado tiene una calidad ondulante. Sus ojos azules como los de un río marino se iluminaban con pasión.
Tienen forma de almendra. Brillan con inteligencia, dominio y autoridad.
Por supuesto, todas las chicas guapas se enamorarían de un chico como él, pero no de mí; soy diferente.
Intenta sobrevivir después de que se acaben sus ahorros. Ese es el mismo momento en que recibe una oferta de un hombre extraño en el mismo bar que frecuenta. La dirigen a una mansión donde la entrevistarán para el trabajo de niñera. Va a la entrevista donde conoce a un hombre muy grosero y a una mujer acogedora. Sin que ella lo sepa, ha puesto un pie en la familia criminal más peligrosa de Italia.
Advertencia: incluye contenido delictivo
Tocada por el Velo - Trilogía de la Diosa Indomable - Libro 1
—Mírala... nuestra diosa de rodillas, tomando a dos de nosotros mientras los demás esperamos nuestro turno. Eso es devoción.
Hace nueve años, Sahiyra corrió al bosque y nunca regresó. Todos decían que debería haber muerto, las bestias salvajes no perdonan a las niñas pequeñas. Pero no la mataron. La criaron.
Ahora, a los diecinueve años, vive descalza, sin ataduras y completamente indomable. Caza con lobos, habla con cuervos y calma a las bestias heridas con solo un toque de sus manos brillantes.
No sabe nada de jerarquías, registros o las brutales políticas de harén de los clanes de bestias.
No tiene idea de que es la primera hembra nacida Myrren en doscientos años. O que su poder supera incluso el nivel divino más alto.
Cuando se topa con un grupo de caza de diez machos cambiaformas peligrosamente desatados... todo cambia.
Ellos lo sienten. Esa rara energía pulsando bajo su piel. Ese aura a la que sus bestias no pueden resistirse.
Algo sagrado. Algo intocable. Algo que los mismos dioses están observando.
Y si no tiene cuidado... su necesidad de ella se volverá salvaje. Pero Sahiyra no es una cosa frágil. Ella es la naturaleza. Ella es la Elegida. Y nació para romper el sistema.
🔥 Harén inverso
🐺 Cambiaformas bestiales
✨ Elegida/Diosa en ascenso
🌕 Profecía divina + vínculo primitivo
🩸 Magia salvaje, rituales de apareamiento, dominancia suave
💋 Heroína indomable con sangre de diosa
Actualizaciones DIARIAS
¡Entra. Sé reclamado. ¡Deja que el Velo te elija!
Mi Alfa prohibido
En un mundo donde las uniones entre hombres lobo y magos están estrictamente prohibidas y severamente condenadas, Alana, una joven bruja huérfana sin magia, se ve envuelta en una situación no deseada. Su tía egoísta la presiona para que se case con un mago al que no ama y cuyas intenciones son cuestionables. El destino de Alana da un vuelco cuando se adentra en un peligroso bosque y, en un momento de peligro, es salvada por un lobo misterioso y extraordinariamente atractivo llamado Sedrik. Es el alfa de su manada y no espera cruzarse en el camino de Alana de forma tan abrupta.
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.












