Capítulo 25 El eco de los tambores

Samanta dejó caer el teléfono sobre la mesa de cristal. El silencio que siguió a las palabras de Luciano fue más ensordecedor que el estruendo de un disparo. "Te declaro la guerra". La frase rebotaba en las paredes de su apartamento, recordándole que el hombre que la había sostenido con ternura en l...

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