Capítulo 28 La cena de los lobos

La oficina de Sebastian Aethelgard en el distrito financiero de Milán era un templo de minimalismo y poder. Luciano entró con la mandíbula tensa y un maletín que contenía no solo documentos, sino el veneno necesario para corromper la felicidad de la mujer que amaba.

Sebastian, un hombre de una elega...

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