Capítulo 35 El juramento de las sombras

El trayecto de regreso desde el Palacio de Justicia fue un funeral en movimiento. Samanta permaneció en el asiento trasero del coche de Sebastian, con la mirada perdida en el desfile de edificios grises de Milán. No escuchaba las palabras de consuelo de su prometido, ni sus promesas de mover influen...

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