Capítulo 43 El peso del miedo

El plazo de las cuarenta y ocho horas expiró con la precisión de una guillotina. Durante ese tiempo, el apartamento de las Valenti se había transformado en un búnker. Los ventanales estaban cubiertos por persianas de seguridad, y el eco de los pasos de los guardaespaldas de Sebastian en el pasillo s...

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