Capítulo 38 Humillación de alta gama

Eliseo se encaramó en la silla giratoria frente a la pantalla principal. Sus piernas cortas colgaban en el aire, pero sus dedos se movían sobre el teclado con una rapidez pasmosa. El sistema informático de la subasta estaba abierto y listo para la transmisión de la noche. En la pantalla aparecían...

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