Capítulo 46 El peso de las verdades

El motor de la camioneta rugía mientras el chofer devoraba las avenidas con dirección hacía la mansión. En el asiento trasero, Natalia apretaba a los gemelos contra su pecho, derramando lágrimas de rabia pura. Elisa intercambiaba miradas rápidas con Eliseo. El niño le dio dos palmaditas en la pierna...

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