Capítulo 48 Ella no está sola

Sin esperar a que Natalia dijera una palabra más, Collins se dio la vuelta. Su rostro se había transformado. Miró a Nathan con rabia asesina y le hizo una seña con la cabeza para que lo siguiera hacia la oficina del fondo.

—Tenemos trabajo que hacer —anunció en voz baja mientras se adentraba a paso...

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