Capítulo 52 Placer y castigo en una mente inmadura

El metal rompió la tela de la camisa y se hundió en la piel de Collins, ante el dolor él soltó un gemido ahogado, pero no retrocedió ni un cnetímetro. La sangre comenzó a brotar de inmediato, manchando la tela blanca, pero lejos de amedrentarlo o soltarla, el dolor pareció encender en sus ojos una c...

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