Capítulo 55 La pregunta de Eliseo

Tenía la mandíbula apretada y la mirada fija en Natalia, cargada de esa electricidad que parecía quemar el espacio entre los dos.

—Mis amores... —dijo Natalia con la voz quebrada, arrodillándose en el suelo y abriendo los brazos para recibir a los niños—. ¿Están bien? ¿Comieron algo?

Elisa no lo pen...

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