Capítulo 88 Fuego cruzado y asedio a la mansión

El crujido del teléfono al ser destrozado por la rodilla de Elisa dejó un silencio helado en el descansillo de la escalera. Abajo, en el vestíbulo, los últimos abogados y policías terminaban de evacuar la propiedad, pero la calma duró apenas unos segundos. Antes de que Natalia pudiera levantarse del...

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