Capítulo 59 59

—No voy a extrañarte antes de las diez.

León, apoyado en el marco de la puerta de la estación, miró su reloj.

—Son las nueve cincuenta y ocho.

—Entonces tienes dos minutos para conservar la dignidad.

—La perdí cuando conduje cuarenta minutos para acompañarte a un tren que sale sin mí.

—Eso fue elecc...

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