Capítulo 63 63

—Vuelvo contigo.

León no sonrió de inmediato.

—¿Eso fue para que te deje subir al tren tranquila?

—No.

—¿Para que deje de poner cara de perro abandonado?

—Un poco.

—Maia.

Le apreté la mano.

—Vuelvo contigo, León. ¿Necesitas que lo escriba?

—Podría guardar la nota.

—Ni se te ocurra.

El aviso volvió a...

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