Capítulo 82 82

—No pienso entrar contigo.

León, que estaba esperándome frente a La Sal, miró la puerta.

—Técnicamente tenemos que entrar para cenar.

—Me refiero agarrada de tu brazo como si hubiéramos vuelto.

—No iba a ofrecerte el brazo.

—Bien.

—Ahora quiero hacerlo solo para molestarte.

—Y por eso sigues en peri...

Inicia sesión y continúa leyendo