Capítulo 89 89

—Eso sigue siendo decidir por los dos.

León no intentó acercarse.

—Sí.

—¿Y esa es toda tu defensa?

—No tengo una buena.

—Milagro.

Se pasó una mano por el cabello.

—El propietario me dijo que pensaba vender. Entré en pánico.

—¿Por qué?

—Porque acabábamos de hablar de que este lugar podía sentirse nue...

Inicia sesión y continúa leyendo