Capítulo 138: La certeza de ser escuchada.

Kate sonreía.

Él acababa de confirmarle que, en efecto, había escuchado y no respondido ninguno de sus mensajes, y ella, en respuesta, sonreía.

—¿Estás sonriendo? ¿Por qué sonríes? —quiso saber el muchacho, sin lograr comprender a su amiga Kate.

—Porque estoy feliz, obviamente. ¿Por qué más son...

Inicia sesión y continúa leyendo