
Volver a Empezar
Claudia Cadenas · En curso · 177.6k Palabras
Introducción
A medida que los días avanzan, entre pasillos olvidados y confesiones inesperadas, Nathan y Summer se ven envueltos en una red de verdades que muchos se han esforzado por mantener enterradas. Y mientras el amor florece en medio del misterio, ambos deberán decidir qué hacer con lo que descubren… y con lo que sienten.
Capítulo 1
Se podía escuchar el ruido constante de un ventilador girando, perturbando la paz del joven. Empezó a abrir los ojos, viendo el aparato colgado del techo que le proporcionaba una agradable brisa, pero algo no estaba bien. En sus dieciocho años de existencia, Nathan Grayson nunca había visto ese ventilador, ni mucho menos ese techo. Giró el rostro hacia su derecha y pudo ver cómo el cielo comenzaba a mostrar los primeros tintes del arrebol, a través del cristal de una ventana que tampoco conocía.
Él se hallaba tendido sobre una cama que no era suya, apenas recuperando la conciencia de un sueño que no recordaba haber buscado en primer lugar. Empezó a inspeccionar su alrededor, deteniéndose de repente al darse cuenta de que no estaba solo.
Junto a él, sentada en una silla justo a su izquierda, se encontraba una persona dormida, apoyada en la cama. Agudizó más la vista y notó que se trataba de una joven, una joven de larga cabellera negra que se esparcía sobre su cobija, de piel clara y rostro algo regordete, que le recordaba un poco a los malvaviscos que tanto le gustaban.
No podía negar que era la chica más bella que alguna vez había visto.
Después de unos casi inexistentes segundos, decidió incorporarse para verla mejor. Lo que no se esperaba era que los ojos de su acompañante se abrieran de golpe y que, de un salto, enderezara su postura, provocando que ambos quedaran viéndose directamente a los ojos, con sus rostros a pocos centímetros de distancia.
El tiempo pareció congelarse para él en lo que sintió como una eternidad, logrando ver la mirada color avellana de ella mientras chocaba con sus ojos verdes.
Los pasos de alguien subiendo una escalera se escucharon de fondo, rompiendo el ambiente de golpe, especialmente cuando la que parecía una dulce chica cambió su expresión por una mirada de pánico, dirigida hacia la puerta de la habitación, y luego por un rostro de determinación, vuelto de nuevo hacia él.
Ella se aproximó de golpe, le cubrió la boca con la palma de su pequeña mano, y lo miró con unos ojos que, sin palabras, parecían dictar su sentencia.
—Ni se te ocurra hablar de más —le susurró la chica.
«¿De qué estaba hablando este enojado malvavisco humano?», pensó él.
Definitivamente no se había imaginado que terminaría en una situación como esta hace unos días. Aún tenía muy fresco aquel día que, sin que él lo supiera, había sido el inicio de todos estos cambios que llevarían su vida por una nueva ruta.
El aire salado, el mar quebrándose, y el sonido de las personas conviviendo y divirtiéndose en el lugar donde todos van después de un día de playa. Varios camiones de comida se alinean, aunque al final nunca parecen suficientes para la cantidad de personas hambrientas haciendo fila. Un grupo de chicos y chicas se ríe de sus bromas en algunas de las mesas, poniéndose al día sobre cómo están pasando las vacaciones...
—Quisiera ser uno de ellos —suspira.
—¿Se puede saber qué estás haciendo? —Nathan habla con un poco de irritación desde la cocina del camión, mirando a su jefe que acababa de entrar.
El hombre de ojos ámbar le da una media sonrisa.
—Solo estoy exteriorizando tus pensamientos. De nada —le contesta, con una mano en el pecho, exagerando cada gesto.
—Primero, agradecería que no te autonombres vocero de mis pensamientos. Segundo, yo no estaba pensando eso —aclara el chico castaño, intentando no hacer un puchero mientras se recoge el cabello en una coleta—. Y tercero, eres mi jefe y un hombre mayor. Deberías actuar como alguien de tu edad —termina, antes de regresar a tomar el cuchillo y picar los tomates.
—Me ofendes. Lo dices como si fuera un vejestorio. Apenas estoy en mis cuarenta, ¡estoy en la flor de la juventud! —dice, como una señora ofendida mientras habla—. Además, eso es muy hipócrita de tu parte, mi joven aprendiz —responde ahora imitando algún acento oriental y comportándose igual que el viejo de la película de karate que vieron la noche anterior... Este hombre ve demasiada televisión—. ¿Qué joven adulto, en vez de disfrutar sus vacaciones con sus amigos, prefiere pasárselas trabajando todos los días en un puesto de comida rápida? ¿Quién es el que no actúa como alguien de su edad? —recalca, mirándolo directamente a los ojos, rematando su punto con un tarareo interrogativo.
Nathan, ahora incrédulo, no sabe qué responder, pero igual abre la boca para defenderse como sea.
—Bueno...
—¡Es verdad! Qué tonto de mi parte olvidarlo —lo interrumpe el adulto—. Mi querido niño no tiene ningún amigo con quien salir a jugar —saca un pañuelo de la nada y empieza a secar lágrimas invisibles.
La puerta del tráiler se azota al abrirse, dando paso a una invitada empapada, que se acerca a grandes pasos hacia los dos varones, ahora petrificados.
—¿De quién fue la brillante idea de hacer pedidos a domicilio?
—¿Estaba lloviendo, mi querida April? Debiste haberte llevado un paraguas contigo. Eso fue muy descuidado de tu parte —negó con la cabeza. Obviamente, Sebastián, el dueño del puesto de comida, solo quería molestar a su joven empleada.
—¡Por supuesto! Qué tonta de mi parte. La próxima vez que tenga que entregar algo bajo la lluvia en motocicleta, definitivamente llevaré un paraguas —no hacía falta decir que todo fue dicho con sarcasmo. Decidió respirar hondo para calmarse antes de volver a hablar—. ¿Por qué siempre buscas hacerme enojar?
—Porque es divertido. No hacen falta más razones —responde el hombre, sonriendo juguetonamente.
—Da igual. De todas formas, no estaba lloviendo. Solo fue un tonto que pensó que era buena idea regar sus plantas con una manguera mientras esperaba que llegase su comida —la pelirroja se saca su pañoleta para poder exprimirla—. Ojo, que para el próximo pedido vas a ir tú —lo señala acusatoriamente.
—También podríamos enviar a nuestro pequeño chef —sugiere, mientras abraza empalagosamente a Nath, ya acostumbrado a su manera de actuar.
—Él ni siquiera tiene licencia para conducir —le recuerda ella.
Nathan solo estaba ahí de pie, escuchándolos hablar. Sabiamente prefirió dejarlos con su pequeña discusión; ya todo esto era parte de un acto que ejecutaban todos los días.
Sebastián buscaba molestarla por diversión, April se enfadaba y comenzaban a discutir, muchas veces por cosas sin importancia. Pero en el fondo, Nath sospechaba que ambos disfrutaban esos pequeños debates. Y tal vez pudiese parecer algo sin sentido, pero él disfrutaba mucho de esa rutina.
Últimos capítulos
#171 Capítulo 171: Señor Bigotes.
Última actualización: 1/7/2026#170 Capítulo 170: Un secreto y un desayuno.
Última actualización: 1/6/2026#169 Capítulo 169: Puertas abiertas sin permiso.
Última actualización: 1/5/2026#168 Capítulo 168: Un escape silencioso.
Última actualización: 1/4/2026#167 Capítulo 167: Recuerdos que arden.
Última actualización: 1/2/2026#166 Capítulo 166: En la penumbra de la habitación.
Última actualización: 1/2/2026#165 Capítulo 165: El peso de la sangre.
Última actualización: 12/31/2025#164 Capítulo 164: El peso de la obediencia.
Última actualización: 12/30/2025#163 Capítulo 163: Una casa no siempre es un hogar.
Última actualización: 12/29/2025#162 Capítulo 162: Dos mundos.
Última actualización: 12/29/2025
Te podría gustar 😍
Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano
—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.
—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.
—S..sí —jadeé.
Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.
Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.
¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
Mi Luna Marcada
—Sí.
Exhala, levanta su mano y la baja para abofetear mi trasero desnudo de nuevo... más fuerte que antes. Gimo por el impacto. Duele, pero es tan excitante y sexy.
—¿Lo harás de nuevo?
—No.
—¿No, qué?
—No, Señor.
—Buena chica —acerca sus labios para besar mi trasero mientras lo acaricia suavemente—.
—Ahora, voy a follarte —me sienta en su regazo en una posición de monta. Nos miramos a los ojos. Sus largos dedos encuentran el camino hacia mi entrada e insertan sus dedos.
—Estás empapada por mí, nena —dice complacido. Mueve sus dedos dentro y fuera, haciéndome gemir de placer.
—Hmm —pero de repente, se van. Lloro mientras deja mi cuerpo ansiando por él. Cambia nuestra posición en un segundo, así que estoy debajo de él. Mi respiración es superficial y mis sentidos incoherentes mientras anticipo su dureza en mí. La sensación es fantástica.
—Por favor —suplico. Lo quiero. Lo necesito tanto.
—Entonces, ¿cómo te gustaría venirte, nena? —susurra.
¡Oh, diosa!
La vida de Apphia es dura, desde ser maltratada por los miembros de su manada hasta que su compañero la rechaza brutalmente. Está sola. Golpeada en una noche difícil, conoce a su segunda oportunidad de compañero, el poderoso y peligroso Alfa Lycan, y vaya que le espera la aventura de su vida. Sin embargo, todo se complica cuando descubre que no es una loba común. Atormentada por la amenaza a su vida, Apphia no tiene otra opción que enfrentar sus miedos. ¿Podrá Apphia derrotar la iniquidad que amenaza su vida y finalmente ser feliz con su compañero? Sigue para más.
Advertencia: Contenido maduro.
De Mejor Amigo a Prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
El Deseo Prohibido del Rey Licántropo
Esas palabras salieron cruelmente de la lengua de mi destinado—MI COMPAÑERO.
Él robó mi inocencia, me rechazó, me apuñaló y ordenó que me mataran en nuestra noche de bodas. Perdí a mi loba, dejada en un reino cruel para soportar el dolor sola...
Pero mi vida dio un giro esa noche—un giro que me arrastró al peor infierno posible.
Un momento, era la heredera de mi manada, y al siguiente—era una esclava del despiadado Rey Lycan, que estaba al borde de perder la cordura...
Frío.
Mortal.
Implacable.
Su presencia era el infierno mismo.
Su nombre un susurro de terror.
Juró que yo era suya, deseada por su bestia; para satisfacerlo incluso si me rompe
Ahora, atrapada en su mundo dominante, debo sobrevivir a las oscuras garras del Rey que me tenía bajo su control.
Sin embargo, dentro de esta oscura realidad, yace un destino primitivo....
Yo y Mi Esposo Multimillonario
Después de lidiar con hombres indignos y mujeres despreciables, Aurora está lista para vivir su vida libremente y sin disculpas. Pero el distante y misterioso Heath se acerca con una pregunta que lo cambia todo:
—¿Cuándo nos casamos?
Dura en Disfraz
—Jade, necesito revisar tu—comenzó la enfermera.
—¡FUERA!—gruñí con tanta fuerza que ambas mujeres retrocedieron hacia la puerta.
Una vez temida por la Organización Sombra que me drogó para replicar mis habilidades en una versión más controlable, había escapado de mis ataduras y detonado toda su instalación, lista para morir junto a mis captores.
En cambio, desperté en la enfermería de una escuela con mujeres discutiendo a mi alrededor, sus voces perforando mi cráneo. Mi estallido las congeló de shock—claramente no esperaban tal reacción. Una mujer amenazó mientras se iba—Discutiremos esta actitud cuando llegues a casa.
La amarga verdad es que he renacido en el cuerpo de una chica de secundaria con sobrepeso, débil y supuestamente tonta. Su vida está llena de acosadores y verdugos que han hecho su existencia miserable.
Pero no tienen idea de con quién están tratando ahora.
No sobreviví como la asesina más letal del mundo permitiendo que alguien me pisoteara. Y ciertamente no voy a empezar ahora.
La Cachorra del Príncipe Licántropo
—Pronto estarás rogándome. Y cuando lo hagas—te usaré como me plazca, y luego te rechazaré.
—
Cuando Violet Hastings comienza su primer año en la Academia de Cambiantes Starlight, solo quiere dos cosas: honrar el legado de su madre convirtiéndose en una sanadora hábil para su manada y pasar por la academia sin que nadie la llame rara por su extraña condición ocular.
Las cosas toman un giro dramático cuando descubre que Kylan, el arrogante heredero al trono de los Licántropos que ha hecho su vida miserable desde el momento en que se conocieron, es su compañero.
Kylan, conocido por su personalidad fría y sus maneras crueles, está lejos de estar contento. Se niega a aceptar a Violet como su compañera, pero tampoco quiere rechazarla. En cambio, la ve como su cachorrita y está decidido a hacer su vida aún más un infierno.
Como si lidiar con el tormento de Kylan no fuera suficiente, Violet comienza a descubrir secretos sobre su pasado que cambian todo lo que pensaba que sabía. ¿De dónde viene realmente? ¿Cuál es el secreto detrás de sus ojos? ¿Y ha sido toda su vida una mentira?
Perfecto bastardo
—Dime que no te acostaste con él, maldita sea —exigió entre dientes apretados.
—¡Vete al diablo, hijo de puta! —le respondí, intentando liberarme.
—¡Dilo! —gruñó, usando una mano para sujetar mi barbilla.
—¿Crees que soy una zorra?
—¿Entonces es un no?
—¡Vete al infierno!
—Bien. Eso es todo lo que necesitaba escuchar —dijo, levantando mi top negro con una mano, exponiendo mis pechos y enviando una oleada de adrenalina a través de mi cuerpo.
—¿Qué demonios estás haciendo? —jadeé mientras él miraba mis pechos con una sonrisa satisfecha.
Pasó un dedo sobre una de las marcas que había dejado justo debajo de uno de mis pezones.
¿El bastardo estaba admirando las marcas que me había dejado?
—Envuélveme con tus piernas —ordenó.
Se inclinó lo suficiente como para tomar mi pecho en su boca, chupando con fuerza un pezón. Me mordí el labio inferior para ahogar un gemido mientras él mordía, haciéndome arquear el pecho hacia él.
—Voy a soltar tus manos; no te atrevas a intentar detenerme.
Bastardo, arrogante y completamente irresistible, el tipo exacto de hombre con el que Ellie juró que nunca volvería a involucrarse. Pero cuando el hermano de su amiga regresa a la ciudad, se encuentra peligrosamente cerca de sucumbir a sus deseos más salvajes.
Ella es irritante, inteligente, sexy, completamente loca, y también está volviendo loco a Ethan Morgan.
Lo que comenzó como un simple juego ahora lo atormenta. No puede sacarla de su cabeza, pero nunca permitirá que nadie entre en su corazón de nuevo.
Incluso cuando ambos luchan con todas sus fuerzas contra esta ardiente atracción, ¿podrán resistirse?
Placeres culposos
¿Todo ha sido un error? ¿O quizás solo parte del destino? La ida por un vaso de agua, resultó en el inicio de un deseo culposo con consecuencias irreversibles.
Soy Erika Martín de 21 años, soy una latina, proveniente de Venezuela, me mudé de mi país buscando el sueño Americano ante una oportunidad de empleo como servicio doméstico en la mansión uzcategui, sin saber que mi destino cambiaría por completo, al conocer a Alejandro Uzcategui, el heredero y magnate de negocios más prestigioso dela ciudad, con una ciudad tan grande y él puso sus ojos en mi, su humilde y tímida empleada, que no sabe decirle que no, todo con él era perfecto, pero él tiene dos grandes defectos, es casado y jodidamente posesivo, me llama bomboncito y me reclama como suya. Estoy locamente enamorada de él y temo por la repercusiones de lo que vendrá, ya que se que no me dejará escapar, menos cuando sepa mi gran secreto.
Accardi
—Te costará algo —susurró antes de tirar de su lóbulo con los dientes.
Sus rodillas temblaron y, si no fuera por su agarre en su cadera, habría caído. Él empujó su rodilla entre sus muslos como un soporte secundario en caso de que decidiera necesitar sus manos en otro lugar.
—¿Qué quieres? —preguntó ella.
Sus labios rozaron su cuello y ella gimió mientras el placer que sus labios provocaban se hundía entre sus piernas.
—Tu nombre —exhaló él—. Tu verdadero nombre.
—¿Por qué es importante? —preguntó ella, revelando por primera vez que su corazonada era correcta.
Él se rió contra su clavícula.
—Para saber qué nombre gritar cuando vuelva a entrar en ti.
Genevieve pierde una apuesta que no puede pagar. Como compromiso, acepta convencer a cualquier hombre que su oponente elija para que se vaya a casa con ella esa noche. Lo que no se da cuenta cuando el amigo de su hermana señala al hombre taciturno sentado solo en el bar, es que ese hombre no se conformará con solo una noche con ella. No, Matteo Accardi, Don de una de las pandillas más grandes de la ciudad de Nueva York, no hace encuentros de una sola noche. No con ella, de todos modos.
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario
Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
Error.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.
Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Entra él.
Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.
Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.
Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.
Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.
Y ahora, él no me va a dejar ir.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?












