Capítulo 168: Un escape silencioso.

La luz que entraba a través de la ventana le molestaba en los ojos.

Viendo que ya no le sería posible seguir durmiendo, el chico de cabello azabache y ojos verde y miel abrió los párpados y estiró los músculos aún pesados por el sueño. Con un movimiento lento, extendió el brazo hasta alcanzar sus a...

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