Capítulo 45: Viejos amigos.

Nathan, de pie en medio de la acera, estaba consternado.

El nombre de su madre no era algo que cualquier persona pudiera haber adivinado al azar.

No se lo había dicho a nadie desde que se mudó.

Solo personas de su pueblo podrían saberlo.

Incluso no descartaba la idea de que la señora Clarisa t...

Inicia sesión y continúa leyendo