Capítulo 191 191

Tessa miró el reloj en la esquina de la pantalla de su ordenador. Doce y cuarto. La hora del almuerzo. Durante meses ese momento del día había tenido un ritmo sencillo y casi automático: se levantaba, caminaba hasta la oficina de Natalia, intercambiaban alguna broma mientras recogían sus cosas y baj...

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