NovelaGO
Al latido del pecado.

Al latido del pecado.

Nelsi Diaz · Completado · 588.6k Palabras

404
Tendencia
1.6k
Vistas
93
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Salomé Fierro creyó, alguna vez, que confesar sus sentimientos por un hombre como Johan Crown era una buena idea. Alguna vez… porque su rechazo no solo destruyó lo que sentía, sino que lo hizo con una frialdad tan brutal, que parecía querer ser recordado solo por la forma en que despedazaba emociones.

Años después, Salomé es la prometida de uno de los candidatos presidenciales más ambiciosos del país. Sabe jugar el juego político. Sabe sonreír cuando toca. Sabe callar cuando conviene. Hasta que, en el primer debate entre los tres aspirantes a la presidencia… lo ve.

Johan Crown.

Más maduro. Más imponente. Más temible.
Y sin embargo, más seductor que nunca. Con un aura arrolladora que envuelve su impecable cortesía y una mirada que la reconoce de inmediato: ya no es aquella chiquilla de universidad… ahora es una mujer imposible de ignorar.

La tensión entre ambos no solo estalla. Se arrastra como un gas invisible, envolviéndolos, encendiéndolos.
No hay lugar para ese tipo de relación. No ahora. No entre ellos. No en medio de una campaña presidencial.
Los límites están claros, las consecuencias también.
Pero...

¿Podrán respetarlos?

Capítulo 1

Era de noche, pero no cualquier noche.

Salomé llevaba horas ensayando frente al espejo lo que iba a decir, apoyada por Vito, su amigo. Faltaba solo una semana para el día de su partida, y antes de que ese momento llegara, tenía que hacerlo.

Ahora con unos tragos encima era el momento.

Su padre hablaba de un gran futuro para ella. Y aunque también lo deseaba, no soportaba la idea de haber aceptado ser la prometida de alguien sin siquiera intentar cambiar ese destino.

Se había dicho a sí misma que no se iría de allí sin decirle. Pero sus pies temblaban como si la gelatina que se comió en la mañana las hubieran reemplazado.

Vito le acarició los hombros y la animó a seguir, recordando que estaría esperando por ella. Y ella continuó.

Johan Crown salía del auditorio con paso lento, pero tan firme que nadie se atrevía a rozarlo. Era un sujeto sumamente distante con todos, siempre parecía apresurado para llegar a todos lados, aunque sus pasos fueran lentos, como si quisiera decir a todos que le importaba el espacio, no ellos.

Esa noche había dado una conferencia sobre política internacional que dejó incluso a los profesores en silencio, sorprendidos por su elocuente dominio del tema. Vestía un abrigo largo, negro, con la bufanda suelta, y caminaba como si no tuviera tiempo para nadie... excepto que ella lo detuvo planteándose frente a él.

—Johan —su voz tembló, pero no su determinación. Vito tenía razón, ella había sido la única que él no ignoró cuando solicitó su ayuda.

¿Podía significar que él también la había notado?

Ese par de ojos metálicos eran, por mucho, los más impactantes que había visto en ese sitio. No por el color, era la forma en la que enfocaba el rostro de todos y elevaba los latidos, cautivando los sensores hasta casi hacerlos colapsar.

Él mantuvo su distancia, pasando sus libros de un brazo a otro. No con fastidio, tampoco con simpatía. Solo con esa calma elegante que parecía hacerle intocable.

—¿Salomé, sigues aquí? —su rostro de perfil la hizo contener el aire, pues este buscaba a su hermano con la mirada, pero ella trataba de encontrar las palabras exactas—. ¿Algún problema? ¿Resolviste tu dilema con...?

—No. No vine por eso. Vine por ti.

Él dejó su búsqueda, no por interés, sino porque su educación no le permitía ignorar una frase tan directa. La miró sin bajar la mirada, con ese porte casi altivo que lo mantenía ajeno a todo drama adolescente.

—Tengo algo de prisa, ¿podríamos dejar el tema para después?—, su agotamiento lo estaba comenzando a frustrar.

—No puedo postergarlo más—, ella se plantó firme y él le brindó atención, resignado. —Necesito decirte algo —exhaló. Su corazón latía tan rápido que pensó que él podría escucharlo—. Sé que no tiene sentido, pero…— sus hombros subieron—, siento cosas por ti. Desde hace tiempo. Te admiro, te observo... no sé cómo pasó, solo pasó.

El silencio entre ellos se volvió frío.

Johan bajó un poco la mirada cuando sintió que estos habían recibido una carga difícil de sostener. No sonrió. Tampoco se alejó. Pero su gesto fue más cortante que nunca.

—No deberías decir eso —contestó sin dureza, pero sí con frialdad.

—Pero lo digo igual —la chica tragó saliva. Era valiente para otras cosas, pero no con él—. Porque me gustas. Desde hace meses. Y no lo dije antes porque sabía que no cambiaría nada… pero hoy, no sé. Hoy tuve que hacerlo.

Johan suspiró, más por agotamiento emocional que por sorpresa. Apoyó sus libros contra su pecho y desvió la mirada.

—Salomé… Eres brillante. No quiero cambiar ese concepto de tí. No solo por lo que dices, sino por lo que sé que harías por un “sí”.

—¿Crees que es una de esas veces? —replicó ella, con los ojos brillantes pero la voz serena—. No es así. Y era todo lo que tenía para decir, no buscaba ser correspondida.

Al girarse no pudo marcharse, debido a un grupo de estudiantes que cubrió todo el espacio, murmurando. Johan bajó un poco la voz.

—No debiste hacerlo.

Ella parpadeó girándose de nuevo.

—¿Qué?

—No debiste confundirte así. Yo no soy ese tipo de hombre, Salomé—, la amabilidad fue reemplazada por una auténtica frialdad. —No el que crees y no el que va a fijarse en alguien como tú.

—¿Como yo?—, se indignó, pero él se guardó la respuesta—. ¿Estás enojado solo por una declaración directa? Que infantil.

—Estoy siendo claro.

Las palabras le dolieron como bofetadas. Su garganta ardía, pero no iba a llorar frente a él. No iba a suplicarle que viera lo que sentía.

—No te di ninguna razón para confundirte así—, la miró como si fuera alguien fuera de sus estándares—. Las ilusiones te las creaste solas. Pero esta vez quiero ser directo; no estoy pensando en tener ninguna relación contigo ni con nadie de este...lugar.

Ella sintió que un nudo se instaló en su garganta.

—Espero no tener esta conversación nunca más y que evites que deba ser incluso más claro, porque eso no será agradable—, manifestó con voz grave.

—Perdón por...—murmuró, pero Johan se dio la vuelta con el mismo desinterés que empleaba con todos. Salomé sintió que un agujero la estaba dejando en el fondo, y quiso tragarse el alma con eso.

En cambio, Johan siguió caminando, como si esa confesión no hubiera existido jamás.

Salomé se quedó ahí, con el estómago encogido, los labios sellados y el pecho lleno de cristales rotos que le cortaban la respiración.

Ese día tuvo que aprender a las malas que no debía perder la dignidad ante ningún hombre de nuevo. Que las "ilusiones por amor" no eran tan fuertes como para dejarla en el suelo, porque ese lugar no era donde pertenecía.

Se tuvo que mentalizar que debía ser tan fuerte como se esperaba que lo fuera. Porque a las tormentas nadie las puede detener y ella tenía que convertirse en una para no solo sobrevivir, sino destacar en ese mundo que eligió.

—Acepto—, dijo a su padre a la mañana siguiente, luego de que se convenciera a sí misma de que no iba a morirse por un rechazo tan brutal.

Su padre, sentado en la mesa de la cafetería, alzó apenas la vista. No esperaba que Salomé diera el paso tan rápido. Ni tan firme.

—¿Aceptas? —repitió, midiendo sus palabras.

—Acepto los planes que tienes para mí. Lo que venga. Haré todo lo que se espera de mí, y más. Pero lo haré a mi manera y a mi tiempo —afirmó ella, con los hombros rectos y la voz limpia de toda vacilación.

Hubo un silencio breve. Luego su padre asintió.

—Eso esperaba de ti.

Y Salomé también lo esperaba de sí misma.

No como recompensa, sino como impulso. Había algo nuevo en su interior, algo más centrado en su futuro. Un corte limpio que sangraba ambición, orgullo, y un nuevo sentido de valor. Le habían dado el golpe que necesitaba para dejar de soñar en silencio y empezar a construir ruidosamente.

Debía dejar de mendigar afecto. Aprender a mirar de frente. Y también a olvidar lo inútil.

Los sentimientos así eran una debilidad. Y ella ya no estaba dispuesta a ser débil.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

LA OBSESIÓN DE ALEXANDER

LA OBSESIÓN DE ALEXANDER

176.5k Vistas · En curso · Shabs Shabs
—¿Me estás vendiendo? —Mi padre ni siquiera podía mirarme a los ojos—. Solas ofreció la mayor cantidad.

Me tambaleé hacia atrás, pero Alexander Dimitri me agarró, su gran mano apretando posesivamente mi garganta. Empujó a mi padre contra la pared.

—Ella es mía —gruñó Alexander—. Soy el único que puede abrirle las piernas.

Me arrastró hasta su coche, arrojándome al asiento trasero. Se subió encima de mí, su pesado cuerpo inmovilizándome.

—Tu padre te vendió para ser una puta, Alina —susurró, mordisqueando mi lóbulo—. Pero ahora eres mi puta.

Frotó su erección contra mi clítoris a través de mi delgado vestido.

—Y te voy a usar cada noche hasta que tu deuda esté pagada —su mano rasgó mis bragas a un lado—. Empezando ahora mismo.


En un mundo de crímenes de alto riesgo, traiciones y alianzas peligrosas, Alina Santini se encuentra atrapada entre la lealtad a su padre y la ira del hombre más despiadado que ha conocido—Alexander Dimitri. Su padre, Arthur, es un jugador con una tendencia a hacer enemigos y una deuda tan grande que podría costarles todo. Cuando Alexander irrumpe en la vida de Alina, con un arma en mano y venganza en sus fríos ojos grises, le da un ultimátum escalofriante: devolver el dinero robado, o tomará lo que Arthur más aprecia.

Pero Alexander no es solo un hombre que cobra deudas—es un depredador que se alimenta de poder y control, y Alina acaba de entrar en su mira. Creyendo que Alina es valiosa para su padre, la toma como pago, pensando que es una ficha de negociación para saldar la deuda.
¡Mate!

¡Mate!

21.3k Vistas · Completado · Angie Pichardo
Gia es una licántropa fuerte, rápida y perceptiva, hija del alfa de la manada. Desde pequeña, ha demostrado habilidades sobresalientes, pero su vida da un giro inesperado cuando Gael, el lobo más codiciado y poderoso de la manada, es rescatado por su padre y llevado a vivir a su casa. Desde su llegada, Gael siente una necesidad protectora hacia Gia, deseando enseñarle todo lo necesario para que sobreviva.
Sin embargo, la tranquilidad de su relación se ve quebrantada una noche, cuando Gia lo descubre besando a su mejor amiga en una fiesta. Su loba, en un grito interior, le asegura que él es su mate, pero Gael niega cualquier vínculo más allá de la amistad.
¿Será que Gia está cediendo a la obsesión y fantaseando con su conexión, o realmente está destinada a estar con Gael?
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.1m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
La Trilogía de la Bruja Verde

La Trilogía de la Bruja Verde

17.1k Vistas · Completado · LynnBranchRomance💚
«Yo, Eris Oakenfire, te rechazo a Gideon Greenwood como mi amigo». Lo dije tan rápido como pude antes de perder la determinación. Un dolor agudo se apoderó de mi pecho mientras lo decía y me agarré la camisa con fuerza, aspirando un suspiro. Los ojos de Gideon se agrandaron y brillaron de ira. El hombre del asiento delantero en realidad jadeó horrorizado.
«Primero», dijo obstinadamente, «rechazo tu rechazo».
Lo miré fijamente.
«En segundo lugar, ¿acabas de decir Oakenfire? ¿Como la manada perdida de Ice Moon Oakenfire?»


EL ALFA Y LA DONCELLA es el libro #1 de la trilogía de La Bruja Verde. Eris ha pasado los últimos tres años escondida después de que su manada y sus padres fueran asesinados por un misterioso extraño de ojos amarillos y su horda de vampiros. El Alfa de la Manada Luna Dorada lleva seis años buscando a su pareja y está decidido a no dejar que ella lo rechace. Lo que no se da cuenta es que luchará contra algo más que el obstinado corazón de Eris. Hay una poderosa bestia que colecciona seres sobrenaturales raros y tiene sus ojos amarillos puestos en ella.

Los otros dos libros son EL SEGUNDO LIBRO: LA BETA Y EL ZORRO y EL TERCER LIBRO: EL LEÓN Y LA BRUJA.
Alpha at the Door (versión editada)

Alpha at the Door (versión editada)

19.7k Vistas · Completado · RainHero21
Un escalofrío recorrió mi espalda al ver al lobo caer al suelo, sangrando. Otro fuerte gruñido de dolor.

—Ese es el último de ustedes, Cascata —dijo el hombre, mirando al lobo. Disparó de nuevo antes de escapar al final del oscuro callejón.

La tía Rita me dijo que nunca creyera en los hombres lobo. Eran malvados y desagradables.

Pero miré al lobo muy herido. Simplemente no podía dejar que alguien muriera frente a mí.


Corriendo por el oscuro callejón tenuemente iluminado, de nuevo. Miré hacia atrás con cautela. La bestia marrón de furia me estaba persiguiendo. Gruñendo en la oscuridad, estaba decidido a atraparme. Gemí y me giré, concentrándome en mi escape. No quería morir esta noche.

—¡Corre, Veera! —gritó Leo, pero luego lo vi ser arrastrado a las sombras por un par de guantes negros.

Habían pasado cinco largos años desde que había visto esos ojos brillantes.

No había tenido esta pesadilla por un tiempo. Soñaba con él después de esa noche. Me perseguían, atrapaban y secuestraban en los sueños, pero esta noche se sentía tan diferente.


—Si te comportas, te dejaré ir.

Veera miró a su secuestrador y levantó una ceja. Quería maldecirlo, pero se dio cuenta de que no sería prudente, ya que él era un Alfa a quien había salvado del borde de la muerte hace cinco años. Además, estaba atada a la silla y su boca había sido tapada nuevamente, ya que se había asustado y le había gritado como cualquier víctima normal en una película de suspenso.

Por favor, tenga en cuenta que esta es una versión editada de AATD, la historia y el contenido serán los mismos que en la original.

Lectura madura 18+

Alpha at the Door 2020 Por RainHero21 ©
Destinada al Alfa Que Me Mató

Destinada al Alfa Que Me Mató

30.8k Vistas · Completado · Sherry
—Violet Goldcrest —la voz de Daemon fue un trueno, vibrando a través del suelo empapado y metiéndoseme en los huesos—. Has fracasado como Luna.

Me arrodillé en el lodo, con la agonía del rechazo desgarrándome por dentro mientras lo veía alejarse junto a Celeste, embarazada.

—Yo, Daemon Blackwood —entonó con frialdad—, te rechazo como mi pareja.

Lo había amado durante diez años… hasta que me humilló en una Ceremonia de Rechazo pública, me abandonó por otra mujer y le declaró la guerra a mi manada. Mis padres murieron protegiéndome. Yo morí sola, hecha pedazos por su traición.

Entonces desperté… tres años antes.

Esta vez, se acabó rogar por su amor.

—Hagamos una apuesta, Daemon —digo cuando desestima mi oferta de romper nuestro vínculo—. Pronto no solo aceptarás este rechazo: lo vas a suplicar.

Me mira con un desprecio helado.

—Yo. No. Suplico.

Suspiro. Como la que ya vivió esto, sé lo que viene. Daemon conocerá a su verdadera pareja, se enamorará perdidamente de ella y por fin me dejará libre. Lo único que tengo que hacer es esperar.

Pero entonces… las cosas se ponen raras.

El hombre que antes pasaba meses lejos de mí ahora vigila cada uno de mis movimientos. Me interroga sobre otros machos. Y cuando de verdad conoce a Celeste, no me rechaza a mí, como se supone que debe hacerlo.

La rechaza a ella.
El rey eterno

El rey eterno

11.4k Vistas · Completado · Alaire
«Bebé...» Kane susurró con una voz profunda y ronca. Trixie levantó lentamente la cabeza para mirarlo. Kane ya acercaba su rostro al de ella, se detuvo justo donde sus labios apenas rozaban los de ella. La miró a los ojos, se inclinó más y presionó suavemente sus labios contra Trixies. Sus labios eran tan suaves y tan regordetes. Se sorprendió un poco cuando ella inmediatamente le devolvió el beso, pensó que dudaría un poco, pero no lo hizo. Ella quería esto tanto como él.

Se rumorea que el Rey Eterno era despiadado, no tenía piedad y despreciaba a todas las criaturas que no eran de su especie. Durante sus diez mil años de vida, solo lo han visto en la Tierra una vez, lo que ha salvado la vida de su hermano y nunca más lo han visto. Eso fue hasta que sintió nacer a su pareja..
**
Durante los últimos 18 años, el rey Kane ha estado intentando unificar su reino con el rey Gabriel, el rey de todos los hombres lobo, licántropos, brujas, vampiros y todos los demás seres sobrenaturales. Circularon rumores de que los dos reinos se convertían en uno solo. Los hombres lobo y los demonios no se llevaban nada bien, pero todos los fieles y leales miembros de su reino de Kane lo seguían ciegamente y nunca cuestionaban sus decisiones. En cuanto a los miembros del reino de Gabriel... algunos estaban muy molestos...
**
Solo Gabriel, su segundo al mando, Balthazar y el tercero al mando, Kol, sabía por qué Kane de repente quería unificar los reinos. Lleva toda la vida esperando a su pareja y no tendrá nada que le impida estar juntos.
**
¿Podrá Kane lograr unificar los reinos y, al mismo tiempo, mantener a su pareja a salvo?

¡¡!! Hay escenas sexuales en este libro, así que si no puedes soportar el calor, no leas.
La Compañera Rechazado del Licano

La Compañera Rechazado del Licano

23.6k Vistas · Completado · Mercy Simani
Anaiah Ross fue abusada y maltratada por miembros de su manada después de matar a alguien en su primer turno, y su compañero alfa, Amos, la rechazó y la arrojó a la mazmorra haciendo que su corazón se hiciera añicos. Más tarde, ella acepta su rechazo y, en su decimoctavo cumpleaños, encuentra un compañero de segunda oportunidad que no es otro que un poderoso y peligroso rey licano, pero Amos se da cuenta de que no puede dejar ir a Anaiah.
Con dos hombres luchando por ella, todo se complica y se revelan planes malvados y Anaiah descubre su verdadero poder que cambiará el curso de su vida y la convertirá en un objetivo.
¿Sobrevivirá Anaiah a los malvados planes y encontrará la felicidad con el hombre que elija? ¿O se ahogará en la oscuridad sin vuelta atrás?
¡Mírala subir más alto!
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera

Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera

184.4k Vistas · Completado · Gloria Fox
Hace un mes antes de mi boda, quemé el vestido que había pasado un año haciendo con mis propias manos.
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Bethany: Su Pequeña Loba

Bethany: Su Pequeña Loba

298.1k Vistas · En curso · Becky J
Bethany tiene 14 años y es hija de un guerrero en la manada Moonshine. Su vida es perfecta hasta esa noche que pone su mundo patas arriba. Unos renegados atacan su manada, dejándola sola para cuidarse a sí misma y a su sobrina de 6 meses, Bella. Logra escapar de la manada a salvo, pero ¿por cuánto tiempo? Hay alguien que quiere a Bethany como su compañera y está dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguirla.

Tan pronto como Bethany piensa que está segura, se equivoca una y otra vez. ¿Cómo logrará escapar de la oscuridad que acecha? ¿Será obligada a ser la compañera de alguien o hay alguien ahí fuera que pueda salvarla?

Orden de lectura recomendado de la serie El Pequeño Lobo
Amada por el Gamma ~ La historia de Jack y Ashley
Su Pequeño Lobo ~ La historia de Liam y Bethany
Venganza de la Luna Abandonada

Venganza de la Luna Abandonada

217.2k Vistas · Completado · Sherry
—Qué considerado.

—Bella. —El tono de Ethan cambió, adquiriendo ese filo de advertencia que yo conocía demasiado bien—. Faye está vulnerable en este momento. Está aterrada de que la resientas, de que esto divida a la manada. Lo último que quiere es que este bebé se interponga entre nosotros.

—Entonces no debiste hacerlo. —Sostuve su mirada de frente, dejando que viera el hielo en la mía—. Vuelve con tu hijo.

—Por el amor de Dios. —Se pasó una mano por el cabello—. ¿Cuántas veces…? Fue inseminación artificial. Usaron mi esperma, sí, pero Faye y yo nunca…

Bella soltó un resoplido frío. Qué mentiras tan descaradas. Su compañero había tenido una aventura con la pareja de su hermano, y toda su familia ayudó a echarla sin nada, solo para abrirle paso a la amante y que ocupara el lugar que le correspondía. Pobre idiota… creía que ella era solo una hija adoptiva no deseada, fácil de desechar y controlar. Nunca supo que la genio informática que había estado buscando era su propia Luna.

Como se había manchado a sí mismo, Bella había terminado con él. Lo rechazó y recuperó lo que era suyo, ascendiendo hasta lo más alto con la ayuda de Victor, quien había estado secretamente enamorado de ella durante años.

Cuando Ethan intentó recuperarla:

—No quieres que nuestro hijo crezca sin padre.

Bella sonrió con burla.

—El padre del niño no eres tú.
Casada con el enemigo de mi esposo.

Casada con el enemigo de mi esposo.

29.3k Vistas · Completado · Iraya Baute
Kayla Donnelly, una mujer muy inteligente con un coeficiente de genio para la tecnología y las leyes, es asesinada por su recién estrenado marido, y su mejor amiga, amante de este, para quedarse con su herencia en la misma noche de su boda. Mientras muere descubre que ha sido engañada desde el principio, y de que ellos también habían asesinado a su padre antes. Pero finalmente se despierta reencarnada en el cuerpo de una famosa Top-Model Samary De Angeleis, alguien completamente diferente a su yo original. Tras esta segunda oportunidad decide vengarse. Durante unos tres años antes de volver, prepara su plan. Había descubierto que su marido tiene un rival en los negocios, y no era otro que el atractivo e impresionante empresario griego Constantine Nikolau apodado por sus rivales en los negocios como el Demonio. Decide ayudarlo, para eso le propone casarse con ella, ya que gracias a lo que habla la gente en las fiestas y reuniones, descubre que el Demonio debe casarse en tres meses o perderá parte de su herencia, en favor de su primo casado. Usando todo lo que conoce del su pasado de su ex, su inteligencia y el poder de su nuevo esposo. Pretende vengarse. Aunque no contaba con que entre ambos existirá una atracción enloquecedora y un miedo enorme a volver a sufrir. ¿Dónde le llevará la venganza? ¿Podrán controlar esa pasión que los ciega y los empuja a uno en brazos del otro?