
Alessandra y el Duque
Laura Manzanares Rubio · Completado · 140.1k Palabras
Introducción
Un día al regresar del mercado, su padre le comunica que la ha prometido, con el dinero que le han ofrecido podrán vivir mejor. Ella no se puede negar sus hermanas tendrán una mejor vida.
Su mundo ha cambiado en apenas dos días se marchará de casa y su mundo no volverá a ser igual. Quién será su prometido? Y porque ella es la elegida? Solo sabe que su futuro esposo es un duque y ella una simple plebeya.
Capítulo 1
Es el primer día de primavera las niñas están como locas, está noche se celebrará la fiesta de los faroles, es una fiesta multitudinaria toda la aldea acudirá a encender su farol y a pedir su deseo. Tengo que tener todo listo para poder llevarlas hoy, he arreglado varios vestidos míos de cuando era pequeña, y la verdad es que han quedado perfectos espero que a ellas también les gusten.
— Micaela, Mariam vengan les tengo una sorpresa—
Las niñas se acercan, han crecido tanto el último tiempo que ya tengo unas señoritas en casa, Micaela cumple 15 años y Marian 13 este año.
— Están super lindos Aless, cuál es el mío?— pregunta Mariam feliz.
Se lo entrego y miro como Micaela frunce el ceño.
— Qué pasa Mica no te gusta el vestido?—
— Estoy cansada de llevar ropa usada, mis amigas llevarán algo nuevo y yo esté viejo vestido. — dice tirando el vestido al suelo y marchandose enfadada.
— Creo que la culpa es mía, la he mimado demasiado no te preocupes hablare con ella— dice papá desde la entrada.
Tengo la comida casi lista, cómo no me he dado cuenta de que no tengo ninguna cebolla? Salgo disparada hacia el mercado, gracias a Dios está muy cerca de casa, voy distraída y choco contra algo, levanto la cabeza y veo que es un noble o alguien del servicio, pero de lo que sí estoy segura es que su nivel social es más alto que el mío.
— Lo siento señor, no pretendía molestar...— digo levantandome del suelo y recogiendo un sobre rojo con un gran sello negro.
— No importa señorita, pero de aquí en adelante tenga más cuidado—
Al final el señor a sido amable debe de ser un criado, si hubiera sido un noble me podrían haber dado un buen castigo.
Hago mis recados y vuelvo a casa, termino la comida y pongo la mesa.
— Otra vez sopa de patata y huevos! Estoy harta de comer siempre lo mismo— dice quejándose Micaela.
— Mañana harás tú la comida si te parece bien, yo mientras tanto me quedaré mirando por la ventana a cierto...—
— No sigas Aless, ya no me volveré a quejar.—
— Me ha traído una carta del Duque de Orleans, voy a qué me la lea el medico— dice papá.
— Espera papá, Micaela y yo te la podemos leer hemos avanzado mucho en la lectura y en la escritura— dice Mariam.
— En otra ocasión esto parece ser importante— dice papá saliendo de la casa.
Me encantaría leer como lo hacen mis hermanas, pero ellas han aprendido gracias a que yo he estado trabajando un poco más para conseguir el dinero que pide la escuela. Me encanta que me lean libros me hace soñar despierta...
Vamos chicas es hora de arreglarse, caliento agua en unos cubos para que puedan lavarse, arreglo sus cabellos con sendas trenzas, les pongo pequeñas flores blancas y saco un frasquito de perfume.
— Esto no puede ser real! Di que no... De dónde lo has sacado! esto vale una fortuna— dice Micaela emocionada.
— He ahorrado durante un año, sabía que les encantaría— digo poniendo unas gotitas detrás de sus orejas.
— Vamos y tu vestido, el festival empieza en un rato— dice Marian feliz.
— No ya saben que a mí no me gusta esto, yo voy a ir así— digo sonriendo pero no es una sonrisa real, con lo que trae papá a casa apenas nos llega para comer y con lo que yo gano pago sus estudios y les doy algún capricho. Ya no queda nada más... Quizás algún día yo también lleve un vestido hermoso como el suyo.
— Eres muy rara hermana, aún así déjame que te arregle el pelo, te dejare muy bella. Di que si, di que si...— insiste Mariam.
Yo asiento con la cabeza y me dejó hacer, el resultado es óptimo mi pelo cae en una cascada de ondas decoradas con pequeñas flores blancas.
— Tienes un pelo precioso y unos ojos encantadores ojalá yo los hubiera heredado más de mamá...— dice Micaela triste.
— Tu pelo y tus ojos son los más bonitos del reino y hay cierto jardinero que opina lo mismo...—
Micaela se sonroja al instante
— Esperarme fuera, cojo los chales y estoy con vosotras en un momento—
Mis hermanas salen a la calle emocionadas, y se porqué! en esta fiesta se reúnen todos los jóvenes...
Me miro al espejo y puedo ver qué estoy bonita mi pelo rojo y mis ojos verdes resaltan mi piel blanca como la nieve, el vestido bueno... Dejemos el vestido y los zapatos para otra ocasión...
— Alessandra espera un momento, tengo algo que contarte— dice papá muy serio.
— Papá ha pasado algo? Está todo bien?— pregunto preocupada.
— Todo está bien, seré rápido, el Duque de Orleans ha pedido tu mano en matrimonio, con la dote que me da tus hermanas podrán vivir cómodamente hasta que se casen...—
— Supongo que te habrás negado—
— No, es una oportunidad muy buena no la puedo desaprovechar—
— Pero papá yo no soy una mercancía, soy una persona...—
— No sigas con esas ideas, tu eres una mujer y solo debes obedecer, seguro que tendrás una buena vida y ahora ve con tus hermanas, la boda será mañana—
Casi me ha echado a empujones de casa, quién se supone que es ese hombre y por qué quiere casarse conmigo? Si soy una simple plebeya...
— Deseo que todo lo que ha dicho papá sea un sueño— digo surrurando mientras dejo mi farolillo en el agua.
La música comienza a sonar, mis hermanas bailan con dos chicos se las ve tan felices, ojalá lo sigan siendo cuando yo no esté para cuidarlas.
Me siento en una de las sillas, a mi ya nadie me saca a bailar las chicas de mi edad ya están casadas y las que no, es porque tienen algún defecto así para mí es normal, nunca he tenido tiempo de buscar el amor, siempre he estado trabajando.
— Dicen que el Duque de Orleans ha vuelto de la guerra, nadie lo ha visto nunca solo se sabe que es un hombre cruel y sanguinario. Cuentan que le apodan el Duque del Infierno...—
— Seguro que es viejo y feo por eso nadie lo ve. Jajaja—
Escucho como hablan dos mujeres a mi espalda, un escalofrío recorre mi columna, estaba tentada a escapar pero si lo hago seguro que matará a mi familia.
En menos de doce horas mi vida cambiará.
Últimos capítulos
#121 11. Valentina y Carlos, por una vida a tu lado
Última actualización: 1/24/2025#120 10. Valentina y Carlos, un año de libertad
Última actualización: 1/24/2025#119 9. Valentina y Carlos, la primera de muchas veces
Última actualización: 1/24/2025#118 8. Valentina y Carlos, noche de bodas
Última actualización: 1/24/2025#117 7. Valentina y Carlos, de echo de menos.
Última actualización: 1/24/2025#116 6. Valentina y Carlos. Lo que tú me haces sentir
Última actualización: 1/24/2025#115 5. Valentina y Carlos, aislados
Última actualización: 1/24/2025#114 4. Valentina y Carlos, no la vas a tocar
Última actualización: 1/24/2025#113 3. Valentina y Carlos, una despedida amarga
Última actualización: 1/24/2025#112 2. Valentina y Carlos, un cortejo innecesario
Última actualización: 1/24/2025
Te podría gustar 😍
Invisible para su Matón
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El regreso de la princesa de la mafia
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
El Remedio de Medianoche del CEO
Mi nombre es Aria Harper, y acabo de atrapar a mi prometido Ethan acostándose con mi hermanastra Scarlett en nuestra cama. Mientras mi mundo se desmoronaba, ellos planeaban robarme todo—mi herencia, el legado de mi madre, incluso la empresa que debería ser mía.
Pero no soy la chica ingenua que creen que soy.
Entra Devon Kane—once años mayor, peligrosamente poderoso, y exactamente el arma que necesito. Un mes. Un trato secreto. Usar su influencia para salvar mi empresa mientras descubro la verdad sobre la "muerte" de mi madre Elizabeth y la fortuna que me robaron.
El plan era simple: fingir mi compromiso, seducir información de mis enemigos, y salir limpia.
Lo que no esperaba? Este multimillonario insomne que solo puede dormir cuando estoy en sus brazos. Lo que él no esperaba? Que su arreglo conveniente se convertiría en su obsesión.
A la luz del día, es un maestro de la indiferencia—su mirada deslizándose más allá de mí como si no existiera. Pero cuando cae la noche, está levantando mi vestido de encaje, sus manos reclamando mis pechos a través del material transparente, su boca encontrando el pequeño lunar en mi clavícula.
—Eso es—susurra contra mi piel, con la voz tensa y ronca—. Dios, te sientes increíble.
Ahora las líneas están borrosas, las apuestas son más altas, y todos los que me traicionaron están a punto de aprender lo que sucede cuando subestiman a Aria Harper.
La venganza nunca se sintió tan bien.












