
Caminos separados - Serie perdóname - Libro 2
Eilana Osorio Paez · Completado · 151.8k Palabras
Introducción
En mi caso, sin importar mi exitosa carrera, por caer en la monotonía creí que no la amaba y por esa mentira creada por mis inseguridades la perdí. No tengo a quién culpar, más que a mí mismo y por más que en silencio mi alma le grite cual arrepentido me encuentro. Su olvido solo me confirma que ya no le importo… O no me has olvidado y prefieres poner kilómetros entre nosotros y vivir Caminos separados.
Espero y anhelo desde mi alma poder tener la oportunidad de pedirle perdón algún día, deseo que tú alcances la felicidad… esa que yo perdí. Es muy duro ser el culpable de tu desdicha, espero que donde quieras que te encuentres Belleza… Me perdones.
Capítulo 1
La fiesta de fin de años donde nos reunimos todos los amigos y familias estaba en su apogeo, mis amigos Cesar y Maju sacaron adelante su matrimonio. Mandaron a la mierda el qué dirán en el caso de ella que puso su felicidad por delante y César se juró a sí mismo jamás volver a fallar. Al menos para ellos que pasaron por pruebas fuertes se armaron de valor para imponer su deseo de buscar la armonía. Me alegra por ellos.
Sin embargo, para mí, Alejandro Orjuela cada día que pasa era cargar con una cruz demasiado pesada, hoy entre celebraciones era el día en donde desearía mandar todo a la mierda. Las palabras de Maju taladraban referente a buscar a Dios y vivir en la verdad. —suspiré—. Miré a Ana y a Víctor, seis años y siete meses exacto eran los que tenía de no verlos. —pasé el nudo formado en la garganta con otro trago de whisky.
Tenía en mi cabeza que me odiarían… Dejé a su hija casi en el altar, para casarme con otra… ¿Por qué lo hice? ¡¡POR MARICA!! En ese entonces creí que con Virginia ya había llegado la relación a un estado de estancamiento. Por eso ella quiso alejarse y se puso a trabajar y trabajar, nos veíamos cada mes, eso mató algo en mí, —vaya mentira más grande. Las cagué y las seguí cagando por no aceptar el error e hice un mierdero. —sonreí.
No tengo idea porque fui tan ciego, asumí que el amor se había apagado y por ello no era honesto continuar con nuestros planes de matrimonio, en esas atribulaciones de soledad a la que caímos… Ella no quiso dejar ese trabajo, luego conocí a Sandra, la vi tan llena de vida —volví a reírme de mí mismo—. ¡Qué estupidez! He aparentado un buen matrimonio hasta mi viaje a Grecia.
Lo único bueno para rescatar era el nacimiento de mi hijo. Y ahora no me siento tranquilo con el niño lejos con su madre, al menos Mecha como le suele decir Ernesto se fue con ellas, no le pasará nada. Gracias a Julián, el niño no ha vuelto a sufrir maltrato, me recriminé una vez más, por encerrarme a trabajar no me daba cuenta lo que Sandra le hacía a su propio hijo. Puse al niño en terapia infantil. Al menos podía reivindicarme con mi bebé, ya que no pude hacerlo con…
—Toma, están deseando un feliz año.
Aurelio me entregó un celular y no tenía idea de quién era. Ese debe ser Vladímir. Quien no se Encuentra porque tuvieron bebé. Sin embargo, apenas vi la pantalla, todo explotó dentro de mí… No podía ser cierto, no podía estar mirando de nuevo su bello rostro. —Las fotos que aún conservo en nuestro cuarto no le hicieron honor a lo que era Virginia Andrade—
Era una mujer con porte de reina, una belleza europea con raíces colombianas, parecía irreal, con ese aire de hada encantada, sus ojos azules como el Mediterráneo, su cabello rubio. Por eso digo que parece europea, pero era más colombiana que todos nosotros juntos. Su reacción fue igual, sus ojos se humedecieron y los labios comenzaron a temblarle. Era de día en donde se encontrará. Llevaba el cabello corto para como solía llevarlo en mi recuerdo; hasta el cuello, como lo tiene Maju ahora. ¡¿Por qué se cortó el cabello?! Quería decirle mil cosas, no obstante, las palabras no salieron de mi garganta, mis manos temblaban, solo recuerdos y recuerdos de un amor perfecto. Ella intentó hablar sin tener éxito. Sentía que todo me temblaba, solo fuimos presos de la mirada del otro.
—Yo… —No dejábamos de mirarnos.
—Perdóname. —logré decirle y comenzó a negar—. Por favor, no cuelgues.
—Lo siento Alejandro, no…
—Belleza no cuelgues. —Vi cómo le salían las lágrimas, el labio nos temblaba a cada uno.
—No… —va a colgarme y tenía tantas cosas por decirle.
—Escucha; Tu olvido de los Zuletas.
Siempre nos hemos dedicado canciones, era una pasión compartida, a los dos nos gustaba mucho el vallenato. Yo soy de Valledupar, y por sus venas le corre sangre monteriana, aunque nació en Bogotá, su madre era de Montería, ella siempre vivió entre las dos ciudades. Solía decirle que ella llevaba la abarca pintada en la frente, siempre me respondía «a mucho honor». También amábamos a los caballos…
—Adiós, Alejandro. —finalizó la llamada.
—Te amo, Belleza.
Le dije al aire, más de seis años sin verla, el celular en mis manos era el de Maju y de atrevido me mandé el contacto de su número al mío. En ese instante, con el corazón estrujado, volví a enfundarme una vez más en la máscara de relajado que he portado desde mi segundo mes de casado. No tenía idea por qué de la noche a la mañana, en ese entonces, me sentí miserable. La gente estalló en abrazos y la canción tradicional, se escuchaba. Faltan cinco pa’ las doce, el año va a terminar…
Todos se abrazaron, se felicitaron, repartieron sonrisas, buenos deseos, y, aunque me hicieron partícipe mis amigos, no se sintió lo mismo. El sentimiento que me estaba embargando debía sacarlo en la soledad del apartamento o si no en mi refugio. Pero su imagen volvía, se veía más hermosa. ¡Qué! Era una mujer divina.
Dios, si tenía alguna oportunidad de enmendar mi error con ella, te pido intervengas. Maju dice que tú siempre te encuentras al lado de uno, si hay algún tipo de recompensa ayúdame a enmendar el daño que le hice. No puedo posponer más mi situación con Sandra. Ya era momento de aclarar, de organizar mi vida.
Me despedí de todos, necesitaba llegar a la casa y hablar con Sandra, acabar la farsa de matrimonio y pelear por la custodia del niño. Llegué hasta donde Maju, César la besaba, luego se arrodilló a besar la barriga de su mujer. Mi ahijado y Casparín también besaban el vientre de su madre, me alegra tanto por ellos.
—Feliz año. —dije, abracé a cada uno.
—Tío, ¿polque se fue Elnesto?
—La mamá se lo quiso llevar Casparín.
Maju se puso la mano en la insistente cintura. En la mañana me reuní con David, César, Deacon y Carlos para hablar de lo que hicieron los niños en Metiches milagrosos. Ellos narraron lo que hicieron, Samuel fue el encargado de entregar las cartas como si fuera un fantasma, además por lo tremendo que era lo bauticé de una y desde hoy comencé a decirle así. Ya Maju me había jalado las orejas, y ahora me dio un pellizco y varios manotazos.
—¡No le digas así a mi hijo!
—Es de cariño, además si dejas ponerle a la bebé María Costanza y le dirán Maco, ¿por qué te enojas si llamo abreviadamente a cáspita y fantasma?
—Mami, a mí me gusta. —César soltó una carcajada al escuchar a su hijo.
—Porque no sabes lo que significa. —Le dijo la mamá. Le entregué el celular a Maju y ella comprendió, su rostro cambió—. ¡¿Hablaste con ella?! —En ese instante el dolor volvió.
—Aurelio me entregó el celular, como solo era para felicitar por el Año Nuevo. Él no sabe y yo pensé que era Vladímir.
César y Maju se miraron, debieron ver algo en mí, se me humedecieron los ojos y mi amiga me abrazó. —Lo necesitaba tanto. ¿Cómo reconozco delante de ellos lo arrepentido que estaba al dejar al amor de mi vida porque sentí que la pasión se había acabado entre ella y yo? Ya suficiente tenía con recriminarme a diario por haber sido un imbécil.
—Lo siento.
—Necesito irme, sacaré las cosas de la habitación y me regreso hoy mismo. No le digas nada a nadie.
—No te encuentras bien para conducir. —dijo.
—Estoy bien.
—No, ya mismo le digo a Jenaro que te lleve.
Ahora fue César quien habló, no discutí con ellos, busqué mis cosas y salí. Jenaro ya esperaba.
—Gracias, Jenaro.
—De nada, señor Alejandro. —hace una semana le pedí un favor muy especial y personal.
—¿Alejandro?
Al girar hacia la voz, ahí estaba la que fue mi suegra, la señora más hermosa del universo después de mi madre. Debía sacar la casta de macho para no quedar como un cacorro llorón.
—Anita…
—No viene al caso lo que yo te diga en este momento. —Se acercó y acarició mi mejilla—. Me di cuenta en estas horas que tu conciencia y la vida te lo ha dejado muy claro, casi que todos los días. ¿Cierto?, y puede sonar a reclamo, pero es más por el hecho de tu abandono, te olvidaste de nosotros. Víctor, aunque no lo diga, sigue extrañando las tardes de domingo para jugar dominó. —sonreí, «¡ahí tienes!», la vida te sigue restregándote en la cara lo que perdiste—. ¿Me equivoqué en mis palabras?
—En ninguna Anita, dile a Víctor que la añoranza en mutua.
—¿Sigues cantando?
Negué, al menos esa promesa se la cumplí, salvo la excepción que hice por mis amigos, pero fue por ella. Virginia sugirió el meter la cucharada.
—Por la tristeza notada en ti desde mi llegada, luego lo sucedido con tu esposa… ¿Me permites opinar y darte un consejo?
—Se los debo.
—Aclara tu vida actual, no marchites esa personalidad arrolladora la cual te caracterizaba. Libérate de las ataduras, luego espera lo que la vida te tiene deparado. Ya sea con mi hija de nuevo o con una mujer diferente, pero que la ames.
—Deberías estarme odiando. —apreté mis manos en un puño.
—A esta edad hijo uno analiza un poco más las cosas. A lo mejor no era el momento de ustedes, tal vez ustedes necesitaban madurar por separado, ya sea para volver a unirse o hacer vidas en caminos separados, eso solo lo sabe Dios. Pero si te he de confesar, oro a diario para que ustedes encuentren la felicidad. Por qué dejo de llamarme Ana Burgos a que esa renuente lejanía de mi hija es porque se siente segura con kilómetros de distancia de ti.
—¿Le hice mucho daño?
-----------------------------------------------------------------***-------------------------------------------------------------
Hola a todas mis lectoras.
Iniciamos a subir la segunda novela de la serie Perdóname. Pero ya llegó la historia de Alejandro Orjuela y Virginia Andrade. Esta novela se puede leer independiente a No voy a perderte. Espero se enamoren de esta pareja, qué como la anterior nos hizo sacar enojos, llantos, rabietas, suspiros y reflexiones. Porque todos, si aprendimos del error cometido, merecemos una segunda oportunidad, porque somos humanos. Las quiero mucho y espero amen a Caminos separados.
Últimos capítulos
#112 Capítulo 112 - Epilogo
Última actualización: 2/14/2025#111 Capítulo 111 - Reunión de fin de año
Última actualización: 2/14/2025#110 Capítulo 110 - Entrega total
Última actualización: 2/14/2025#109 Capítulo 109 - Bajo la bendición de Dios
Última actualización: 2/14/2025#108 Capítulo 108 - La advertencia de Fernanda
Última actualización: 2/14/2025#107 Capítulo 107 - Sentencia
Última actualización: 2/14/2025#106 Capítulo 106 - Eso no es amor
Última actualización: 2/14/2025#105 Capítulo 105 - Nostalgia del pasado
Última actualización: 2/14/2025#104 Capítulo 104 - Bienvenido Eros
Última actualización: 2/14/2025#103 Capítulo 103 - Todo tenía una razón
Última actualización: 2/14/2025
Te podría gustar 😍
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...
La Gestante del Rey Alfa
Isla
Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.
El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.
¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?
Maddox
Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.
Todo lo que necesito es un hijo.
Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.
¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Tocada por el Velo - Trilogía de la Diosa Indomable - Libro 1
—Mírala... nuestra diosa de rodillas, tomando a dos de nosotros mientras los demás esperamos nuestro turno. Eso es devoción.
Hace nueve años, Sahiyra corrió al bosque y nunca regresó. Todos decían que debería haber muerto, las bestias salvajes no perdonan a las niñas pequeñas. Pero no la mataron. La criaron.
Ahora, a los diecinueve años, vive descalza, sin ataduras y completamente indomable. Caza con lobos, habla con cuervos y calma a las bestias heridas con solo un toque de sus manos brillantes.
No sabe nada de jerarquías, registros o las brutales políticas de harén de los clanes de bestias.
No tiene idea de que es la primera hembra nacida Myrren en doscientos años. O que su poder supera incluso el nivel divino más alto.
Cuando se topa con un grupo de caza de diez machos cambiaformas peligrosamente desatados... todo cambia.
Ellos lo sienten. Esa rara energía pulsando bajo su piel. Ese aura a la que sus bestias no pueden resistirse.
Algo sagrado. Algo intocable. Algo que los mismos dioses están observando.
Y si no tiene cuidado... su necesidad de ella se volverá salvaje. Pero Sahiyra no es una cosa frágil. Ella es la naturaleza. Ella es la Elegida. Y nació para romper el sistema.
🔥 Harén inverso
🐺 Cambiaformas bestiales
✨ Elegida/Diosa en ascenso
🌕 Profecía divina + vínculo primitivo
🩸 Magia salvaje, rituales de apareamiento, dominancia suave
💋 Heroína indomable con sangre de diosa
Actualizaciones DIARIAS
¡Entra. Sé reclamado. ¡Deja que el Velo te elija!
Mírame
Antonella, por su parte, es maestra de escuela primaria. Lleva seis años casada con Bruno, un hombre violento y humillante que la somete física y psicológicamente. No la ama; para él, Antonella es poco más que una empleada. Aunque ella no está enamorada, soporta el matrimonio por miedo y por el deseo de que las cosas mejoren algún día.
El destino los cruza en un bar karaoke. Diego llega allí empujado por su mejor amigo, buscando un respiro a su rutina. Antonella asiste gracias a su mejor amiga, directora del colegio, aprovechando la ausencia temporal de su esposo. Comparten mesa sin conocerse, hasta que una emergencia obliga a sus amigos a marcharse juntos, dejándolos solos. Entre canciones, copas y una conexión inesperada, se besan y terminan pasando la noche en un motel. Ninguno revela estar casado; ambos creen que ha sido un encuentro fugaz.
El reencuentro llega durante una reunión de padres, cuando descubren que Diego es el padre de uno de los alumnos de Antonella. Deciden mantener una relación estrictamente profesional, pero el deseo y los sentimientos los superan, arrastrándolos a una relación clandestina que desafía sus vidas y sus límites.
Prohibido enamorarse
Rompiendo las reglas
Michelle Ranieri es un hombre que sabe lo que quiere. Construyó la cadena de restaurantes más famosa de país desde cero. No ha llegado tan lejos por detenerse ante los obstáculos y es un hecho que nada lo va a detener de convencer a Laila que están hechos el uno para el otro. Si tiene que fingir ser su novio para ello, pues que así sea. Ella puede poner todas las reglas que quiera, pero todo el mundo sabe que algunas reglas están hechas para romperse.
Un amor mexicano
Pero, su camino cambia cuando se ve obligado por su padre a contraer matrimonio con la única hija de su padrino, Carolina Beltrán y, así, obtener más poder como más territorio en los negocios familiares. Pero ocurren atentados contra su familia, Daniel, busca a los culpables, pero entre más escarba, secretos encuentra, haciéndole pensar que el enemigo podría estar en su misma familia.
Corazón sin dueño
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
La venganza de la heredera y el CEO secreto
Fui adoptada por una familia, pero su otra hija adoptiva, Emilia, me tendió una trampa y terminé en prisión en su lugar. Ahora, estoy decidida a vengarme.
En mi camino aparece un inesperado protector: un multimillonario de bajo perfil que ha perdido la fe en el amor…
¿Se enamorará de mí? ¿Podremos liberarnos del pasado y tener un hogar juntos?
La niñera de la mafia
Se me cae la boca cuando me muevo hacia atrás. «Deben estar jugando conmigo», pienso.
«Disculpe, señora, ¿esto forma parte de las preguntas de la entrevista?» Extiendo furor de ira. Ella todavía me sonríe, pero eso ya no me interesa. Leonardo se sorprende de mi descaro y es entonces cuando nuestras miradas se encuentran. Trago un trago mientras aplaudo su apariencia dentro de mi cabeza.
Es la primera vez que lo miro bien hoy. No es un modelo masculino, pero debería serlo. El cabello exuberante y dorado que arregla con tanto cuidado tiene una calidad ondulante. Sus ojos azules como los de un río marino se iluminaban con pasión.
Tienen forma de almendra. Brillan con inteligencia, dominio y autoridad.
Por supuesto, todas las chicas guapas se enamorarían de un chico como él, pero no de mí; soy diferente.
Intenta sobrevivir después de que se acaben sus ahorros. Ese es el mismo momento en que recibe una oferta de un hombre extraño en el mismo bar que frecuenta. La dirigen a una mansión donde la entrevistarán para el trabajo de niñera. Va a la entrevista donde conoce a un hombre muy grosero y a una mujer acogedora. Sin que ella lo sepa, ha puesto un pie en la familia criminal más peligrosa de Italia.
Advertencia: incluye contenido delictivo
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario
En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...
Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.
George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.
Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!
Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.
Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.
—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?
George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!
—Me temo que eso es imposible.
Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.












