
Contrato de Amor con un CEO
Katiuska Chiquinquira Gonzalez Parra · En curso · 81.5k Palabras
Introducción
Hasta que descubre el engaño de quien le prometió amor y se va a un bar a tratar de curar su pena donde sin pensar pasa una noche alocada. La que se convirtió en su futuro después de haber cometido el error de irse a un hotel con el Millonario Michael Thompson el cual no conoce de nada y el que le hace una proposición que no puede rechazar considerando la gravedad en la que se encuentra su madre.
Michael Thompson es un soltero millonario y codiciado entre las mujeres de su mundo, un mujeriego empedernido y enemigo número uno del amor, lo que le ha causado problemas con su padre, necesita casarse para lograr que lo tome en serio y le entregue la empresa que pasaría a ser su herencia solo después de formar una familia, le propone a Becca ser su esposa ya que lo ha deslumbrado por completo.
¿Corresponderá a esa proposición solo por su apuro monetario?
¿Será Becca el amor que este Millonario está buscando y no encuentra?
Capítulo 1
Becca
¡Uf! El día de hoy estuvo terrible en la oficina con todo el trabajo que hubo y como cereza del pastel el supervisor adherido a mi cuello verificando que terminara todo como a “él le conviene”, siempre es lo mismo nunca nos deja espacio alguno para el descanso y procura hacernos la vida miserable a cada momento, más aún cuando –según él – el proyecto que espera la empresa es multimillonario ¡si cómo no! Nosotros hacemos todo el trabajo y él se gana las indulgencias
¡Jefes, bah, todos son iguales!
Sin embargo, pude desembarazarme de las labores a tiempo y festejar nuestro aniversario con mi novio.
¿Quién diría que ya llevamos un año juntos?
Detengo un taxi para llegar antes haciendo malabares con el montón de cosas que he comprado para nuestra “celebración para dos”. Dentro del mismo acomodo todos los paquetes para que al bajar pueda por lo menos caminar y poder accionar el botón del ascensor. Todo esto me saldrá carísimo y repercutirá en mi próximo pago, pero al menos ya envié el dinero correspondiente a mis padres y pagué el arriendo ya que mi novio no tiene trabajo por el momento.
Ingreso al edificio cargada de paquetes y el portero se levanta como impulsado por un resorte, su expresión es casi de susto, pero de todas maneras le sonrío amable y sigo mi camino. Al llegar a mi apartamento escucho un teléfono y arrugo el entrecejo saco el mío y no es el que suena, a pesar de ello abro la puerta con mis llaves y agradezco que todo está en orden y tranquilo, voy directo a la cocina cuando escucho un ruido como de quejidos y con una de las bolsas en la mano me dirijo a la habitación – la única que hay – lo que veo al abrir la puerta me sorprende: es mi novio y no está solo.
—¿En serio Frank? —siento mis rodillas temblar. La chica salta de la cama tapando su desnudez y la ignoro por completo —. Justo el día de nuestro aniversario decides humillarme de esta manera ¿cierto? —él intenta levantarse y se lo impido golpeándolo fuertemente con la bolsa que llevo en las manos —. Si hoy precisamente hiciste esto es porque ya tiene tiempo ¡fuera, fuera de mi casa y de mi vida! —los echo a ambos.
—¡Rebecca! – intenta hablar al bajar de la cama y acercarse a mí.
Estoy tan enfadada que lo abofeteo rompiendo su nariz, el grito de seguro se escuchó en el piso contiguo ¡lo odio! Grito desaforado golpeándolo y sacándolo a empujones del apartamento solo envuelto en la sábana sin escuchar sus excusas - ¿en serio me dice que lo perdone? – y sin fijarme en que se encuentra desnudo hasta cerrar la puerta y devolverme para golpear a la chica, pero en el trayecto el dolor me rompe y debo doblarme para retener el inmenso mareo que me sobreviene restándome fuerzas y con ello las ganas de pelear merman.
—¡Escucha yo! —y entonces reconozco su rostro.
—¡Lárgate de aquí antes de que cometa una locura! —advierto a la chica que se encuentra con cara de susto ya vestida con la camiseta del que era mi novio.
—Solo quiero llevarme estos para que Frank se vista ¡lo siento mucho! —asiento al borde de las lágrimas, solo quiero que se larguen de mi casa.
Ignoro los golpes en la puerta, las súplicas de ese desgraciado que me engañó y ella… bueno, aunque no es inocente del hecho tampoco la voy a culpar – o al menos no tanto – ya que solo la he visto una o dos veces en el sitio donde trabajó ese hijo de puta y cabrón que me engañó, siento que mi corazón se fragmenta y enloquezco, en un arrebato de ira destrozo todo a mi paso. Lanzo al piso el celular de él y echo por la ventana todo lo que le pertenece para que lo recoja cuando le venga en ganas mientras yo me hundo en la tristeza, la vergüenza y el dolor.
—¡Era demasiado bueno para ser cierto! —me digo llorando frente al espejo —, nunca debí creer en él —cubro mi rostro con las manos —¡no puedo estar aquí!
Mi teléfono suena mientras decido que hacer, trato de ignorarlo, pero es imposible porque si es él lo insultaré hasta que me quede sin mensajes. No obstante, me equivoco, no lo es, sino que se trata de la joya de mi jefe pidiendo ¡no! Exigiendo que le entregue el proyecto el lunes a primera hora y aun me falta la mitad. Dudo que pueda hacerlo con todo lo que tengo sobre mis hombros en este momento, creo que si no toco fondo moriré de dolor ya que mi estómago amenaza con devolver el contenido que queda del almuerzo. Me deshago del moño apretado que tengo en lo alto de la cabeza y del uniforme de trabajo para cambiarme por algo más cómodo.
En realidad, debo salir a la calle por un trago, no soy de estar en bares ni de fiestas, pero esta tristeza que tengo solo la puedo tolerar con licor. Una vez arreglada de otra manera que no sea para trabajar – que ha sido lo único que he hecho los últimos seis meses que estuvo Frank de vago en la casa – me observo detenidamente al espejo y la chica que se ve en él es muy linda, pero su expresión triste la hace sombría y sin vida.
Salgo del edificio a toda prisa para evitar que me vean la expresión de sufrimiento y me doy de bruces con el fresco de la noche, no tengo la menor idea de cuánto tiempo estuve de pie frente al espejo ahogándome en mis lágrimas y mi propia miseria, pero es hora de que piense en mí y eso lo haré ahogando mis penas en alcohol para que cuando despierte mañana la resaca me recuerde que Frank Casey nunca valió la pena. Aunque soy consciente de que esto es una mala idea no me retracto ya que me siento terriblemente sola y triste.
—¿Hacia dónde señorita? – interroga el caballero del taxi que tomo sin siquiera mirar.
—Hacia el centro por favor, en el primer bar que encuentre porque necesito un trago —digo sin percatarme de que su mirada me escudriña.
—Bien, le llevaré a una buena zona para que no corra peligro ya que se encuentra sola y… un poco distraída —me observa por el espejo retrovisor y no puedo evitar que el labio inferior me tiemble al descubrir que es el mismo hombre que me llevó a casa esta tarde.
¿Cómo puede ser posible que este señor sin conocerme sea más amable y considerado que el tipejo que me arrebató un año de libertad y se decía ser mi novio?
¡La vida es injusta muchas veces!
Últimos capítulos
#81 Capitulo 78. Convicción
Última actualización: 9/25/2025#80 Capítulo 77. Confesiones
Última actualización: 9/25/2025#79 Capítulo 76. Verdades a medias
Última actualización: 9/25/2025#78 Capitulo 75. Malas interpretaciones
Última actualización: 9/24/2025#77 Capítulo 74. Malas intenciones
Última actualización: 9/22/2025#76 Capítulo 73. Sustos
Última actualización: 9/22/2025#75 Capítulo 72 – El encuentro en el pasillo
Última actualización: 9/21/2025#74 Capítulo 71 – La fiesta de la discordia
Última actualización: 9/21/2025#73 Capítulo 70 – Decepciones confusas
Última actualización: 9/21/2025#72 Capítulo 69. Rescate y recuerdos
Última actualización: 9/20/2025
Te podría gustar 😍
Invisible para su Matón
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El regreso de la princesa de la mafia
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
El Remedio de Medianoche del CEO
Mi nombre es Aria Harper, y acabo de atrapar a mi prometido Ethan acostándose con mi hermanastra Scarlett en nuestra cama. Mientras mi mundo se desmoronaba, ellos planeaban robarme todo—mi herencia, el legado de mi madre, incluso la empresa que debería ser mía.
Pero no soy la chica ingenua que creen que soy.
Entra Devon Kane—once años mayor, peligrosamente poderoso, y exactamente el arma que necesito. Un mes. Un trato secreto. Usar su influencia para salvar mi empresa mientras descubro la verdad sobre la "muerte" de mi madre Elizabeth y la fortuna que me robaron.
El plan era simple: fingir mi compromiso, seducir información de mis enemigos, y salir limpia.
Lo que no esperaba? Este multimillonario insomne que solo puede dormir cuando estoy en sus brazos. Lo que él no esperaba? Que su arreglo conveniente se convertiría en su obsesión.
A la luz del día, es un maestro de la indiferencia—su mirada deslizándose más allá de mí como si no existiera. Pero cuando cae la noche, está levantando mi vestido de encaje, sus manos reclamando mis pechos a través del material transparente, su boca encontrando el pequeño lunar en mi clavícula.
—Eso es—susurra contra mi piel, con la voz tensa y ronca—. Dios, te sientes increíble.
Ahora las líneas están borrosas, las apuestas son más altas, y todos los que me traicionaron están a punto de aprender lo que sucede cuando subestiman a Aria Harper.
La venganza nunca se sintió tan bien.












