
El hijo del alfa y la híbrida
Angie Pichardo · Completado · 138.7k Palabras
Introducción
Para él Legna es una loba insoportable, demasiado intrépida para su gusto y muy confrontativa.
Legna se muda al territorio zolleb por cuatro años, donde lleva a cabo un entrenamiento intensivo junto al rey para mejorar sus habilidades. Cumplido el tiempo pautado por su abuelo, ella regresa al territorio licántropo y se reencuentra con Dylan.
Esa noche, Dylan espera encontrar a su mate para rechazarla y así poder unirse a su amiga Clara, a quien le prometió que la convertiría en su pareja; no obstante, él descubre que Legna es su mate y ella es una criatura superior, por lo tanto, ella debe aceptar el rechazo para que su lazo pueda romperse.
¿Qué sucederá cuando la naturaleza va en contra del orgullo? ¿Aceptarán Dylan y Legna el vínculo, aunque no se soportan? O ¿será el rechazo la mejor solución?
Capítulo 1
La niña pelirroja corre y salta por todo el campo mientras es perseguida por dos niños más: uno de cabellera rubia como el oro y otro con rizos rojizos en un tono más claro. Ambos poseen los ojos verdes de su padre, gamma de la manada Fuerza de Bronce y amigo del alfa. Este último es el progenitor de su amiga, la niña a quien están persiguiendo entre risas y gritos eufóricos.
—Eres muy rápida, Legna —le dice el chico rubio, cuya respiración se encuentra irregular. Acto seguido, se tumba sobre la grama.
Ella sonríe airosa e imita la acción de su amigo. Entonces el pelirrojo hace lo mismo, quedando ella entre los dos hermanos.
—¿Con cuál de los dos te unirás cuando te conviertas en loba? Ambos estamos enamorados de ti, pero no pelearemos. Hemos decidido que tú tengas la última palabra.
La niña entorna los ojos y hace una mueca de disgusto.
—Somos unos cachorros todavía para estar pensando en eso. ¡Qué fastidiosos son! Además, yo me guardaré para mi mate.
—En ese caso, yo seré tu mate —declara Leandro, el chico rubio.
—No, yo seré su mate —replica André, el pelirrojo.
Legna resopla fastidiada, se levanta del suelo, luego mira a los hermanos con desaprobación y los deja peleando solos.
Ella se detiene en medio del campo cuando ve a Dylan conversar con Clara. Él ya tiene trece años y Clara doce, mientras que ella todavía no ha cumplido los once. Ese hecho la hace sentir fuera de lugar porque ellos ya se ven como los púberes que son, pero Legna todavía luce como una niña.
No entiende por qué le molesta que Dylan la trate como a una chiquilla y que le brinde toda su atención a Clara.
—¡Mira qué lindas flores! —la aborda Miha, una hermosa niña de cabellera negra y lacia como la de su hermano Dylan, pero con los ojos marrones claros de su madre, Otsana, la luna de la manada Rayo Dorado. Miha tiene casi doce años y es la más risueña y dulce del grupo de amigos.
Legna observa las plantas coloridas con una sonrisa. Entonces sostiene una de color violeta. Al instante, sus ojos mieles toman el mismo tono de la flor, y esta se empieza a multiplicar.
—¡Guau! —exclama Miha emocionada—. ¡Tu poder es maravilloso! A mí me gustaría ser una zolleb. ¿Te imaginas? Haría florecer todo a mi paso.
Legna ríe divertida y niega con movimientos de cabeza.
—Eso sería derrochar energía. Todavía no sé dominar todos mis poderes, pero mi abuelo Liah me va a enseñar. Cuando cumpla los dieciséis años, él me llevará al continente de los zollebs para entrenarme.
—¡Qué genial! Mi papi me dijo que ese territorio es muy hermoso. —Los ojos de Miha brillan fascinados al imaginarse la belleza de aquel lugar.
—Lo es. Hay animales que no existen en este territorio, muchas plantas tienen movilidad y sonido. Además, los paisajes son maravillosos. Me gustaría que ustedes fueran un día. Nos divertiríamos mucho.
—Estoy segura de que sí, pero no creo que a tu abuelo le guste llevarnos —asume Miha con desdén.
—¡Claro que sí! El abuelo es genial y muy divertido.
—¡Ay! ¡Qué maravilloso! ¡Ven, vamos a mostrarle a Dylan lo que has hecho!
Al escucharla, el corazón de Legna late muy fuerte y el temor la inunda.
—No, mejor no —niega sonrojada.
—No seas tonta, a Dylan le encantará ver lo que has hecho. ¡Tú le gustas mucho!
Las mejillas de Legna se ponen muy rojas y el pulso se le acelera.
—¡Qué dices! Si a él le gusta Clara. Es muy obvio que ellos serán mates.
—Conozco a mi hermano y sé que quien le gusta eres tú, pero él es tan terco que no lo quiere reconocer.
Legna niega con nerviosismo y juega con las manos, pero no añade otra negativa porque las palabras no le salen. De repente, Miha la agarra por el brazo y se la lleva a rastras hacia donde se encuentra Dylan, conversando con Clara.
La pareja está sentada en una roca lisa y grande, rodeada por hierba y flores silvestres.
—¡Dylan, mira lo que hizo Legna! ¿No es maravilloso? —lo aborda su hermana, efusiva.
El chico se tensa cuando ve a la pelirroja frente a él, que luce bastante tímida aquella tarde. Ese comportamiento no es propio de ella, razón por la cual él se pregunta qué estará tramando esa niña insoportable ahora.
—Solo veo flores... —masculla entre dientes, fingiendo desinterés.
—¡Exacto! —exclama Miha, muy entusiasmada—. Antes era una sola flor, pero Legna la ha multiplicado. ¡Fue increíble! Si la hubieras visto, los ojos le cambiaron de color y ¡pum!, la flor se multiplicó.
—Te impresionas por cualquier tontería... —gruñe él de mala gana.
—¡Uy! ¡Qué aburrido y gruñón eres! —se queja Miha, decepcionada por su actitud descortés.
—No me interesa lo que haga esta mocosa insoportable.
Al escucharlo, la sangre de Legna se torna caliente y ella aprieta los puños con ira.
—¡El único insoportable aquí eres tú! —Le apunta con el dedo. Su apariencia luce alterada, y su cuerpo tiembla del coraje.
—¿Yo? —Él ríe irónico—. Tú eres la fastidiosa del grupo y quien siempre nos mete en problemas.
—No es mi culpa que sean unos tontos.
—¡Oye! —reclaman Miha y Clara al unísono.
—¿Te crees mejor que nosotros porque tienes sangre zolleb? Si solo eres una chiquilla malcriada —contraataca Dylan.
—¡No soy una chiquilla malcriada! —Ella se acerca a él y lo empuja con fuerza. Este casi se cae de su asiento, pero logra mantenerse sobre la roca.
—¡Y aparte agresiva! ¿Acaso eres un chico? Las niñas deben ser delicadas...
—¡Cállate! —lo interrumpe con otro empujón—. ¿Qué sabes tú sobre chicas? ¿Quién te ha dado el derecho a tratarme de esta manera? ¡Eres un imbécil!
—¡Ya basta! —interviene André—. ¿Por qué están peleando ahora? —resopla con hastío.
—Ni idea... —Miha se muerde el labio inferior—. Solo le enseñé a Dylan lo que Legna puede hacer, y ellos empezaron a discutir y a ofenderse... como siempre... —Ella hace un mohín.
—Dylan, deja de molestar a Legna —lo increpa Leandro—. Te la pasas buscando una excusa para pelearte con ella. ¿Acaso te gusta?
—¡Ja! Yo no tengo tan mal gusto. Mi tipo de chica es uno más refinado y delicado... —escupe malicioso, mientras observa a Clara con expresión alusiva.
La rubia se sonroja al instante porque su alusión la emociona mucho. De manera instintiva, los dos se miran y se sonríen con complicidad, lo que incrementa el rubor en las mejillas de Clara y crea una extraña y cursi burbuja alrededor de ellos.
Por alguna extraña razón que Legna no entiende, verlos enamorados le provoca una incomodidad asfixiante, como si estuviera siendo traicionada.
—Mejor me voy de aquí, ya siento ganas de vomitar. —Ella hace una mueca de disgusto y se voltea para marcharse.
Por su parte, Dylan le regala una mirada de soslayo; asimismo, suelta el aire que retuvo todo el tiempo que ella estuvo frente a él.
La razón de su tensión es simple: no la soporta.
Varios años después...
En el continente de belleza natural y criaturas cambiaformas, de arroyos cristalinos, imponentes montañas, flora longeva y abundante, con el aire puro y animales libres en su hábitat, allí, donde se escuchan aullidos en luna llena y donde los jóvenes se reúnen cada cierto tiempo en diferentes manadas para encontrar a sus compañeros destinados, también nace una nueva especie: los híbridos.
—¡Espérame! —vocifera el niño de unos diez años, quien trata de alcanzar a su hermana mayor. Las hebras onduladas y negras son levantadas por la brisa juguetona, que le refresca la piel mestiza.
Sus ojos avellanados se fruncen con frustración, debido a que su hermana se aprovecha de que él aún no domina sus habilidades.
—¡Eres muy lento, Ryan! —le responde ella mientras flota en el aire a gran velocidad.
—¡Legna, todavía no he aprendido a flotar! —le reclama molesto.
—¡Ay! ¡Pero qué llorón! —Ella baja al suelo con rapidez.
—Eres una presumida. —Él hace un mohín y se cruza de brazos.
—Es que a tu ritmo nunca llegaremos...
Después de una hora, los dos hermanos se encuentran en un campo un poco lejano para ambas manadas, pero que es un punto medio entre ellas, donde se suelen reunir.
Allí se encuentran Clara, Leandro y André, quienes son trillizos y pertenecen a la misma manada que Legna y Ryan. También están Dylan y Miha, de la manada Rayo Dorado.
Ryan, quien es el más joven de todos y el único niño, se pone a jugar solo. Su objetivo principal de estar allí es vigilar a su hermana y recibir el premio de su padre por contarle cualquier acontecimiento extraño que ocurra con ella.
—Los dos tortolitos ya aburren... —profiere Legna con hastío al vislumbrar a Dylan y Clara conversar apartados. Él le platica acerca de algo con gestos emotivos, mientras que la rubia hace coronas de flores silvestres y le sonríe interesada en lo que sea que él le está contando.
Dylan entorna los ojos cuando la escucha, mientras que Clara la regaña por hablar tonterías.
—¿Para qué lo niegas, Clara? Todos sabemos que ustedes son novios. Me pregunto qué dirá tu padre cuando se entere de que te ves a escondidas con este idiota —espeta Legna con tono pícaro.
—Eso no es cierto —refuta Dylan, levantándose de un respingo. Se dirige en dirección a Legna con porte amenazante y le apunta con el dedo—. Deja de inventar estupideces, niña insoportable. Te lo advierto, si Clara llega a tener problemas por tu culpa, te la verás conmigo.
Legna sonríe maliciosa y lo mira con diversión.
—¡Ay, qué miedo! —se burla—. ¿Qué? ¿Te asusta que el Gamma se entere de lo que hace la santurrona de su hija?
—¡Ya basta! —interviene Clara, quien también se coloca frente a Legna—. Yo no me veo a escondidas con Dylan. Nosotros vamos a esperar a que nuestra conversión suceda para empezar nuestra relación; por ahora, solo somos amigos —aclara asustada.
—Bueno, pronto será, ¿no? Para mi suerte, yo no estaré aquí para verlos con su cursilería. Qué asco. Tienes un gran estómago, Clara. No entiendo cómo es que una chica tan linda como tú quiere unirse a un 'cara de culo' como Dylan. —Ella se ríe de su propio chiste con grandes carcajadas, acción que irrita al aludido.
—Ojalá tú que un 'cara de culo' como yo siquiera te mire —contraataca él con una sonrisa maliciosa.
—¡Ja! Pero ni en tus más fantasiosos sueños. Tú no estás a mi nivel, así que un perdedor como tú no tiene el derecho de siquiera mirarme. ¡Tonto!
—¡Insoportable, creída!
—¡Cara de culo!
—¡Arrogante, fastidiosa!
—¡Aburrido, retardado!
—¡Ya, por favor! —exclama Miha—. ¿Acabamos de llegar y ya se están peleando? ¡Parecen esposos en crisis!
—¿Esposos? ¡Ja! —profiere Legna con cara de disgusto. Su reacción le hierve la sangre a Dylan, quien no soporta lo prepotente que ella es.
—¿Te crees la gran cosa porque eres híbrida? Tener unas tontas habilidades no te hace mejor que nosotros —espeta él, ofendido.
—Mejor que tú sí, envidioso.
—¿Para qué pierdo mi tiempo con una chiquilla inmadura, creída y maleducada como tú?
—¡No soy ninguna chiquilla!
—Confirmo —interviene André con expresión pervertida mientras le mira los pechos redondos, cuyas protuberancias la hacen lucir más desarrollada que las demás féminas, pese a que es la menor entre las tres chicas.
—¡Deja de mirarme las tetas! —Ella lo cachetea de imprevisto.
—¡Qué mal hablada! —escupe Dylan molesto y mira a André con ganas de arrancarle los ojos—. Y tú, respeta —se dirige a su amigo, quien se está sobando la mejilla debido al ardor del golpe—. ¿Saben qué? Ustedes dos harían una pareja perfecta. ¡Cuál de los dos más inculto!
—Tú eres más inculto que yo, infeliz. —Legna lo agarra por el cuello de la camiseta y levanta su puño, dispuesta a golpearlo.
—Eres tan agresiva e impulsiva. Deberías aprender de Clara, quien se comporta como una dama y no como una busca pleitos corriente.
Los ojos de Legna se tornan rojos, mas ella controla la rabia que la embarga y finge una sonrisa desinteresada.
—¿Ser como Clara? ¡Qué aburrimiento! Yo soy fuego, cariño, y donde llego dejo huellas; sin embargo, tu damisela perfecta pasa desapercibida porque es tan insípida como tú.
—¡Oye! A mí no me involucren en sus discusiones sin sentido —se queja la rubia. Sus ojos azules observan a Dylan con sospecha, puesto que le es curioso que él siempre actúa tan raro cuando se encuentra delante de Legna.
—Oye, Legna, cambiando este tema tonto. ¿Por qué no vas a estar en la fiesta de transformación de Dylan? Él será el primero del grupo en convertirse en lobo, así que no puedes faltar a su cumpleaños —interpela Miha.
—Mañana mi abuelo vendrá por mí para entrenarme —responde ella, y suelta al chico, quien se arregla la ropa con una mueca de desaprobación. Pese a que finge no estar interesado en la conversación, su mirada de soslayo evidencia su interés.
—Pero la fiesta es dentro de un mes, Legna, no mañana —refuta Miha.
—Me iré por cuatro años. —Legna se muerde el labio inferior.
—¡¿Qué?! —espeta un sorprendido André—. Pero vendrás cada cierto tiempo, ¿verdad?
Ella niega con la cabeza y se abraza a sí misma.
—Será un entrenamiento exhaustivo. Según el abuelo, debo desconectarme de mi parte lobuna durante ese tiempo. Mis papás y hermanos podrán ir a visitarme, pero yo no podré salir del territorio de los zollebs.
—Vaya... —masculla Miha con tristeza—. Qué mal. Hubiera sido lindo que todo el grupo estuviera con Dylan. Además, te voy a extrañar mucho. ¡Serán cuatro largos años!
Dylan mira a Legna de una manera que a ella le intriga y que la pone muy nerviosa.
—Ni que esta insoportable vaya a hacer falta... —dice entre dientes y de mal humor.
Como respuesta, Legna entrecierra los ojos y se cruza de brazos, luego añade:
—Exacto. No tengo nada que ver contigo, como tampoco me interesa tu estúpida transformación. Supongo que cuando regrese, ya tendrás muchos cachorros con tu amada Clara. Eso si ustedes de verdad son mates. ¿Se imaginan que no sea así? Sería todo un drama gracioso —Ella ríe maliciosa.
Dylan aprieta los labios con incomodidad, mientras que Clara baja el rostro, temerosa, puesto que esa es una posibilidad con la cual ella no quiere lidiar. En su corazón, Dylan es el indicado, así que él tiene que ser su mate, sí o sí.
Últimos capítulos
#91 Extra del pasado
Última actualización: 5/6/2025#90 Final
Última actualización: 4/20/2025#89 63
Última actualización: 4/20/2025#88 62
Última actualización: 4/20/2025#87 61
Última actualización: 4/20/2025#86 60
Última actualización: 4/20/2025#85 59
Última actualización: 4/20/2025#84 58
Última actualización: 4/20/2025#83 57
Última actualización: 4/20/2025#82 56
Última actualización: 4/20/2025
Te podría gustar 😍
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Enamorada del hermano marino de mi novio
¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?
Es solo la novedad, me digo firmemente.
Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.
Me acostumbraré.
Tengo que hacerlo.
Es el hermano de mi novio.
Esta es la familia de Tyler.
No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.
**
Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.
Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.
Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.
Estoy enamorándome del hermano de mi novio.
**
Odio a las chicas como ella.
Consentidas.
Delicadas.
Y aún así—
Aún así.
La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.
Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.
No debería importarme.
No me importa.
No es mi problema si Tyler es un idiota.
No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.
No estoy aquí para rescatar a nadie.
Especialmente a ella.
Especialmente a alguien como ella.
Ella no es mi problema.
Y me aseguraré de que nunca lo sea.
Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Un juego del destino
Finalmente, después de años de no tomar sus vacaciones, las toma para su próxima boda y luna de miel, pero todo da un gran giro cuando está en Hawái, sola y sin esposo, por lo que por primera vez lanza una moneda al aire y decide vivir una noche sin riesgos y apasionada con el primer extraño que encuentre en un bar y al que nunca verá en su vida, ¿Cuál era la probabilidad de volverse a encontrar? Completamente nula.
Pero el destino los vuelve a juntar inesperadamente… Y en el lugar que menos esperaban.
Un juego del destino.
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
La Cachorra del Príncipe Licántropo
—Pronto estarás rogándome. Y cuando lo hagas—te usaré como me plazca, y luego te rechazaré.
—
Cuando Violet Hastings comienza su primer año en la Academia de Cambiantes Starlight, solo quiere dos cosas: honrar el legado de su madre convirtiéndose en una sanadora hábil para su manada y pasar por la academia sin que nadie la llame rara por su extraña condición ocular.
Las cosas toman un giro dramático cuando descubre que Kylan, el arrogante heredero al trono de los Licántropos que ha hecho su vida miserable desde el momento en que se conocieron, es su compañero.
Kylan, conocido por su personalidad fría y sus maneras crueles, está lejos de estar contento. Se niega a aceptar a Violet como su compañera, pero tampoco quiere rechazarla. En cambio, la ve como su cachorrita y está decidido a hacer su vida aún más un infierno.
Como si lidiar con el tormento de Kylan no fuera suficiente, Violet comienza a descubrir secretos sobre su pasado que cambian todo lo que pensaba que sabía. ¿De dónde viene realmente? ¿Cuál es el secreto detrás de sus ojos? ¿Y ha sido toda su vida una mentira?












