
En la Floresta
AnaSevilla · En curso · 98.3k Palabras
Introducción
Agata regresa años después como una desconocida: cabello blanco que brilla en la sombra, ojos de luz plateada y un poder oculto que apenas empieza a despertar. Nadie sabe quién es realmente, ni siquiera él.
Alonso, el Alfa destinado a otra, la reconoce antes con el alma que con la mirada. La ama sin saber que ella es la misma que perdió hace años, la que debería estar muerta. Mientras tanto, la mujer que tomó su lugar, Daniela, no dudará en sembrar dudas, mentiras y magia oscura para destruirla antes de que la verdad salga a la luz.
Dos verdades.
Una mentira eterna.
Y un amor que desafía al destino.
Ella ha vuelto a recuperar lo que es suyo. Pero para hacerlo, tendrá que elegir entre revelar su poder y perderlo todo o callar y perderlo a él.
Capítulo 1
Lo recuerdo con una nitidez que ni los años, ni la niebla perpetua de la montaña, ni el frío que caló mis huesos pudieron borrar. Cada imagen, cada sonido, cada latido acelerado permanece grabado en mi memoria como una cicatriz que jamás sanará.
Tenía cinco años. Aquel día el cielo estaba cerrado, cubierto por nubes grises y pesadas que rozaban las cimas de los cerros, como si el propio firmamento llorara antes de que ocurriera lo inevitable. El aire olía a pino húmedo, a tierra empapada y a un sabor metálico, agudo, que no supe identificar hasta que vi caer la primera gota roja sobre el vestido plateado de mi madre.
Ella se desplomó de rodillas frente a mí, y el golpe sordo de su cuerpo contra el suelo me pareció el fin del mundo. Sus manos, que siempre me acariciaban con una ternura infinita, ahora estaban manchadas, pegajosas, y me atrajeron contra su pecho con una desesperación que me partió el alma. Podía sentir cómo su corazón se apagaba poco a poco, bajo el sonido de la lluvia que empezaba a caer suavemente. Su voz fue un susurro exclusivo para mí, cargado de la esencia misma de la que estaba hecha:
—Eres la sangre de la Luna, Agata. Naciste de ella y ella no te olvida. No dejes que nadie te arrebate tu nombre, ni tu destino, ni lo que te pertenece por derecho.
Quise gritar, quise pedirle que no se fuera, pero sus brazos se aflojaron y su rostro se volvió inerte. Sus ojos, que brillaban con la luz de las noches claras, se apagaron de golpe. Y entonces el miedo me invadió por completo: un frío helado que no venía de la lluvia, sino de la certeza absoluta de que estaba sola, y que todos aquellos que debían protegerme ahora eran mis enemigos.
Entre los árboles aparecieron ellos: los guardias de la Guardia Real de Protección Mágica, a quienes mi madre había servido con lealtad toda su existencia. Pero no venían a ayudarla. Sus espadas desenvainadas reflejaban la luz grisácea del día, y sus miradas no eran de respeto, sino de caza.
Corrí. Mis pies descalzos se hundían en el lodo, las ramas me golpeaban la cara y me enredaban el cabello, pero el terror me impulsaba a seguir adelante sin mirar atrás. Escuchaba sus voces a mis espaldas, ordenando que me atraparan, que no dejaran que escapara. El corazón me golpeaba contra las costillas con tanta fuerza que creí que estallaría, y las lágrimas se mezclaban con el agua de lluvia que me empapaba hasta los huesos. Sabía que si me alcanzaban, compartiría la misma suerte que mi madre.
De pronto la vegetación se terminó. Frené en seco, tropezando con mis propios pasos, y me encontré al borde del abismo. Ante mí solo había vacío: un precipicio inmenso donde el viento rugía con furia, y muy abajo, oculto entre remolinos de niebla, el lago golpeaba contra rocas afiladas con un estruendo que parecía el rugido de una bestia enojada. Me acurruqué contra la pared de roca, temblando entera, sin ningún camino por el que huir.
Los pasos se detuvieron. Y entonces ella apareció.
Verónica. Su cabello rojo como llamas se agitaba con el viento salvaje, y sus ojos, del color de la hiel, me observaban con una satisfacción cruel que me heló la sangre en las venas. Caminó hacia mí despacio, saboreando mi miedo, mientras los guardias permanecían inmóviles detrás de ella, esperando su orden. Al llegar a mi altura, me tomó del mentón con dedos duros y fríos, obligándome a mirarla.
—Pobrecita niña perdida —susurró con una voz dulce y falsa que me provocó náuseas—. Tu protectora ya no está. Todo lo que le pertenecía… ahora es nuestro.
Me aferró del brazo con tanta fuerza que sus dedos dejaron marcas profundas en mi piel. Intenté soltarme, pero su agarre era de hierro.
—Tu linaje lunar, tu lugar en este pueblo, el pacto sagrado con la familia Larencew… todo será para mi hija. Tú ya no existes para nadie.
No tuve tiempo de suplicar. No tuve fuerzas para gritar. Solo sentí el empujón seco, brutal, que me arrancó del borde de la tierra.
Mientras caía, el viento me golpeó la cara con violencia y me arrancó cualquier aliento. Alcé la vista una última vez: Verónica seguía allí, erguida y triunfante, y a su lado apareció Daniela, mi hermanastra, con la mirada baja pero los labios entreabiertos, ansiosa por ocupar el lugar que yo dejaba vacante.
Luego el agua me golpeó. Era tan fría que pareció quemarme, envolviéndome con una fuerza descomunal y arrastrándome hacia abajo, hacia la oscuridad más absoluta. Sentí cómo el aire me faltaba, cómo mi cuerpo pesaba el doble, cómo todo lo que conocía se alejaba a una velocidad vertiginosa. Pero justo cuando la conciencia empezaba a abandonarme, la voz de mi madre resonó dentro de mí, clara y viva: La Luna no te abandona.
Y entonces, abrí los ojos.
Aún estaba sumergida, pero ya no sentía el frío. Mis pupilas cambiaron de golpe, volviéndose transparentes, brillantes, idénticas al reflejo de la luna llena sobre el agua más cristalina. Mi cabello, que hasta entonces había sido oscuro, se volvió blanco puro como la nieve de las cumbres, y de todo mi cuerpo brotó una luz cegadora, plateada y cálida, que iluminó el fondo del lago como si fuera de día.
A mi alrededor, la naturaleza reaccionó. El agua se agitó en remolinos violentos pero ordenados, como si saludara a su reina. Las corrientes dejaron de arrastrarme y me sostuvieron con suavidad. En la superficie, el viento aulló con una fuerza renovada, los árboles se inclinaron hacia el lago y las nubes se apartaron de golpe, dejando ver la luna llena que brillaba con una intensidad sobrenatural en medio del día gris.
Y muy lejos, en los confines del bosque, todos los lobos de la manada alzaron el hocico al mismo tiempo. Sintieron esa presencia antigua, poderosa, que había despertado entre las aguas. Uno a uno, luego en manada entera, bajaron la cabeza y se arrodillaron sobre la tierra húmeda, en un reconocimiento silencioso y absoluto ante la verdadera heredera de la Luna.
"La heredera a despertado, enemigos de la realeza temed."
Últimos capítulos
#85 Capítulo 85 La mano que oculta la herida
Última actualización: 9/27/2026#84 Capítulo 84 La sombra que se cuela
Última actualización: 9/26/2026#83 Capítulo 83 El amanecer de los nuestros
Última actualización: 9/25/2026#82 Capítulo 82 Uno solo, pero dos
Última actualización: 9/24/2026#81 Capítulo 81 No te vayas sin mí
Última actualización: 9/23/2026#80 Capítulo 80 La sombra que no dice su nombre
Última actualización: 9/22/2026#79 Capítulo 79 El fuego que nos une
Última actualización: 9/21/2026#78 Capítulo 78 Amanecer de los nuestros III
Última actualización: 9/19/2026#77 Capítulo 77 Amanecer de los nuestros II
Última actualización: 9/19/2026#76 Capítulo 76 Amanecer de los nuestros
Última actualización: 9/18/2026
Te podría gustar 😍
La maldición de la luna
—Soy Hayden —dijo el hombre.
Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
El juego de elegir Luna
—¿Cómo pudiste esconder a mi pequeña?! —dijo Nicholas.
—¿Perdón? ¡Ella no es tuya! —respondió Piper.
—¿Tuviste un hijo con alguien más justo después de que rompimos?! —exclamó Nicholas.
La Cuarta Vida de la Omega
El Alfa más brutal, temido y despiadado de las manadas, le propone un trato inesperado: convertirse en su Luna. Ella necesita el poder y la protección que solo un Alfa como él puede proporcionarle.
Acepta, convencida de que podrá utilizar al Alfa para conseguir su venganza.
Lo que no imagina es que el Alfa también tiene sus propios secretos… y que acercarse demasiado a él podría ser mucho más peligroso que enfrentarse a sus enemigos.
Mientras su antigua pareja la traiciona con su propia media hermana, Escarlata comienza su plan de venganza. Pero cuanto más se acerca al alfa, más difícil le resulta distinguir entre el peligro y la atracción.
Ella quería usar al Alfa para vengarse.
Él tenía sus propias razones para elegirla.
Y ninguno estaba preparado para enamorarse.
Esta vez, ella no permitirá que nadie decida cómo termina su historia.
La Omega despreciada está a punto de convertirse en la mujer que nadie podrá volver a destruir.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Mi padrino es mi Sugar Daddy
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.
Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.
Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Las pruebas del inframundo de Luna
Ahora, debe competir contra 20 mujeres de varios mundos por la mano de un hombre que ni siquiera quiere. Esto es una pesadilla...
Afortunadamente, su abuela le ha enviado un asistente — ¡un lobo fantasma! Pero en realidad, es un chico fantasma...
Las aventuras de Juniper en el inframundo y sus enredos con estos chicos la llevarán a lugares que nunca imaginó. ¿A dónde la llevará su viaje?
Guerreros de la luna azul
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Mírame
Antonella, por su parte, es maestra de escuela primaria. Lleva seis años casada con Bruno, un hombre violento y humillante que la somete física y psicológicamente. No la ama; para él, Antonella es poco más que una empleada. Aunque ella no está enamorada, soporta el matrimonio por miedo y por el deseo de que las cosas mejoren algún día.
El destino los cruza en un bar karaoke. Diego llega allí empujado por su mejor amigo, buscando un respiro a su rutina. Antonella asiste gracias a su mejor amiga, directora del colegio, aprovechando la ausencia temporal de su esposo. Comparten mesa sin conocerse, hasta que una emergencia obliga a sus amigos a marcharse juntos, dejándolos solos. Entre canciones, copas y una conexión inesperada, se besan y terminan pasando la noche en un motel. Ninguno revela estar casado; ambos creen que ha sido un encuentro fugaz.
El reencuentro llega durante una reunión de padres, cuando descubren que Diego es el padre de uno de los alumnos de Antonella. Deciden mantener una relación estrictamente profesional, pero el deseo y los sentimientos los superan, arrastrándolos a una relación clandestina que desafía sus vidas y sus límites.
Prohibido enamorarse
EL AROMA DE LA TRAICCIÓN
Renata Solano lo tiene todo.
Una exitosa casa de perfumes que construyó desde cero, una familia que ama y, en apenas tres días, se casará con Bruno Ferrer, el hombre que cree que es el amor de su vida.
Pero durante la celebración más importante de su carrera, un encuentro inesperado cambiará el rumbo de su vida.
Adriano Belmonte, uno de los hombres más poderosos del país, aparece en su fiesta dispuesto a comprar Casa Solano. Arrogante, seguro de sí mismo y acostumbrado a conseguir todo lo que quiere, no acepta fácilmente un no como respuesta.
Renata tampoco está dispuesta a dejarse intimidar.
Lo que ella no sabe es que el verdadero peligro no está frente a ella.
Está a su lado.
Irresistible Adicción
Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.
El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
La venganza de la heredera y el CEO secreto
Fui adoptada por una familia, pero su otra hija adoptiva, Emilia, me tendió una trampa y terminé en prisión en su lugar. Ahora, estoy decidida a vengarme.
En mi camino aparece un inesperado protector: un multimillonario de bajo perfil que ha perdido la fe en el amor…
¿Se enamorará de mí? ¿Podremos liberarnos del pasado y tener un hogar juntos?












