
Esposa en Alquiler
DaysyEscritora · Completado · 101.9k Palabras
Introducción
Terminó viviendo en casa del abuelo de Killian, un importante CEO vinculado al mundo de la moda. Es un hombre exitoso, que ha logrado mucho en poco tiempo. Hay algo que no ha conseguido el joven de treinta y dos años: el amor.
Es de esos que huye de los compromisos, que detesta tener que relacionarse amorosamente. Por eso la llegada de Willow sacudirá su vida y cambiará su posición.
Lo que no sabe Killian, es que su madre Susanne le ha pedido a la joven que sea parte de su plan, pagándole para que conquiste a su hijo.
¿Podrá Willow conquistar su corazón sin caer ella misma también?
Capítulo 1
La mañana está siendo eterna para la joven Willow, puesto que no ha logrado entregar ni un solo volante y el sitio no es muy concurrido. Se siente derrotada, y sus pies reclaman por un descanso. Ha estado un buen rato paseándose en la esquina del local del señor Hanks; su jefe. Un viejo cascarrabias que no le agrada nada ni nadie. La mayor parte del tiempo se la pasa encerrado en un pequeño despacho dentro de la tienda, un lugar repleto de antigüedades especializada en la venta de objetos pasados de moda. Pero que por alguna razón, su producto es normalmente suministrado por subastas, ventas del estado, búsquedas en los mercadillos, y esas cosas que no le interesa en lo más mínimo a la chica. Sin embargo los objetos son de gran valor para los adinerados que no saben en qué gastar su fortuna.
La verdad es que si aún sigue trabajando en ese lugar, es porque no ha encontrado otro sitio mejor, y no podía darse el lujo de perderlo justo ahora, ya que tenía que pagar el alquiler dónde vive y lleva acumulado tres meses de renta.
Por estar distraída mirando los volantes que sostiene, no sé percata de la señora que viene andado hacia la tienda. De repente, se gira bruscamente y choca con ella, derramado el café que la señora traía en manos.
Willow abre los ojos desmesuradamente al escuchar el chillido histérico de la señora.
—¡¿Acaso no te fijas por dónde caminas, niñita?! —reclama la mujer mayor apartando la tela mojada de su pecho.
—L-lo siento, lo siento —farfulla la jovencita preocupada—. Déjeme ayudarle con eso, tengo toal...
Estira la mano hacia la blusa que valía más que su miserable sueldo.
—¡Aparta tu mugrosa mano de mí, mocosa! —gruñe la señora—. Acabas de arruinar el outfit que estuve eligiendo por horas en mi armario, ¿Sabes lo que cuesta decidirse por la mejor ropa de marca y así no llevar la misma que tus amigas?
La chica no sabe lo que es eso, puesto que la mayoría de las perchas de su armario están vacías. Incluso, a veces tenía que repetir su ropa para venir al trabajo.
—Señora...
—¡No, no sabes! —intervino la mujer mayor lanzándole una mirada cargada de arrogancia—. Así que no tengo idea cómo ni con qué, pero vas a reponer este incidente.
—Pero señora, eso cuesta una fortuna. Además usted misma dijo, fue un incidente, ¿Nunca le ha ocurrido? —la joven no podía costear aquella prenda tan ridículamente cara.
La detalla minuciosamente, notando la costura finamente cosida en cada borde de la blusa. No hacía falta ser una experta en la materia para darse cuenta que la ropa de la señora había sido confeccionada por un gran diseñador de moda.
—No, jamás me ha sucedido porque no soy torpe. Estoy pendiente por dónde camino —responde la mujer mirando a la joven con arrogancia—. Y claro que deberías reponer mi blusa, pagar lo que cueste.
—P-pero, no tengo el dinero y seguramente es más que lo que gano mensualmente. Tenga al menos un poco de empatía y póngase en mi lugar —replica la joven Willow sintiéndose de repente molesta por la actitud tan hostil de la mujer mayor.
—Ese no es mi problema, niña —hace énfasis en lo último—. Entonces, al menos deberías pagar la tintorería.
Señala la zona de la blusa manchada de café. Willow estaba por hablar, cuando un tercero intervino.
—¿Susanne? —la nombrada voltea hacia el señor Hanks—. No sabía que venías.
—Vengo por unas cosas —dice la señora acomodando su cabello perfectamente arreglado en un peinado elegante.
El señor Hanks asiente, y se percata de la joven Willow que los mira.
—¿Qué haces allí parada? No te pago para que andes de cotilla, ve a ordenar las repisas —demanda el jefe de la chica.
—Ya lo he ordené ayer, señor —le recuerda Willow, se muerde la lengua para no soltarle improperios.
—Pues entonces busca que hacer en vez de quedarte de vaga —exige el señor.
La chica resopla echando a andar hacia la tienda.
Últimos capítulos
#91 91
Última actualización: 2/14/2025#90 90
Última actualización: 2/14/2025#89 89
Última actualización: 2/14/2025#88 88
Última actualización: 2/14/2025#87 87
Última actualización: 2/14/2025#86 86
Última actualización: 2/14/2025#85 85
Última actualización: 2/14/2025#84 84
Última actualización: 2/14/2025#83 83
Última actualización: 2/14/2025#82 82
Última actualización: 2/14/2025
Te podría gustar 😍
Después de la Aventura de mi Esposo, me Volví a Casar con un Multimillonario
La Gestante del Rey Alfa
Isla
Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.
El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.
¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?
Maddox
Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.
Todo lo que necesito es un hijo.
Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.
¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
Mi Alfa prohibido
En un mundo donde las uniones entre hombres lobo y magos están estrictamente prohibidas y severamente condenadas, Alana, una joven bruja huérfana sin magia, se ve envuelta en una situación no deseada. Su tía egoísta la presiona para que se case con un mago al que no ama y cuyas intenciones son cuestionables. El destino de Alana da un vuelco cuando se adentra en un peligroso bosque y, en un momento de peligro, es salvada por un lobo misterioso y extraordinariamente atractivo llamado Sedrik. Es el alfa de su manada y no espera cruzarse en el camino de Alana de forma tan abrupta.
El compañero de segunda oportunidad de Luna
Abrí la boca cuando la conmoción y el dolor me llenaron el cuerpo. Mi marido se estaba acostando con mi hermanastra en nuestra noche de bodas. Lágrimas calientes brotaron de mis ojos mientras los sonidos húmedos y los gemidos se hacían cada vez más fuertes.
Larissa, la estimada Luna de la manada Tokenmoon, lo tenía todo. Un marido cariñoso y una manada fuerte. Pero todo era mentira. Stefan, su marido alfa, era el diablo. La maltrataba y abusaba constantemente mientras la engañaba con su hermanastra. Para empeorar las cosas, la rechazó y la despidió. Con el corazón roto, Larissa estaba perdida hasta que se topó con su pareja de segunda oportunidad.. Kaden.
Kaden, guapo como el pecado y el alfa de la manada de Griffen-Howl, es un hombre roto. Cuando su esposa huye con otro hombre, mientras lo abandona a él y a su hijo, promete no creer nunca en el amor. Pero cuando una mujer sin hogar, Larissa, entra en su territorio, parece que podría estar rompiendo esos votos. Ella es su compañera de segunda oportunidad, pero ¿podrá volver a creer en el amor?
Mírame
Antonella, por su parte, es maestra de escuela primaria. Lleva seis años casada con Bruno, un hombre violento y humillante que la somete física y psicológicamente. No la ama; para él, Antonella es poco más que una empleada. Aunque ella no está enamorada, soporta el matrimonio por miedo y por el deseo de que las cosas mejoren algún día.
El destino los cruza en un bar karaoke. Diego llega allí empujado por su mejor amigo, buscando un respiro a su rutina. Antonella asiste gracias a su mejor amiga, directora del colegio, aprovechando la ausencia temporal de su esposo. Comparten mesa sin conocerse, hasta que una emergencia obliga a sus amigos a marcharse juntos, dejándolos solos. Entre canciones, copas y una conexión inesperada, se besan y terminan pasando la noche en un motel. Ninguno revela estar casado; ambos creen que ha sido un encuentro fugaz.
El reencuentro llega durante una reunión de padres, cuando descubren que Diego es el padre de uno de los alumnos de Antonella. Deciden mantener una relación estrictamente profesional, pero el deseo y los sentimientos los superan, arrastrándolos a una relación clandestina que desafía sus vidas y sus límites.
Prohibido enamorarse
El deseo del millonario
El deseo del millonario.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
Rompiendo las reglas
Michelle Ranieri es un hombre que sabe lo que quiere. Construyó la cadena de restaurantes más famosa de país desde cero. No ha llegado tan lejos por detenerse ante los obstáculos y es un hecho que nada lo va a detener de convencer a Laila que están hechos el uno para el otro. Si tiene que fingir ser su novio para ello, pues que así sea. Ella puede poner todas las reglas que quiera, pero todo el mundo sabe que algunas reglas están hechas para romperse.
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.












