
Extremas Tentaciones
Celeste · Completado · 100.5k Palabras
Introducción
Alyssa, una joven tímida y reservada, lleva una vida tranquila... hasta que una noche acepta acompañar a sus amigas al club. Lo que parece una simple salida, desencadena un encuentro que marcará su destino.
Zair es peligroso, despiadado y magnético. Un hombre capaz de despertar en ella un instinto sexual que jamás imaginó. Él es el cielo y el infierno, el placer absoluto y el castigo más oscuro.
¿Hasta dónde estás dispuesta a llegar cuando el deseo lo consume todo?
¿Hay límites entre el placer y el dolor... cuando ya estás dentro?
Capítulo 1
El cielo comenzaba a oscurecer; cubierto por gruesas nubes grises que anunciaban no solo la llegada de la noche sino también de una tormenta de verano. El clima en la ciudad era cambiante y confuso, si bien el calor se mantenía debido a la estación del año en la que nos encontrábamos, aún no terminaba de acostumbrarme a las intensas lluvias o frescos que de la nada se hacían presentes. Sin embargo, se trataba de un lugar muy turístico, destino de miles de extranjeros por año que decidían pasar sus vacaciones ahí disfrutando de las extensas playas de arenas blancas y la diversión que la ciudad les ofrecía. Hacía solo 8 meses que me encontraba ahí, aún extrañaba el pequeño pueblo en el cuál había nacido, a mi familia y mis pocos amigos, pero una vez que terminé el colegio me vi en la obligatoria necesidad de marcharme para poder avanzar con mis estudios e ingresar en una universidad en la cual obtuve beca por mis buenas calificaciones.
No era sencillo ingresar a una universidad cuando uno cuenta con pocos ingresos económicos. Mis padres tenían un negocio de artesanías que les generaban lo necesario para poder vivir cómodamente pero no para darnos lujos por lo cual mi hermana y yo aprendimos a vivir con lo imprescindible y a no quejarnos por ello. Pero las cosas había cambiado cuando me mudé a la ciudad; a pesar de que la beca costeaba mis gastos universitarios y me alojaba en la misma junto a los estudiantes becados, los gastos personales eran necesarios y el dinero muy poco; así que me vi en la obligación de adaptarme a contar con lo que requería y no más. No era demasiado fácil la integración social en esos ambientes; todos parecían tener sus grupos conformados, y era muy difícil sentirse incluida a no ser que se perteneciera por algún motivo a esas organizaciones. Pero no era mi caso. Yo era de las chicas más tímidas y reprimidas, esas que pasaban más tiempo en la biblioteca que en contacto con las personas del lugar, de las que podían pasar desapercibidas frente a los chicos guapos y de las que se morían de nervios cuando alguien le gustaba. Soy tranquila, amistosa y de las que no generan ningún tipo de conflictos o problemas; es por ello que tengo muy pocos amigos y que me cuesta encajar en determinados lugares más movidos, sobre todo si se trata de una universidad donde la extroversión, las fiestas y fraternidades parecen gobernarlo todo.
De igual manera, el edificio que ocupo junto a los becados es bastante tranquilo. Si bien ellos se reúnen, salen de fiesta y tienen su grupo, no suelen molestar a nadie. Cada quién cuenta con un pequeño apartamento que contiene una sala principal, una habitación, baño y cocina. Las condiciones del edificio no son las mejores y se cuenta con problemas de humedad, goteras, caídas de revoque y varios asuntos más, pero lo bueno es que la institución les brinda un techo a los estudiantes para que puedan continuar avanzando en sus vidas. La comunicación con mis protectores padres es bastante frecuente aunque la independencia que me bridó esa separación no la cambio por nada; he hecho varios compañeros y soy amable con todos pero paso bastante tiempo con una chica cuyo apartamento está pegado al mío. Tal vez porque fue la más agradable conmigo cuando llegué al lugar y me sentía sola, así que debo decir que nos hemos vuelto muy amigas desde entonces. Ella es bastante parecida a mí en lo que respecta a forma de ser aunque algo más intelectual y extrovertida pero solo en ambientes en los cuales se siente cómoda, de lo contrario tranquilamente puede permanecer callada e inexistente para los demás. Su aspecto es más a lo “gótico” y usa gafas con armazón negro que la hacen ver como la típica chica que lee libros de filosofía profunda y está lista para cerrarle la boca a quien sea con un ingenioso e inteligente comentario.
Mi estilo es bastante contrario. No sigo ninguna forma de vestir, trato de llevar lo que me hace sentir cómoda, quizá soy algo desordenada, no cuido que mi cabello se encuentre perfecto y que mis zapatos tengan un taco de diez centímetros pero sé arreglarme si la situación así lo requiere. Con tan solo 21 años debo decir que me siento conforme conmigo misma, al menos en lo que respecta a estudios y adaptaciones a diferentes ambientes, si bien podría ser mucho más sociable y extrovertida, no me quejo con lo que me ha tocado. Tengo pocas pasiones en mi vida, una de ellas es la lectura, puedo pasarme horas en las bibliotecas si encuentro libros que llamen mi atención y no me molesta que digan que me parezco a un ratón de biblioteca, disfruto mucho haciendo eso o incluso con la soledad que me acompaña. Quizá sueño más de lo normal y hago poco, pero es lo que me ha ayudado a poder sobrevivir dentro de ambientes en los cuales parezco no encajar demasiado; ignoro si es sano o no, de momento no me ha traído ninguna consecuencia más que mis pocas relaciones sociales. ¿Quién quiere miles de amigos cuando se puede tener pocos y verdaderos?
Los cursos habían finalizado ese año y ahora llegaban las esperadas vacaciones de verano. En un principio, cuando llegué a la ciudad, no veía la hora de regresar al pueblo pero verdaderamente después de tantos meses mi mente había cambiado un poco, quería quedarme esas vacaciones, quizá buscar algún trabajo de medio tiempo y comenzar a recorrer sitios que aún no había tenido oportunidad de conocer. Emily, mi amiga, no se iría a ningún lado tampoco y fue quién tuvo la idea de que me quedase e hiciéramos algo juntas. La mayoría de los becados regresaban a sus ciudades natales por esos meses así que el edificio quedaba semi-vacío y tranquilo a no ser por aquellos que permanecíamos en él.
Últimos capítulos
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Última actualización: 5/23/2026
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