
Jefe, ¡Estoy Embarazada!
Malely 77 · Completado · 142.1k Palabras
Introducción
Por eso, logró adaptarse al duro ambiente laboral, hasta que un error al confundir unos documentos desató la ira de aquel hombre. Y, ante las palabras: “¡Estás despedida!” que sus carnosos labios emitieron con furia, ella solo fue capaz de responder con una mentira: Jefe, ¡Estoy embarazada!”.
Nunca imaginó que aquello traería consigo un sinfín de problemas.
Capítulo 1
Jade Mackenzie
Taché con una línea el nombre de la sexta empresa a la asistía a buscando empleo, luego de una fallida entrevista, y encerré con un círculo la siguiente en la probaría suerte, con la ingenua esperanza de que, al llegar, por algún milagro, escucharía la palabra "contratada", en lugar de "buscamos a alguien con más experiencia".
Me resultaba realmente angustiante el hecho de que a cinco meses de haberme graduado de la universidad aún no conseguía empleo. Las cuentas se acumulaban, y no tenía cómo pagarlas. Mis padres me apoyaban con lo poco que conseguían, pero, ¡cielos! ya habían trabajado durante años para pagar mis estudios, era tiempo de que yo comenzara a cubrir sus gastos.
Tenía veinticinco años, a los dieciocho me mudé del campo a la ciudad con la ilusión de culminar mis estudios, encontrar un trabajo estable y ser una fuente de ingresos para mi familia... ¡qué ilusa había sido al creer que lograría todo al instante de graduarme!
—¿Sloan BC Company? —murmullé, leyendo un anuncio.
Era la primera vez que veía aquella empresa, y vaya que revisaba el periódico diariamente desde que obtuve mi título universitario en Administración y gestión de comunicaciones.
Era el puesto de secretaría, revisé los requisitos que pedían para conseguir una entrevista, y no había nada del otro mundo en él, si dejábamos de lado el de "paciencia".
—¡Eureka! —exclamé emocionada, poniéndome de pie. Revisé mi reloj de mano, y aún había tiempo de presentarme ese día. Salí de la cafetería y me dirigí hacia la calle para llamar a un taxi.
Una vez que el taxista me indicó que habíamos llegado, asomé la cabeza por la ventana y mis ojos se abrieron de una manera tan amplia, que por poco se salían de mis orbes al encontrar frente a mí una enorme estructura. Comencé a dudar de aquel anuncio, ¿realmente pertenecía a esa lujosa empresa? Por su apariencia cualquiera supondría que no tendrían necesidad de buscar trabajadores; debían tener sus oficinas llenas de curriculums.
—Señorita, ¿es este el lugar o no? —me preguntó el taxista.
—P-Parece que sí —revisé nuevamente la dirección en el periódico. —. Es aquí, muchas gracias.
Luego de pagar, bajé con prisa y me detuve la entrada. Vi por cuestión de segundos aquellas puertas de cristal que resplandecían de limpias, y a través de ellas, a las personas que vestían formales, andando de un lado a otro. Tragué saliva y observé mi ropa, comparada con ellos estaba desalineada, pero no había llegado hasta ahí para intimidarme al final, así que peiné con mis dedos las hebras que sobresalían de mi cabello castaño de puntas rubias, tomé una fuerte bocanada de aire y crucé aquel umbral.
Al otro lado todo parecía tranquilo, las personas estaban concentradas en lo suyo. Le pregunté al recepcionista y me indicó que debía dirigirme al final del pasillo, ahí encontraría la oficina de recursos humanos.
—Buenas tardes —saludé, tocando la puerta de cristal traslucido. Una mujer de mediana edad, baja estatura y cabello casi blanco en su totalidad abrió la puerta y me observó con curiosidad. —. Hola, vengo por el anuncio en el periódico.
—¿Anuncio? —cuestionó, bajó un poco sus lentes y me observó con curiosidad. —. ¿Vienes por el puesto de secretaria?
—S-Sí —respondí, un tanto entusiasmada. —. Estoy interesada. Estudié administración y gestión de comunicaciones en la universidad, soy recién graduada, tengo referencias de algunos de mis profesores y...
—Sígueme. —dijo, saliendo la oficina para comenzar a andar por los pasillos.
Fruncí el entrecejo, un tanto confundida, mientras la seguía hacia el elevador. Presionó el botón que nos llevaría al último piso y luego se cruzó de brazos.
—¿Has trabajado antes? —me preguntó.
—No. —respondí, temiendo que lo siguiente que diría sería que buscaban a personas con más experiencia.
—No te preocupes, aquí eso es lo de menos.
—Entonces, ¿estoy contratada? —cuestioné con curiosidad y desconcierto.
—Aún no. —respondió.
El elevador se detuvo en el piso indicado, y cuando se abrieron las puertas divisé un enorme salón que resplandecía de limpio con un cubículo semicircular que, según entendí, era el espacio de la secretaria, porque al fondo, dividido con una pared de cristal traslúcido, se encontraba la oficina de quien supuse era el jefe, ya que en la puerta se leía el nombre "Sloan" con letras doradas.
Observé todo a mi alrededor, y el corazón se me aceleró de solo imaginar que podía obtener un trabajo en aquel lugar, me veía vistiendo formal como quienes trabajaban ahí.
—¿Hola? ¿en serio?
Ella comenzó a hablar por teléfono, y parecía un tanto desconcertada cuando se giró para verme a la cara con el entrecejo fruncido.
—Lo siento, cariño —dijo de pronto. —. Resulta que el puesto no está vacante, alguién lo tomó en el turno de la mañana y yo no sabía, ya que trabajo medio día. —expresó con tristeza.
Presioné los labios y asentí con la cabeza. Sabía que era demasiado hermoso para ser real.
—Dame un minuto, necesito ir a los baños. Ya bajaremos. —anunció, avanzando hacia una esquina.
Me quedé ahí de pie, viendo todo a mi alrededor y suspirando el agradable aroma. Era una verdadera pena no haber obtenido el puesto, y más porque al parecer no exigían muchas cosas para contratar a las personas...
—¡Lo siento! —dijo una mujer que apareció de la nada, luego de chocar conmigo. —. Lo siento, de verdad lo siento.
Los papeles que llevaba en sus manos estaban esparcidos por todo el suelo.
—E-Está bien —respondí, y me incliné para ayudarla a recoger los papeles, al notar que estaba tan nerviosa, que sus manos temblaban. —. ¿E-Estás bien?
—No, es mi primer día de trabajo —me contó, angustiada. —. Y no lo estoy haciendo tan bien.
—¡Tú! —una voz masculina resonó en la estancia, con un tono tan grave que el vello de mi nuca se erizó. —. Tráeme un café.
Giré la cabeza en su dirección, luego de percatarme de que no me hablaba a mí, sino a la mujer a mi lado. Posé la mirada en aquel hombre y mis ojos se abrieron ampliamente al divisar a un dios griego de bella faz.
No mentía al decir que cada una de sus facciones parecía tallada por el mismísimo creador y padre de todo; aproximadamente 1.9 de altura, fornido con un cuerpo de gimnasio. Su cara de forma ovalada adornada con una barba delineada, combinando a la perfección con su cabello castaño claro que estaba peinado con gel, cejas de espesor medio, rectas con los extremos curvos, nariz delgada, y labios carnosos.
Lo veía y no notaba nada fuera de lugar, absolutamente todo en él gritaba sensualidad y virilidad.
—S-Sí, señor Sloan... ¿de qué clase? —preguntó la mujer a mi lado, con la voz temblorosa por los nervios. Confirmándome que se trataba del mismísimo dueño de la empresa.
La observé con curiosidad al creer descubrir el origen de su miedo. Pero no entendía el moti...
—¿De qué clase? —cuestionó incrédulo y molesto. —. ¡Estás despedida! Eres ineficiente e inútil.
¡Por todos los cielos! Lo que tenía de atractivo, lo tenía de imbécil.
—No, señor, por favor...
—Te quiero fuera de esta empresa, ¡ahora! —demandó con voz grave..
Santos cielos, ¿aquello siquiera era legal?
—Tú —me señaló, y por segundos olvidé cómo respirar. —. Tráeme un café a mi oficina.
Abrí la boca con la intención de responderle que ni siquiera trabajaba en aquel lugar, pero dadas las circunstancias, era claro que se había quedado sin secretaria y el puesto estaba vacante de nuevo.
—Ahora mismo, señor —contesté, e intenté que la vergüenza no cubriera mi rostro ante la pobre mujer que veía cómo aprovechaba la situación.
Él no me respondió nada, solo se encaminó a pasos pesados hacia su oficina, mientras la ex secretaria iba a su cubículo para recoger sus cosas.
—Niña, aquí estás —me dijo la mujer al volver. —. Bueno, es una pena que...
—¿Qué clase de café toma el hombre de esa oficina? —pregunté sin titubear.
—¿El feje? —me preguntó curiosa. —. Café negro, sin azúcar.
¿Cómo no lo supuse? Amargo, igual que su alma.
—Pero él...
—Acaba de despedir a su secretaria —le conté.
Ella abrió los ojos con horror, e incluso contuvo la respiración. Comenzó a murmurar algunas cosas inentendible, parecía un tanto molesta.
—Estás contratada como su secretaria, ve por el maldito café —me dijo, a lo que asentí con frenesí. —. Dios se apiade de tu alma, y de la mía.
Ojalá hubiera entendido el significado exacto de aquellas palabras.
Últimos capítulos
#59 Capítulo 59 Epílogo
Última actualización: 8/20/2026#58 Capítulo 58 58
Última actualización: 8/20/2026#57 Capítulo 57 57
Última actualización: 8/20/2026#56 Capítulo 56 56
Última actualización: 8/20/2026#55 Capítulo 55 55
Última actualización: 8/20/2026#54 Capítulo 54 54
Última actualización: 8/20/2026#53 Capítulo 53 53
Última actualización: 8/20/2026#52 Capítulo 52 52
Última actualización: 8/20/2026#51 Capítulo 51 51
Última actualización: 8/20/2026#50 Capítulo 50 50
Última actualización: 8/20/2026
Te podría gustar 😍
Tómame Una Vez, Te Haré Sangrar Dos Veces
Ella. Una humana. ¿Destinada a estar con un hombre lobo? Eso no podía ser.
Como humana, no hay forma de que escape de esa cosa de la pareja que insisten obstinadamente en que acepte. Es decir… hasta que decide confiar en el vampiro del calabozo de la casa de la manada. Con su ayuda, seguro que ambos podrán escapar de sus destinos como prisioneros de la Manada Luna Azul.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Juego del Destino
Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.
Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.
Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
La segunda oportunidad del multimillonario
Jasmine Dupree, su mejor amiga y empleada, siempre ha estado enamorada de Dimitri sin que él lo sepa. Su mejor amigo Grayson Paul y Dimitri no tienen idea de que el regreso de su mejor amigo acabaría con su matrimonio.
McKenzie es acusado de traicionar a Dimitri y expulsado solo para aparecer cinco años después como médico para salvar la vida de su mejor amigo Grayson.
McKenzie intenta mantenerse alejado, promete mantenerse alejado de Dimitri. CINCO años y todavía la odiaba por traicionarlo, sin embargo, salen a la luz nuevos detalles que hacen que Dimitri dude de sus acusaciones de hace cinco años.
Jasmine ve la oportunidad de meterse con McKenzie y lo hace, lo que Jasmine no sabe es que Dimitri todavía amaba a McKenzie y que ella seguía siendo su esposa. Nunca se divorció de ella a pesar de que McKenzie firmó los papeles.
Cuando Dimitri descubre que estaba equivocado, sintió repulsión por la forma en que la trató y comenzó a volver con ella. McKenzie Peirce, por otro lado, no tiene idea de que se le daría una segunda oportunidad de enamorarse. con el hombre que siempre ha amado.
Con su mejor amigo y su familia además de él, tiene la intención de recuperar a McKenzie, sin embargo, mientras intentan hacer que su matrimonio de segunda oportunidad funcione, se están gestando problemas. Jasmine se niega a darse por vencida con Dimitri.
Bethany: Su Pequeña Loba
Tan pronto como Bethany piensa que está segura, se equivoca una y otra vez. ¿Cómo logrará escapar de la oscuridad que acecha? ¿Será obligada a ser la compañera de alguien o hay alguien ahí fuera que pueda salvarla?
Orden de lectura recomendado de la serie El Pequeño Lobo
Amada por el Gamma ~ La historia de Jack y Ashley
Su Pequeño Lobo ~ La historia de Liam y Bethany
LA OBSESIÓN DE ALEXANDER
Me tambaleé hacia atrás, pero Alexander Dimitri me agarró, su gran mano apretando posesivamente mi garganta. Empujó a mi padre contra la pared.
—Ella es mía —gruñó Alexander—. Soy el único que puede abrirle las piernas.
Me arrastró hasta su coche, arrojándome al asiento trasero. Se subió encima de mí, su pesado cuerpo inmovilizándome.
—Tu padre te vendió para ser una puta, Alina —susurró, mordisqueando mi lóbulo—. Pero ahora eres mi puta.
Frotó su erección contra mi clítoris a través de mi delgado vestido.
—Y te voy a usar cada noche hasta que tu deuda esté pagada —su mano rasgó mis bragas a un lado—. Empezando ahora mismo.
En un mundo de crímenes de alto riesgo, traiciones y alianzas peligrosas, Alina Santini se encuentra atrapada entre la lealtad a su padre y la ira del hombre más despiadado que ha conocido—Alexander Dimitri. Su padre, Arthur, es un jugador con una tendencia a hacer enemigos y una deuda tan grande que podría costarles todo. Cuando Alexander irrumpe en la vida de Alina, con un arma en mano y venganza en sus fríos ojos grises, le da un ultimátum escalofriante: devolver el dinero robado, o tomará lo que Arthur más aprecia.
Pero Alexander no es solo un hombre que cobra deudas—es un depredador que se alimenta de poder y control, y Alina acaba de entrar en su mira. Creyendo que Alina es valiosa para su padre, la toma como pago, pensando que es una ficha de negociación para saldar la deuda.
Amor prohibido, venganza perfecta
Pero un día, al regresar a casa antes de lo previsto, descubre una traición desgarradora: Emma, su hija adoptiva, a quien había criado y amado como si fuera de su propia sangre, anuncia que está embarazada de su esposo.
Las dos personas en las que más confiaba le clavan el puñal por la espalda. Sin embargo, cuando conoce al misterioso novio de Emma, un joven cuya mirada ardiente e indebida la consume, solo un pensamiento invade su mente: traición con traición se paga.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Venganza de la Luna Abandonada
—Bella. —El tono de Ethan cambió, adquiriendo ese filo de advertencia que yo conocía demasiado bien—. Faye está vulnerable en este momento. Está aterrada de que la resientas, de que esto divida a la manada. Lo último que quiere es que este bebé se interponga entre nosotros.
—Entonces no debiste hacerlo. —Sostuve su mirada de frente, dejando que viera el hielo en la mía—. Vuelve con tu hijo.
—Por el amor de Dios. —Se pasó una mano por el cabello—. ¿Cuántas veces…? Fue inseminación artificial. Usaron mi esperma, sí, pero Faye y yo nunca…
Bella soltó un resoplido frío. Qué mentiras tan descaradas. Su compañero había tenido una aventura con la pareja de su hermano, y toda su familia ayudó a echarla sin nada, solo para abrirle paso a la amante y que ocupara el lugar que le correspondía. Pobre idiota… creía que ella era solo una hija adoptiva no deseada, fácil de desechar y controlar. Nunca supo que la genio informática que había estado buscando era su propia Luna.
Como se había manchado a sí mismo, Bella había terminado con él. Lo rechazó y recuperó lo que era suyo, ascendiendo hasta lo más alto con la ayuda de Victor, quien había estado secretamente enamorado de ella durante años.
Cuando Ethan intentó recuperarla:
—No quieres que nuestro hijo crezca sin padre.
Bella sonrió con burla.
—El padre del niño no eres tú.
UN HOMBRE CORRUPTO Y UNA MUJER INGENUA
La Trilogía de la Bruja Verde
«Primero», dijo obstinadamente, «rechazo tu rechazo».
Lo miré fijamente.
«En segundo lugar, ¿acabas de decir Oakenfire? ¿Como la manada perdida de Ice Moon Oakenfire?»
EL ALFA Y LA DONCELLA es el libro #1 de la trilogía de La Bruja Verde. Eris ha pasado los últimos tres años escondida después de que su manada y sus padres fueran asesinados por un misterioso extraño de ojos amarillos y su horda de vampiros. El Alfa de la Manada Luna Dorada lleva seis años buscando a su pareja y está decidido a no dejar que ella lo rechace. Lo que no se da cuenta es que luchará contra algo más que el obstinado corazón de Eris. Hay una poderosa bestia que colecciona seres sobrenaturales raros y tiene sus ojos amarillos puestos en ella.
Los otros dos libros son EL SEGUNDO LIBRO: LA BETA Y EL ZORRO y EL TERCER LIBRO: EL LEÓN Y LA BRUJA.
Tentación Italiana
Con su sola presencia erizaba cada parte de mi cuerpo, era un hombre imponente con una mirada que hacía desde mojar mis bragas, a hacerme temblar de puro miedo, todo de él emanaba peligro y sexo, mucho sexo.
Él era el pecado hecho persona y yo solo una simple mortal que cayó en tentación. Soy Nicole Davis y esta es mi historia.












