
La ex esposa del alfa millonario
Lala-Sula · Completado · 227.3k Palabras
Introducción
— Vete entonces, débil Beta y nunca digas que formabas parte de mi manada y menos, que eras mi mujer. Me avergüenza.
— Está bien. Adiós, Baitana
— Me llamo Aitana — dice Aitana con un nudo en la garganta.
— Como quieras. Ahora vete, si pasas más de una hora te pueden detener por allanamiento de morada.
— Vale, me voy. — dice Aitana dándose la vuelta mientras deja atrás al amor de su vida y su pasado.
Nada más salir, las puertas se cierran y ella se lleva la mano a la barriga.
— Lo siento mamá, tenía que hacerlo — se dice Aitana mentalmente.
Aitana se marcha y unos minutos después, el mayordomo recibe una noticia que le hace salir corriendo hacia el despacho de su jefe.
— ¡Señor!
— No grite, no estoy sordo.
— La señora...
— Por fin ha firmado el divorcio. Por fin, soy libre.
— No es eso, la señora está embarazada.
— ¡¿Qué has dicho?! — grita el alfa haciendo temblar a su mayordomo.
— Yo...
— ¡Ve a buscarla ahora mismo!
Capítulo 1
Faltaba poco tiempo para mi boda. Una que he estado esperando por años, aunque no conozco a mi prometido. Bueno, no personalmente, ya que, al pasar de los años, hemos intercambiado fotos sobre como lucimos.
Por ello, cada minuto que pasa, hace que crezca mi ansiedad por finalmente ver al hombre que por fotos me ha enamorado y por ello, ahora voy a cumplir mi sueño; ser su esposa. Por años seguí sus triunfos y fracasos, trabajé duro para estar a su altura y por fin, seré su esposa.
— Te ves hermosa, querida.
— Gracias, señor Mayer. Me alegra tener alguien a mi lado. — Digo emocionada por tener una cálida y conocida sonrisa en este día tan especial.
— Aunque no están los padres de ambos, debes sonreír, este es un día increíble donde por fin van a poder conocerse y ser felices como señor y señora de la manada
— Espero que lo vea así. Porque al ver que llegó ayer y no ha venido a verme, me preocupa, ¿será que no le agrado como él me agrada?
La voz que me dice que no soy lo suficiente para un gran lobo como mi futuro esposo, hace que me sienta mal, pero, el hombre que me ha ayudado a sentirme acompañada en este día especial, coloca su mano en mi mentón y me hace levantar mi rostro para verlo.
— He escuchado que ver al prometido antes de la boda es de mala suerte. Lo más probable es que por eso no ha venido aquí. Después de todo, me imagino que quiere tener buena suerte en su matrimonio
La respuesta del mayordomo levanta mi ánimo y yo sonrío igual de emocionada que antes porque me voy a casar con mi príncipe azul, con quien la luna escogió para mí. Mi hombre perfecto.
Pero, una nueva duda surge y esta perturba mi paz y destruye mi alegría.
— ¿Y si desea casarse conmigo?
— Debe desearlo, desde que apresuró el funeral del difunto alfa, para venir aquí.
— Hubiese deseado que el señor Baumann estuviera aquí. — Murmuro afligida — Me hubiese gustado que él me viera siendo su nuera.
— Él está presente en tu corazón, ahora, no pienses en cosas negativas o vas a arruinar tu hermoso maquillaje y arreglar eso, retrasara tu increíble boda con el señor.
— Gracias, señor Mayer, por darme el ánimo que necesito — susurro intentando despejar mi mente de malos pensamientos y enfocarme en cosas positivas, como, por ejemplo: casarme con mi musculoso, adinerado, amable y tierno esposo.
La emoción me invade y me esfuerzo por no saltar de la alegría. Realmente me siento en un cuento de hadas donde yo soy la princesa y él, mi Helmut, es mi príncipe con garras.
— Lo hago con amor, mi pequeña. Ahora…
Alguien toca la puerta y entra sin esperar una respuesta. Su aspecto rudo y ropa de guerra, con marcas en todo su cuerpo, aparece saludando con respeto a ambos. Para después entregarme una carpeta que desconozco su contenido.
— ¿Qué es esto? — pregunto confundida al no saber qué es lo que quiere que haga con una carpeta minutos antes de la boda.
El hombre no responde. Es como si fuera mudo, por lo que, el mayordomo recibe la carpeta y revisa de que no tenga veneno o algo que pueda lastimarme. Después de todo, seré la esposa de un impresionante alfa.
— Es el acta de matrimonio, solo debe firmarla — dice el hombre con acento de un pueblo lejano de la capital y yo descarto mi pensamiento de que sea mudo. Solo es maleducado.
Confundida, camino hacia el mayordomo y confirmo que la elegante firma de Helmut esta allí. Respiro profundo porque creo que es una broma de mal gusto y recordando que debo ser educada, hablo:
— ¿Qué significa esto?, ¿Desean hacer una broma previo a la boda? ¿Es una especie de tradición o algo así?
— No es una broma, el señor Baumann le envió esto y me dijo que no me fuera hasta que lo firmara —
— Vaya, esto sí que es ir demasiado lejos con una broma — murmuro indignada.
— No es una broma
La seriedad del hombre, me hacía creer que no era una broma y eso me preocupaba, porque, ¿Dónde estaba mi boda soñada? ¿Dónde estaba mi esposo radiante? Esto no es nada a lo que me prometieron.
— Pero, ¿Por qué me está dando esto si nuestro matrimonio aún no se ha efectuado? Ni siquiera hemos ido a la iglesia — digo intentando no verme caprichosa, si no, racional. Porque su pedido carecía de eso.
— Le dio una razón con esto y fue: sé agradecida en que acepte la orden de mi padre y no molestes con tonterías de una boda cuando ni siquiera te deseo como esposa —
Las palabras quisieron entrar a mi mente, pero, renuente a que rompiera lo que pensaba de mi prometido, regañé a su enviado.
— ¡Que insolente eres! Mi prometido jamás me diría algo así. él es educado, amable y no… — estaba por continuar con todas sus virtudes, pero, el chico sonrío como si se burlara de mí — ¿Te estas riendo ahora?
— Lo siento, pero, su imaginación es muy buena, ¿así es como imagina al monstruo?
— ¿Monstruo? — pregunto cada vez más confundida.
— ¿Qué pasa? ¿No sabe el alias de su esposo? — pregunta el hombre sonriendo y yo respiro profundo para no perder la cordura.
— No voy a discutir con usted. Quiero verlo. Quizás si nos vemos, pueda explicarme esto.
— Las cosas no funcionan así.
— No, esto no funciona así — digo mostrando el acta de matrimonio — La boda está por comenzar y debemos irnos a la iglesia
— No va a haber boda, entienda eso, señora
— Mire, entiendo lo de la muerte del tío, pero, ¿Cómo pueden verme como su esposa si ni siquiera tengo una ceremonia que confirme ello?
— Es justamente lo que el señor quiere. Así que, firme
— ¿Qué pasa si no lo hago? — pregunto molesta y el hombre saca un arma. De esas que es capaz de matar hasta a un vampiro.
Molesta, firmo el documento y se lo entrego, sintiendo enojo por la sonrisa que le he causado a ese hombre grosero.
— El señor desea que no lo relacionen con usted. — Dice para después salir de la habitación.
— No, él no puede tratarme así.
— También me pidió que le dijera que no intentara acercarse al castillo principal. Porque entonces, seria tratada como una desconocida y a los desconocidos se matan.
— Pero, ¡soy su esposa! — grito con frustración.
— Por eso le va a permitir usar todo el castillo en el que se encuentra y cambiarlo a su antojo en la decoración, pero que solo este castillo y el jardín, es lo que usted tiene permitido usar como su esposa.
— Debes estar bromeando.
— Esa fue la orden del señor, le recomiendo que se quede este palacio y solo se dirija a lugares prohibidos, cuando el señor se lo permita.
— ¡No pueden condenarme a vivir encerrada! — grito al borde de la locura. Porque a eso era lo que me estaba arrastrando mi esposo con estas prohibiciones; a la locura.
— Este será su hogar, incluso, envió que le cambiaran el nombre de palacio cielo, por el palacio frio en su honor.
Dios, esto sí que es pasarse. Había sido vilmente estafada en todo el sentido de la palabra y eso me había llevado a tener un esposo tan miserable que no se atreve a decirme todo esto frente a frente. Dios, ¿Dónde está el hombre amable y educado de las fotos?
Pero, no voy a permitir que me haga esto, no voy a quedarme callada.
— ¡¿En qué parte del mundo eso es un honor?! — grito a punto de convertirme en loba y arrancarle la cabeza a mi ahora esposo.
— Debería estar agradecida, porque él quería desterrarla. Ahora, si no, es más, me retiro —
— Esto debe ser una maldita broma — digo caminando de un lado al otro con el espléndido vestido que el mayor de los Baumann, había mandado a crear para este día.
Negándome a aceptar esa verdad, corrí hacia la salida, deseando tener una explicación de todo esto. Pero estaba cerrada. Por lo que, subo hasta la azotea, levantando mi vestido y preparándome para luchar por lo que me prometieron y no me han dado.
— ¿A dónde va, señorita?
— ¿A dónde crees que iré? Claramente voy a hablar con ese desgraciado. Yo no puedo quedarme aquí a esperar que él me pisotee como si nada.
El enojo me invade y hace que subir las escaleras no me canse, aunque sea la torre más alta del castillo, con mi maquillaje corrido por las lágrimas que salieron solas y el velo de mi vestido de novia a punto de caer, diviso al hombre que bebe alcohol abrazando a varias mujeres.
Mi enojo aumenta y mi cuerpo tiembla a punto de transformarse, pero el mayordomo se me coloca al frente.
— Señorita, debe calmarse…
— Me ha humillado, claramente no puedo estar calmada.
Últimos capítulos
#186 Capítulo 186 Capítulo 186: Epílogo
Última actualización: 11/6/2025#185 Capítulo 185 Capítulo 185: No estar solo
Última actualización: 11/6/2025#184 Capítulo 184 Capítulo 184: Estar en casa
Última actualización: 11/6/2025#183 Capítulo 183 Capítulo 183: Acampar en el hotel
Última actualización: 11/6/2025#182 Capítulo 182 Capítulo 182: Soltar el pasado
Última actualización: 11/6/2025#181 Capítulo 181 Capítulo 181: Petición de olvido
Última actualización: 11/6/2025#180 Capítulo 180 Capítulo 180: Estar juntos
Última actualización: 11/6/2025#179 Capítulo 179 Capítulo 179: Decir la verdad a los niños
Última actualización: 11/6/2025#178 Capítulo 178 Capítulo 178: Calmarse y consolar
Última actualización: 11/6/2025#177 Capítulo 177 Capítulo 177: Descuido
Última actualización: 11/6/2025
Te podría gustar 😍
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Enamorada del hermano marino de mi novio
¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?
Es solo la novedad, me digo firmemente.
Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.
Me acostumbraré.
Tengo que hacerlo.
Es el hermano de mi novio.
Esta es la familia de Tyler.
No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.
**
Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.
Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.
Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.
Estoy enamorándome del hermano de mi novio.
**
Odio a las chicas como ella.
Consentidas.
Delicadas.
Y aún así—
Aún así.
La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.
Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.
No debería importarme.
No me importa.
No es mi problema si Tyler es un idiota.
No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.
No estoy aquí para rescatar a nadie.
Especialmente a ella.
Especialmente a alguien como ella.
Ella no es mi problema.
Y me aseguraré de que nunca lo sea.
Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.












