
La Venganza de la Novia
J.M.A.L Landaeta · En curso · 50.4k Palabras
Introducción
Sin nadie que hable a su favor, Jacob echara a Sarah de su casa y rompe su relación con ella, sin saber que estaba embarazada, y tras enterarse esta última de su estado, decide tener al niño a pesar de la oposición de su mejor amiga.
Mientras trabaja como puede, el sitio donde Sarah trabaja, es comprado por Jacob y por su Ex, quien ahora es su nueva prometida, este ultimo y Sarah se reencuentran tras meses separados y allí, Jacob nota el vientre hinchado de Sarah.
Capítulo 1
POV Sarah
—¿Está seguro de lo que ha dicho doctor? —le pregunte al hombre frente a mi.
Estaba acostada en una cama de un hospital público con un hombre de unos 50 años con bata blanca no muy lejos de mí el cual me dio mi diagnóstico.
Me había estado sintiendo mal desde hacía un tiempo, y tuve varias cosas que al final me hicieron ir de urgencia al médico porque pensé que había contraído alguna enfermedad grave… pero el resultado fue uno que me hizo desear estar enferma.
—No hay duda, señorita Sarah, está embarazada… felicidades —me dijo el doctor, aunque esto último con cierta renuncia.
Parece que se había dado cuenta de que no es que hubiera deseado este embarazo…
—¿Cuánto tiempo tengo de embarazo? —le pregunte.
—Unas semanas aproximadamente, quizás unos días más o unos días menos, tendría que hacerle más exámenes para poder tener seguridad… usted… ¿Quiere tenerlo? —me pregunto.
—¿Qué quiere decir?
—Bueno, puedo notar por su mirada que este es… un milagro “no deseado”, y no veo al padre aquí con usted, sabe señorita, si usted lo desea, este hospital también puede…—me dijo el doctor, sin terminar de decir lo que tenía en mente, dejándolo implícito.
Me quedé en shock apenas entendí lo que quiso decir, el doctor empezó a mencionar sobre los costos de la operación, era un hospital público, pero para poder tener acceso a eso, iba a tener que costear una parte, al final lo interrumpí.
—¿Me está diciendo que me deshaga de mi bebe? —le dije.
—Pues no lo digo, solo es una sugerencia nada más debido a su condición actual señorita, es joven, apenas tiene 22 años, y podrá tener muchas oportunidades de tener otro en el futuro cuando… este más preparada y con “compañía” —me respondió.
Otra oportunidad…
—Gracias por su recomendación, pero no voy a deshacerme de este bebe… no puedo hacerlo —le dije.
—¿Lo va a tener entonces? —me pregunto.
—Si.
El doctor me miro unos momentos, pero al final asintió, me dijo unas palabras más, y en especial se enfocó con que tendría que hacer un programa a futuro debido a mi condición, y más por los chequeos necesarios a partir de ahora.
Este hospital público no es que fuera el mejor de todos, pero al menos podría ofrecerme asistencia suficiente de momento.
La agradecí al doctor y luego de eso me fui del lugar, Sali del hospital, y mientras caminaba para esperar el transporte público, no pude evitar recordar lo que me dijo acerca del padre que menciono el doctor.
Mientras pensaba en él, me vino a la mente cierta escena de no hace mucho.
Fue cuando “Él”, me había echado de su casa, cuando aún era “nuestra” casa.
—¡Te eh dicho que te largues! —me dijo Jacob mientras me seguía tomando del brazo.
Me agarro con mucha fuerza, estaba enojado, su familia me veía desde atrás, más que todo sus primas y hermanas, algunas con cara de burla, no me importo lo que pensaran de mi en el momento, solo me importaba él, pero no quería escuchar nada de lo que le decía… hizo oídos sordos a todo lo que le dije.
—¡No me acosté con él Jacob! ¡Están mintiendo! ¡Sabes que yo nunca haría algo así! —le grite mientras me aferraba a la puerta
—¡No mientas Sarah! Ya me mostraron las pruebas de lo que hiciste mientras estaba de viaje, no quiero que sigas mintiéndome en la cara.
—Pero tienes que…
—¡Silencio! Te mandare todas tus cosas a donde sea que vayas a vivir después de que te vayas de aquí, no quiero saber más de ti, ¿Entendido? —me dijo.
—Pero si no tengo a donde ir, ¿A dónde quieres que me vaya ahora así de la nada? —respondí.
—No me importa, solo vete, ahora, y no vuelvas, te enviare tus cosas a la calle si es necesario, lo demás no me importa —me dijo Jacob antes de girarse y cerrarme la puerta en la cara.
Desde que paso todo eso, había pasado más de una semana desde que me hecho, habíamos sido novios por casi tres años y vivíamos juntos en la casa que tenía este, y pensaba que todo iba bien y hasta podríamos terminar casados por cómo iba nuestre relación… pero al final su familia nunca me acepto por no ser de “estatus” como ellos y me tendieron una trampa.
Mientras Jacob estaba de viaje de negocios y me dejo sola en la casa, sin que yo lo supiera, sus familiares empezaron a hacer varias cosas para inculparme, cuando él regreso, ellos me acusaron de haberlo engañado con el guardaespaldas de su mansión.
Esto era una tontería y yo pensaba que Jacob me iba apoyar porque sabía que me amaba, y debía confiar en mí, pero entonces su familia, empezó a mostrarle sus “pruebas”, incluyendo conversaciones mías con el guardaespaldas que no se de donde salieron, pero ellos tenían muchos recursos… y no debía ser difícil falsificarlo.
Cuando el guardaespaldas de la casa, llego y dio su testimonio, eso fue el final para mi y la final Jacob se enojó conmigo y me hecho de la casa en ese momento, no lo había visto desde ese momento hasta ahora.
Por suerte, tenía una amiga que me recibió cuando no tenía nada y llevaba viviendo con ella desde ese momento, había estado mal por lo que paso con Jacob, pero pensaba que todo iba a ir para mejor y solo sería cuestión de tiempo… pero ahora paso esto.
El transporte llego, me subí en él y me fui al departamento en el cual vivía junto con mi amiga Isabel, llegué en poco tiempo y esta me recibió, cuando le dije que estaba embarazada, casi salta por la sorpresa.
Solo me dijo un par de cosas antes de que llegara a la misma conclusión que el doctor.
—¿Entonces no lo vas a hacer Sarah? —me dijo esta.
—No Isabel, voy a tener este bebe —respondí.
—¿Por qué? Y más sabiendo que es de ese “tipo” que te saco a patadas de su casa, nunca me termino de agradar y ahora es tu oportunidad para empezar de nuevo… no lo arruines con esto, ¿Sí? —me dijo Isabel.
…
—Isabel, ahora no necesito esos consejos, ¿Sí? no voy a quitarme este bebe, ya lo eh decidido, lo voy a tener incluso si Jacob no me da ningún apoyo o no está conmigo… no es solo hijo de él, también es mío, en lugar de decirme eso, mejor ayúdame con otra cosa —le dije.
—¿En qué? ¿Qué es lo que quieres? —me pregunto.
—Ayúdame a conseguir trabajo.
Tener un bebe no sería nada barato, y necesitaba dinero pronto, irme de la casa de Jacob donde él se hacía cargo de prácticamente de todos los gastos, me había hecho descuidar y no tenía mucho dinero propio.
Si quería llevar el embarazo a término y luego tener al niño… necesitaba conseguir un trabajo pronto.
Últimos capítulos
#45 Capítulo 45 Yo tendre que estar presente
Última actualización: 12/11/2025#44 Capítulo 44 Ser la "Mala"
Última actualización: 12/11/2025#43 Capítulo 43 La familia
Última actualización: 12/11/2025#42 Capítulo 42 Solo usaras lo "mejor"
Última actualización: 12/11/2025#41 Capítulo 41 "Ellos" quieren verte
Última actualización: 12/11/2025#40 Capítulo 40 No pienses en evitarlo
Última actualización: 12/11/2025#39 Capítulo 39 ¿O algo mas?
Última actualización: 12/11/2025#38 Capítulo 38 Complácelo un poco
Última actualización: 12/11/2025#37 Capítulo 37 ¿Dónde los conocio?
Última actualización: 12/11/2025#36 Capítulo 36 No aceptare un "no"
Última actualización: 12/11/2025
Te podría gustar 😍
De Mejor Amigo a Prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Invisible para su Matón
Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano
—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.
—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.
—S..sí —jadeé.
Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.
Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.
¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
Mi Luna Marcada
—Sí.
Exhala, levanta su mano y la baja para abofetear mi trasero desnudo de nuevo... más fuerte que antes. Gimo por el impacto. Duele, pero es tan excitante y sexy.
—¿Lo harás de nuevo?
—No.
—¿No, qué?
—No, Señor.
—Buena chica —acerca sus labios para besar mi trasero mientras lo acaricia suavemente—.
—Ahora, voy a follarte —me sienta en su regazo en una posición de monta. Nos miramos a los ojos. Sus largos dedos encuentran el camino hacia mi entrada e insertan sus dedos.
—Estás empapada por mí, nena —dice complacido. Mueve sus dedos dentro y fuera, haciéndome gemir de placer.
—Hmm —pero de repente, se van. Lloro mientras deja mi cuerpo ansiando por él. Cambia nuestra posición en un segundo, así que estoy debajo de él. Mi respiración es superficial y mis sentidos incoherentes mientras anticipo su dureza en mí. La sensación es fantástica.
—Por favor —suplico. Lo quiero. Lo necesito tanto.
—Entonces, ¿cómo te gustaría venirte, nena? —susurra.
¡Oh, diosa!
La vida de Apphia es dura, desde ser maltratada por los miembros de su manada hasta que su compañero la rechaza brutalmente. Está sola. Golpeada en una noche difícil, conoce a su segunda oportunidad de compañero, el poderoso y peligroso Alfa Lycan, y vaya que le espera la aventura de su vida. Sin embargo, todo se complica cuando descubre que no es una loba común. Atormentada por la amenaza a su vida, Apphia no tiene otra opción que enfrentar sus miedos. ¿Podrá Apphia derrotar la iniquidad que amenaza su vida y finalmente ser feliz con su compañero? Sigue para más.
Advertencia: Contenido maduro.
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario
Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
Error.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.
Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Entra él.
Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.
Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.
Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.
Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.
Y ahora, él no me va a dejar ir.
Placeres culposos
¿Todo ha sido un error? ¿O quizás solo parte del destino? La ida por un vaso de agua, resultó en el inicio de un deseo culposo con consecuencias irreversibles.
Soy Erika Martín de 21 años, soy una latina, proveniente de Venezuela, me mudé de mi país buscando el sueño Americano ante una oportunidad de empleo como servicio doméstico en la mansión uzcategui, sin saber que mi destino cambiaría por completo, al conocer a Alejandro Uzcategui, el heredero y magnate de negocios más prestigioso dela ciudad, con una ciudad tan grande y él puso sus ojos en mi, su humilde y tímida empleada, que no sabe decirle que no, todo con él era perfecto, pero él tiene dos grandes defectos, es casado y jodidamente posesivo, me llama bomboncito y me reclama como suya. Estoy locamente enamorada de él y temo por la repercusiones de lo que vendrá, ya que se que no me dejará escapar, menos cuando sepa mi gran secreto.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
El regreso de la princesa de la mafia
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
Accardi
—Te costará algo —susurró antes de tirar de su lóbulo con los dientes.
Sus rodillas temblaron y, si no fuera por su agarre en su cadera, habría caído. Él empujó su rodilla entre sus muslos como un soporte secundario en caso de que decidiera necesitar sus manos en otro lugar.
—¿Qué quieres? —preguntó ella.
Sus labios rozaron su cuello y ella gimió mientras el placer que sus labios provocaban se hundía entre sus piernas.
—Tu nombre —exhaló él—. Tu verdadero nombre.
—¿Por qué es importante? —preguntó ella, revelando por primera vez que su corazonada era correcta.
Él se rió contra su clavícula.
—Para saber qué nombre gritar cuando vuelva a entrar en ti.
Genevieve pierde una apuesta que no puede pagar. Como compromiso, acepta convencer a cualquier hombre que su oponente elija para que se vaya a casa con ella esa noche. Lo que no se da cuenta cuando el amigo de su hermana señala al hombre taciturno sentado solo en el bar, es que ese hombre no se conformará con solo una noche con ella. No, Matteo Accardi, Don de una de las pandillas más grandes de la ciudad de Nueva York, no hace encuentros de una sola noche. No con ella, de todos modos.
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!












