
Los hijos del Ceo
Fer Alix · En curso · 135.7k Palabras
Introducción
Con una trampa meticulosamente planeada, hizo que Olivia terminara en la cama de Max, provocando un embarazo que se convertiría en la clave de su ascenso. El día del parto, Maia ejecutó su jugada más cruel: le arrebató dos de los bebés a Olivia y los presentó como propios, asegurando así su matrimonio con Max. Poco después, eliminó el último obstáculo: el incendio que, según todos, consumió la vida de Olivia.
Pero la verdad es un enemigo silencioso… y jamás permanece enterrada para siempre.
Ahora, cinco años después, Maia vive como la señora Brook, madre ejemplar, esposa perfecta, ícono de la sociedad. Su imperio, construido sobre secretos y traiciones, parece inquebrantable… hasta que una mujer con un rostro inquietantemente familiar regresa a la ciudad.
Olivia, a quien Maia creía muerta, vuelve con una nueva identidad, un hijo a su lado y un objetivo claro: desmontar, pieza a pieza, el mundo que su gemela construyó sobre su sufrimiento.
Mientras Maia intenta mantener el control, los fantasmas del pasado comienzan a acecharla. La intrusa se acerca demasiado a su familia, a Max, a los niños… y a la verdad.
Y Maia, que alguna vez creyó haber ganado, descubrirá que el enemigo más peligroso no es el que llega para destruirte, sino el que conoce cada una de tus sombras… porque tú mismo lo creaste.
Capítulo 1
Olivia Blake sintió que el mundo se le desmoronaba en cuanto vio a su padre cruzar la puerta. Sus manos temblaban mientras intentaba cubrirse con la sábana, el anillo de oro con el rubí aún brillando en su mano como una acusación silenciosa.
—¿Papá…? —su voz se quebró en el aire.
Pero Dereck no la escuchó. No quería escucharla.
Su mirada recorrió el cuarto, fijándose en las cortinas corridas, en la botella vacía en el suelo, en la cama revuelta… y en el cuerpo desnudo de su hija, marcado por moretones que él no se detuvo a interpretar.
Maia, detrás de él, se llevó una mano a la boca. Sus ojos idénticos a los de Olivia se empañaron de horror, pero tampoco habló. No se atrevió.
—¿Qué has hecho, Olivia? —escupió Dereck, avanzando como una sombra furiosa—. ¡¿Qué clase de hija se comporta así, a semanas de su compromiso?!
—Papá, yo… no fue… —intentó decir ella, sintiendo que el pánico la ahogaba.
Pero Dereck no quería explicaciones. Solo necesitaba un culpable que pudiera controlar.
—¡Eres una vergüenza! ¡Una deshonra! —rugió antes de que su mano se estrellara contra la mejilla de Olivia.
El golpe la lanzó de lado, haciendo que su visión se nublara. El dolor fue tan agudo que por un segundo dejó de respirar. El anillo cayó al suelo con un tintineo metálico.
—No… por favor… —susurró ella, con los labios temblorosos—. Me hicieron daño. No recuerdo… No fue mi culpa…
—¿Ahora te atreves a mentirme? —gritó él, levantando el brazo de nuevo.
Maia dio un paso adelante, pálida.
—Papá… tal vez deberíamos—
—¡Cállate, Maia! —tronó Dereck sin apartar la vista de Olivia—. Esta niña necesita aprender las consecuencias de sus actos.
El segundo golpe llegó sin aviso. Olivia sintió un sabor metálico en la boca, y un zumbido profundo comenzó a retumbar en sus oídos. Quiso levantarse, explicarse, gritar la verdad… pero su padre era un muro. Ciego. Implacable.
Lo peor no era el dolor.
Era la impotencia.
La certeza de que nadie la escucharía.
Maia temblaba.
Quería acercarse a su hermana.
Quería creerle.
Pero la sombra de su padre siempre había sido demasiado larga y demasiado oscura.
Dereck tomó a Olivia del cabello y la obligó a mirarlo.
—Reza para que ese hombre no hable —susurró con una calma peligrosa—. Porque si su familia exige explicaciones, ni siquiera yo podré salvarte.
Olivia lloró en silencio.
Él no sabía que no había habido un hombre que pudiera reclamarla.
Él no sabía que había sido una presa, no una amante.
Él no sabía que quien le hizo daño no buscaba placer, sino algo más.
El anillo de oro con rubí seguía en el suelo.
Brillando.
Observando.
Como si perteneciera a un secreto demasiado grande para revelarse aún.
Un secreto que pronto empezaría a desenterrarse.
Un secreto que cambiaría todo.
El silencio tras el último golpe era pesado. Olivia apenas podía abrir los ojos; la mejilla le ardía y tenía sabor a sangre.
Entonces Maia dio un paso al frente.
Su rostro mostraba falsa preocupación: ojos húmedos, voz temblorosa, manos inquietas. Una actuación perfecta para su padre.
—Papá… no seas tan duro con ella —murmuró—. Recuerda que… ella no creció con nosotros. Tal vez no sabe cómo comportarse en una familia como la nuestra.
Las palabras la atravesaron.
¿Maia insinuaba que su origen explicaba “su comportamiento”?
¿Que era una vergüenza desde el principio?
Maia sonrió apenas, oculta bajo una expresión dulce.
—No es tu culpa, hermana —dijo, arrodillándose junto a la cama—. Solo… te dejaste llevar por alguien que no te valora.
—Maia… yo no… —balbuceó Olivia.
Pero Maia no la dejó hablar. Le apretó el hombro con fuerza, como una advertencia.
—Shhh. No inventes excusas. Todos cometemos errores.
Dereck pareció calmarse, no por compasión, sino porque las palabras de Maia encajaban perfectamente con lo que él quería creer.
—¿Lo ves, Olivia? —dijo frío—. Incluso tu hermana lo entiende. Ya no eres una cualquiera. Eres una Blake. Compórtate como tal.
Olivia sintió que se le venía el mundo encima.
—Papá… yo… fui… —intentó recordar, aferrándose a los pocos fragmentos—. Me hicieron daño. No estaba consciente…
Maia ladeó la cabeza. Por un instante, Olivia vio la verdad en sus ojos:
estaba disfrutando verla hundirse.
—Olivia —dijo con dulzura falsa—, seguro estás confundida por el alcohol. Tú entraste aquí voluntariamente. Nadie te obligó.
Fue peor que un golpe.
—No… eso no es… —intentó decir.
Maia le tomó la mano, apretándola con fuerza casi dolorosa.
—Estás asustada. Quédate callada —susurró para que solo ella la oyera—. Ya te hundiste bastante.
Un escalofrío atravesó a Olivia.
Maia se levantó y volvió junto a su padre, actuando como la hija perfecta.
—Papá, perdónala. Yo hablaré con ella. Cambiará, lo prometo.
Dereck asintió orgulloso, convencido de que Maia era la única cuerda.
Olivia quedó en el suelo, temblando, humillada, atrapada entre la dureza de su padre y la maldad silenciosa de su hermana.
Sola.
Sin fuerzas para defenderse.
Sin memoria clara para probar la verdad.
Entonces vio algo brillar cerca de su mano.
El anillo de oro con el rubí.
Su única pista.
Lo tomó con manos temblorosas.
Algún día… cuando encontrara al dueño de ese anillo…
la verdad saldría a la luz.
Incluso si para entonces ella ya estuviera completamente rota.
Últimos capítulos
#126 Capítulo 126 127
Última actualización: 1/20/2026#125 Capítulo 125 126
Última actualización: 1/20/2026#124 Capítulo 124 125
Última actualización: 1/20/2026#123 Capítulo 123 124
Última actualización: 1/20/2026#122 Capítulo 122 123
Última actualización: 1/20/2026#121 Capítulo 121 122
Última actualización: 1/20/2026#120 Capítulo 120 121
Última actualización: 1/20/2026#119 Capítulo 119 120
Última actualización: 1/20/2026#118 Capítulo 118 119
Última actualización: 1/20/2026#117 Capítulo 117 118
Última actualización: 1/20/2026
Te podría gustar 😍
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...
Un amor mexicano
Pero, su camino cambia cuando se ve obligado por su padre a contraer matrimonio con la única hija de su padrino, Carolina Beltrán y, así, obtener más poder como más territorio en los negocios familiares. Pero ocurren atentados contra su familia, Daniel, busca a los culpables, pero entre más escarba, secretos encuentra, haciéndole pensar que el enemigo podría estar en su misma familia.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
Durmiendo con el Enemigo
Dominado por la sed de venganza Derek decide enamorar a la asesina de su hermano para después casarse con ella y destruirla junto con su familia orquestando la peor de las mentiras. Lo que Derek no se imagina es que el verdadero enemigo es otro y que Ava Hoffman, su odiada esposa, es una persona inocente en toda esta historia.
¿Qué pasará cuando Ava descubra que el hombre que duerme a su lado es su mayor enemigo? …¿Será Derek capaz de cumplir con su venganza o terminará enamorado de la asesina de su propio hermano?... Derek entenderá que el amor no lo perdona todo, mucho menos cuando lo utilizan para hacer daño y destruir.
Atracción Peligrosa
Para muchos, soy la bestia de la mafia. Un líder despiadado, implacable, sin corazón. Fui criado para no sentir, para ser duro y frío, porque en mi mundo, la compasión es una debilidad, y la debilidad te mata. Aquí, solo los fuertes sobreviven, y siempre hay alguien esperando arrancarte la cabeza.
El amor nunca ha tenido lugar en mi vida. Lo considero una tontería, una distracción insignificante que solo debilita a las personas.
Hasta que ella apareció.
LIBRO 1 DE LA SAGA ATRACCIÓN
Rompiendo las reglas
Michelle Ranieri es un hombre que sabe lo que quiere. Construyó la cadena de restaurantes más famosa de país desde cero. No ha llegado tan lejos por detenerse ante los obstáculos y es un hecho que nada lo va a detener de convencer a Laila que están hechos el uno para el otro. Si tiene que fingir ser su novio para ello, pues que así sea. Ella puede poner todas las reglas que quiera, pero todo el mundo sabe que algunas reglas están hechas para romperse.
La Gestante del Rey Alfa
Isla
Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.
El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.
¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?
Maddox
Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.
Todo lo que necesito es un hijo.
Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.
¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
El deseo del millonario
El deseo del millonario.
Poseída por el Despiadado Alfa
Ella nunca debió sobrevivir.
Ivy Mooncrest es la vergüenza de su manada: una Gamma solo de nombre, condenada por pecados que nunca cometió. Cuando el Alpha Brian la envía al dominio de los depredadores más peligrosos que existen, no le da una misión.
Le da una sentencia de muerte.
Los Hermanos Thorn. En The Obsidian, su club exclusivo donde las sombras bailan con el deseo y el poder, tres lobos gobiernan con autoridad absoluta:
Jaxson: frío, calculador, intocable.
Malric: astuto, peligroso, siempre tres pasos por delante.
Kael: el ejecutor implacable cuya mirada penetrante arranca cada mentira, cada máscara, cada defensa.
Un solo error, y ella es borrada. Un solo desliz, y es devorada. Pero Ivy no es la pieza frágil que ellos esperan.
A medida que Ivy se ve arrastrada más y más dentro de su oscuro imperio, las líneas se desdibujan entre misión y deseo, entre cautiva y participante dispuesta. Los hermanos no solo quieren su obediencia. Quieren que se rinda. Sus secretos. Su cuerpo. Su alma.
Y en un mundo donde el poder lo es todo y confiar resulta fatal, Ivy se enfrenta a una elección imposible:
Arder en su fuego… o dejar que la forjen en algo irrompible.
ADVERTENCIA: Esta es una novela romántica paranormal oscura con contenido explícito, dinámicas de poder y elementos de BDSM. Presenta una manada moralmente gris, alphas posesivos y una protagonista que juega con fuego.












