
Me casé con el hermano de mi ex
Carolina Velasquez · Completado · 113.8k Palabras
Introducción
En el segundo aniversario de su boda, Ximena sufrió una traición inesperada por parte de Dante. La dejó contra la espada y la pared en cuanto descubrió su infidelidad. Devastada y humillada, ella juró vengarse. Apuntaría al corazón mismo de Dante.
Decidió apuñalarlo con lo que más le dolía: la familia. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que involucrarse con Eric Watson? Su hermano. Sin embargo, Ximena no sabía que estaba jugando con fuego y que los hermanos Watson ocultaban un inesperado secreto sobre ella.
Capítulo 1
Saqué las llaves de mi hogar para abrir la puerta principal, quería sorprender a mi esposo con un regalo que le compré en la panadería con el dinero que gané vendiendo unas prendas por internet.
No quería que él fuera el único en aportar dinero para la casa o las compras, aunque no me dejaba trabajar... Dante era un hombre un poco tóxico respecto a mí.
Le dije que iría a visitar a mis padres y que no volvería hasta el día siguiente. Abrí la puerta tratando de no hacer ruido porque la idea era sorprenderlo. Busqué con la mirada en cada rincón de la sala para comprobar que no estuviera, supuse que se encontraba en la habitación durmiendo porque el pobre tenía un trabajo importante.
Era la mano derecha de su hermano, Eric Watson, quien era muy reconocido en el país por ser un CEO multimillonario, aunque no llegaba a los primeros puestos como otros. Dante era su secretario según lo que me decía. Caminé a pasos lentos subiendo las escaleras, hasta que llegué a la puerta que más buscaba.
Nuestra habitación.
Pero, un sonido nuevo y extraño me hizo fruncir el ceño. Era como si Dante no estuviera solo, y peor aún, la otra voz era femenina y lo único que hacía era soltar gemidos. En ese momento sentí que mi mundo se caía, estaba temiendo lo peor cuando abriera esa puerta.
Dejé caer la bolsa con su regalo al suelo para llevar ambas manos a mi boca. Quería irme de ahí e imaginar que todo había sido mi imaginación, pero sabía que si no entraba, jamás iba a saber lo que sucedía... Mi respiración empezó a salir entre cortada, mi mano se dirigió con una tembladera enorme hacia la perilla para darle la vuelta.
—Vamos, Ximena... Tú puedes... —me alenté.
Suspiré, tenía que calmar mi respiración ya que provocaba una agitación en mi pecho. Los nervios los tenía a flor de piel y un nudo se formaba en mi garganta.
Abrí la puerta de una vez por todas, encontrándome con la escena más desgarradora de mi vida. Mi boca formó una ligera "o" llena de horror y mis cejas se contrajeron al ver a mi marido desnudo debajo de otra mujer, ese con el que llevaba dos años de casada y diez de noviazgo, con el que intentaba tener un hijo, ese que juró serme fiel en el altar...
Mi primer amor.
Me estaba traicionando de la peor manera. Ambos estaban como Dios los trajo al mundo, ella encima de él saltando hasta más no poder en la cama donde yo dormía... Donde él me juraba que solo tenía ojos para mí. Mis piernas empezaron a temblar, los gemidos de la rubia esa no le permitieron notar mi llegada.
Seguían en lo suyo incluso conmigo de pie en el umbral de la puerta. No podía creerlo, deseaba que eso fuera una jodida pesadilla, quería despertar. Me agarré por impulso ambos lados de mi cabello negro, buscando arrancar cada pelo y poder despertar de una vez.
Pero me di cuenta que eso era real. Mi pecho subía y bajaba, buscando aire de manera desesperada y el nudo en la garganta empeoró, logrando que varias lágrimas salieran de mis ojos.
—¡¿Qué es esto, Dante?! —grité, con la voz quebrada.
Mis cuerdas vocales ardieron por la fuerza que utilicé. Ambos se giraron a verme en shock, sorprendidos porque no me esperaba ahí. Me abracé a mí misma por el asco que sentía, la repulsión de haber sido engañada quién sabe por cuánto tiempo.
Lo que más me dolía era que Dante... Mi querido mejor amigo, mi confidente, mi pareja de toda la vida... El hombre que conocí a mis dieciocho años y nos enamoramos, me haya hecho semejante traición. Nunca me lo esperaba de él, confié ciegamente en sus palabras, en sus promesas vacías, le creí como una estúpida.
Él empujó a la mujer para que se bajara, buscando taparse con la sábana las partes que yo tanto le vi y me acostumbré a él. Tenía una expresión de horror, de temor por lo que yo pudiera decirle después de haberlo cachado en el acto.
—Ximena, p-puedo e-explicarlo —balbuceó, colocando una mano al frente.
Caminó hacia mí. Miré de reojo a la rubia quien se encontraba cubierta con otra sábana, mi sábana... Me hervía la sangre, me sentía devastada y enojada al mismo tiempo. No sabía si soltar la rabia o la decepción que cargaba encima.
—¿Qué vas a explicar? ¡Todo me ha quedado claro! —hablé, de nuevo con la voz quebrada y llena de odio.
Mi visión estaba borrosa por los mares que salían de mis ojos. No podía contener las lágrimas, me era imposible creer que Dante me había sido infiel, pero lamentablemente era la cruel realidad, una para la que no estaba preparada.
Él intentó tocarme el hombro con su mano, pero fui más rápida y lo rechacé de un golpe.
—N-no es lo que parece, mi amor, sabes que yo te amo, esto no significó nada. Fue un error —titubeó, sus ojos estaban cristalizados y asustados.
Él tenía miedo, pero no se arrepentía. ¿Por qué lo haría? Ser infiel era una decisión que él había tomado, y que yo no iba a perdonar nunca. Mi mandíbula se tensó y mis puños se cerraron porque sus palabras se sintieron como una estaca en el corazón, no quería escucharlo, pero también deseaba que me dijera: todo esto es mentira.
Lo cual era imposible, ya yo vi el desastre. Nadie podría borrarlo de mi memoria. Nada sería como antes si seguía con Dante.
—Me engañaste, Dante... Yo confié en ti y me apuñalaste sin pensar en mí. ¿Sabes el dolor que estoy sintiendo en este momento...? —sollocé, cubriéndome la boca.
Mi respiración estaba incontrolable, intentaba hablar con firmeza pero me era muy difícil lograrlo sin caer en el llanto de nuevo.
—Mi amor... Perdóname por favor, no sé en qué estaba pensando, no me vayas a dejar por esto... Prometo que no volveré a hacerte algo así —confesó, agarrando mis manos.
Estaba tembloroso y yo también. Dante empezó a mostrar una expresión de arrepentimiento y duda, no sabía qué pasaba en realidad por su cabeza, pero a mí me costaba mucho creerle después de lo que me hizo.
No iba a perder mi dignidad por un hombre.
Me solté de su agarre de mala gana, demostrándole que yo no era la ovejita que él creía. Lo miré con unos ojos fulminantes, odiando cada parte de él, pero al mismo tiempo queriendo que me abrazara otra vez...
¿Por qué mis pensamientos eran tan masoquistas?
—Dime algo, Dante... ¿Desde cuándo hacías esto? —cuestioné, afligida.
—Fue solo una vez... Esta vez... Lo juro —suplicó, juntando ambas manos.
Pero no me di cuenta en el momento en que la rubia se había vestido y se acercó a nosotros, soltando un suspiro de fastidio. Tomó a Dante del hombro, pegando sus firmes y redondos pechos en él, mirándome de arriba a abajo con detenimiento y una sonrisa maliciosa.
—¿No es obvio? Deberías arreglarte un poco más ese cuerpo, querida. Dante solo quiso experimentar con alguien más joven y sexy. ¿No es así, amor? —habló, mordiéndole el lóbulo de la oreja—. Hace meses que estoy saliendo con él, y menos mal que te enteras porque no te lo mereces, tú estás descuidada —me señaló con el dedo y bufó—: En cambio yo parezco una diosa.
Mis ojos se abrieron por la sorpresa, a pesar de que no podía verla bien por las lágrimas. Sus palabras fueron una puñalada directo al corazón. Tenía razón, ella era una mujer joven y yo rondaba casi los treinta años...
Mi cuerpo estaba un poco descuidado, mis pechos algo caídos, tenía unos pocos kilos demás, pero eso me volvía algo curvy ¿no? En resumen, mi cuerpo no era de esos perfectos como lo había sido de joven. A parte, mi vestimenta tampoco ayudaba si siempre utilizaba ropa holgada.
Tenía razón, había dejado de cuidar mi aspecto cuando comprendí que Dante me amaba por como era, pero me equivoqué con él.
—No es cierto, Ximena, te está diciendo puras mentiras —defendió Dante, con la voz temblorosa.
—Basta, Dante. El mentiroso aquí eres tú. Hubieses pensado bien antes de decidir engañarme si ya sabías mi reacción, pero te confiaste ¿No? Sabías que confiaba mucho en ti y que no sospecharía nada —argumenté, entre dientes.
—Entiende que Dante se merece a alguien que esté a su nivel —masculló la rubia.
En todo momento me miraba con desprecio y asco, como si yo fuera lo peor que habían visto sus ojos. En parte me hizo sentir mal, bajó por poco mi autoestima, pero en el fondo algo me decía que no me dejara pisotear por esos dos al querer verme la cara de estúpida.
—¡Ya cállate, Rebeca! —exclamó, quitándosela de encima para luego dirigirse a mí—. Mi amor, créeme, yo te amo, llevamos tantos años juntos. Eres el amor de mi vida, no me vayas a dejar por esta equivocación... —rogó.
—Años que te valieron un carajo.
Mis dientes empezaron a chocar porque ya no aguantaba el drama que me estaban haciendo, simplemente quería irme de ahí y llorar hasta quedarme seca... Ahogar mis penas en un bar o con mi madre, no lo sé. Ya no quería ver la cara de Dante, sin importar el tiempo que llevábamos juntos.
Me dolía, me desgarraba saber que la decisión que iba a tomar sería para no volver a verlo jamás. Tantos recuerdos compartidos, tantos momentos felices y los obstáculos que tuvimos que superar. Él lo mandó todo al basurero por su aventura.
Y pensar que estábamos planeando tener un hijo, solo que por problemas de él nos estaba costando. Que bueno que no logré embarazarme de ese hombre, por algo suceden las cosas ¿No?
—Me voy de aquí, resuelvan sus asuntos maritales —alegó la rubia, pasando por mi lado—. Esperaré tu llamada para volver a reunirnos, Dante. Besitos —Le lanzó un beso al aire.
Definitivamente esa mujer lo hacía a propósito para que yo entendiera la situación, o tal vez solo quería quedarse con mi esposo. Pues no me importaba, al carajo todo lo que logramos, no iba a perdonarlo solo porque lo amaba...
¿Cuánto tardaría en dejar de sentir esa conexión?
—Ximena... Por favor... Prometo alejarla de mi vida —expresó, rogante.
—Lo siento, Dante, pero no voy a poder perdonarte esto... Pensé que me amabas de verdad... En serio que me creí todas tus promesas —dije, en un hilo de voz, sin mirarlo a los ojos.
—Amor, te estoy diciendo que te amo... Jamás dejé de hacerlo.
—Pues debiste haberlo pensado mejor antes de revolcarte bajo mis sábanas con otra, en nuestra casa, Dante. A la próxima procura hacerlo en otro lugar —recomendé, con sarcasmo.
Me crucé de brazos.
—No, no... No entiendes... —balbuceó, con ambas manos en su cabeza de manera desesperada—. Yo no sé en qué estaba pensando, de verdad... Perdóname.
—Pues espero que tú si entiendas lo que te voy a decir —dictaminé, secando las lágrimas en mis mejillas para hacerme la fuerte—. Quiero el divorcio, Dante Watson.
Últimos capítulos
#68 Epílogo
Última actualización: 12/24/2024#67 Capítulo 67: Hacia el futuro
Última actualización: 12/24/2024#66 Capítulo 66: Vivir el presente
Última actualización: 12/24/2024#65 Capítulo 65: Celebración
Última actualización: 12/24/2024#64 Capítulo 64: Ceremonia
Última actualización: 12/24/2024#63 Capítulo 63: Ajetreo
Última actualización: 12/24/2024#62 Capítulo 62: Avanzar
Última actualización: 12/24/2024#61 Capítulo 61: Sentencia
Última actualización: 12/24/2024#60 Capítulo 60: Adiós, soltería
Última actualización: 12/24/2024#59 Capítulo 59: Seguir adelante
Última actualización: 12/24/2024
Te podría gustar 😍
El Alfa Malvado Me Marcó
Pero una cacería sale mal, cambiando el curso de su vida para siempre.
Saviour ha esperado a su compañera toda su vida, pero no tanto como su madre. El día que atrapan a la cazadora, Saviour sabe que todo está a punto de cambiar, pero está decidido a controlar el rumbo del barco que se hunde rápidamente que es su vida. Primer hijo de tres, nacido del Rey Alfa Raphael. Pero necesitará una compañera para tomar el trono y restaurar el lugar de su madre como ‘compañera más valorada’.
¿Cómo puede hacer eso cuando su compañera es una rechazada?
Raven pronto se da cuenta de que está en un mundo lleno de secretos y mentiras. Uno en el que debe desempeñar un papel significativo.
De cazadora a cautiva, y de cautiva a reina.
—Invadiste nuestras fronteras con la intención de matar a nuestros hombres, mujeres y niños. Eres una traidora que no merece vivir. Es misericordioso que el Rey Alfa te perdone la vida. Pero siempre caminarás en la piel que odias. Obligada a vivir como uno de nosotros, una cautiva de Darkwaters.
La esposa abandonada
El viaje de autodescubrimiento de Roxanne la lleva a la bulliciosa ciudad de París. A través de una serie de encuentros fortuitos, se hace amiga de la artista carismática y de espíritu libre, quien a su vez se convierte en la guía de Roxanne hacia un mundo de pasión, arte y liberación que nunca había conocido antes.
La novela retrata maravillosamente su metamorfosis de una esposa tímida y abandonada a una mujer segura de sí misma e independiente. A través de la tutoría, Roxanne descubre sus propios talentos artísticos y encuentra consuelo en la pintura, utilizando el lienzo como medio para expresar sus emociones y aspiraciones.
Sin embargo, el pasado de Roxanne la alcanza cuando la noticia de su transformación llega a la sociedad londinense. Lucian, al darse cuenta de la profundidad de sus errores, se embarca en un viaje para recuperar a su ex esposa. La novela da un giro inesperado cuando Roxanne se debate entre la vida que había dejado atrás y la nueva libertad que ha llegado a apreciar.
Su matrimonio, que ha durado tres años, termina en divorcio. Toda la ciudad se ríe de ella y se burla de ella por ser la esposa abandonada de una familia adinerada. Seis años después, regresa al país con un par de gemelos. Esta vez, ha tomado una nueva oportunidad en la vida y ahora es una doctora genio de renombre mundial. Innumerables hombres hacen cola para cortejarla y casarse con ella, hasta que un día, su hija le dice que «papá» ha estado de rodillas durante tres días seguidos, rogándole que se vuelva a casar con ella.
Matrimonio Rápido con el CEO
Pero tal vez la suerte finalmente me encontró. Me liberé de esa pesadilla y me escapé con este hombre hermoso que tiene un poder serio y dinero que parece nunca agotarse...
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Legado De Sangre
Estoy junto a mi casillero. «La pubertad debe haberlo golpeado como a un maldito camión. ¿Cuándo se puso tan jodidamente sexy?»
Sus manos grandes y fuertes se agarraron con fuerza a mis muñecas mientras las sujetaba con fuerza contra la puerta y a la altura de mis hombros, sintiendo que me dolían tanto los huesos que pensé que se me iban a romper con un poco más de presión.
Sin embargo, a pesar del terrible dolor, me negué a derramar ni una sola lágrima, y miré con dificultad sus resplandecientes esmeraldas.
«No te tengo miedo», escupí entre dientes apretados, al darme cuenta de la sonrisa diabólica que dibujaba sus labios naturalmente rosados.
«¿Qué tal ahora?»
Susurró perversamente, sintiendo que todo mi cuerpo se llenaba de puro miedo y horror mientras observaba cómo sus ojos cambiaban de un color verde esmeralda a un dorado resplandeciente antinaturalmente, mientras me miraba con avidez.
Su mano presionó rápidamente mi boca, silenciando abruptamente el grito que estaba a punto de estallar.
«No me importa lo que pienses, ¡eres mío!»
«Qué diablos...»
Carrie DeLuca, una adolescente poco normal con muchos problemas de comportamiento y una vida muy arruinada, se encuentra con el mayor problema de su vida: un hombre lobo con muchos problemas de ira y una clara obsesión por ella...
¿Qué puede hacer? ¿Huir lo más lejos posible de él o quedarse e intentar luchar contra él?
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
El juego de Chase
Arrasado por la vida, Adrian T. Larsen, el poderoso imán empresarial, se ha convertido en un hombre con el que nadie quería cruzarse. Su corazón muerto solo está lleno de oscuridad, por lo que no sabe lo que es la bondad y siente un intenso odio por la palabra: amor.
Y luego viene el juego.
Un juego de ignorar al despiadado playboy que Sofía juega con sus amigos en un club los sábados por la noche. Las reglas eran simples: ignora al multimillonario, hiere su ego y sal. Pero no sabía que salir de las garras de un tigre herido no era algo fácil de hacer. Especialmente cuando el infame hombre de negocios Adrian Larsen estaba en juego aquí.
El destino los une cuando sus caminos chocan entre sí más de lo que Sofia esperaba, cuando el poderoso multimillonario irrumpe en su vida, las chispas y el deseo comienzan a poner a prueba su resistencia. Pero tiene que alejarlo y mantener su corazón cerrado para mantener a ambos a salvo de las peligrosas sombras de su pasado. El oscuro pasado que siempre estuvo al acecho.
¿Pero puede hacerlo cuando el diablo ya ha puesto sus ojos en ella? Ha jugado un juego y ahora tiene que enfrentarse a las consecuencias.
Porque cuando se burlan de un depredador, se supone que lo persigue...
Maximiliano Fisterra
Maximiliano Fisterra es u verdadero nombre, pero todos lo conocen como "Bayá", el hombre más frío y calculador que pudiera existir y el cual, después de haber sido abandonado en el altar por la mujer que quería, decide dejar de creer en el amor.
No obstante, la incómoda y molesta condición que le pone su padre para heredar la mafia, lo lleva a buscar una esposa por contrato. Pero lo que nunca imaginó fue que aquella fuese una astuta y testaruda mujer; además de hermosa y dominante como él.
¿Qué pasará entre dos polos que se detestan a morir?
¿Será que con ellos sí se podrá decir que "del odio al amor, hay un solo paso"?
Descúbrelo en la candente y apasionada historia de Merlí y...
Maximiliano Fisterra.
El Trato
Ahora, Racheal no tiene a nadie que la proteja de la dureza y crueldad de su familia. Su situación empeora cuando la obligan a casarse con sus enemigos y a hacer cosas peligrosas. ¿Sobrevivirá Racheal a esta prueba y encontrará el verdadero amor en este matrimonio? ¿O morirá en el intento?
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?












