
Mi señor
rocio guillen parra · En curso · 58.3k Palabras
Introducción
La belleza de la joven deja prendado al príncipe que la reclama como suya nada más verla y sin que nadie imagine lo que hará para tenerla. Ninguno de los dos imagina a donde les llevará su unión. Cómo será que se reencontrarán.
Un enorme secreto envuelve la pasión a la que la chica es sometida por él.
Entre la amenaza de morir y el deseo que las órdenes del príncipe le provocan crece la lujuria y el amor entre ambos.
Ambos esconden un gran secreto al otro y ninguno puede soportar la pasión que se despierta entre ellos siempre que están juntos.
Una historia rodeada de misterios, amenazas y atentados donde la pasión y el amor cobran un sentido extremo entre las arenas de un desierto cuyo único fin es hacer arder la pasión entre ambos.
Capítulo 1
Aquella noche la bruma era tan espesa que no sabría decir si era el preludio a lo que vendría o simplemente el universo reconciéndolo a él tan cerca de mi. O tal vez un evento climático más pero yo sentía que algo escondía aquel celaje.
Para entonces no podíamos saber que algo como aquello pasaría. Nosotros no podíamos saber nada.
Yo me dedicaba a ver a través del cristal de la escotilla de mi camarote como la ciudad nos esperaba del otro lado de la bahía. Para ella era una noche más...simplemente.
Mi padre ofrecía una de sus comunes cenas de estado a borde de su yate de lujo de setenta metros de eslora, era un político en ascenso en ese momento y yo tenía que ir junto a él y mi madre a cada evento como aquel, aunque confieso que me aburrían; pero no podía dejarle solo. Y de cierta forma cumplía una función siempre, aunque esa noche fuera distinta.
No soportaba la bruma que se acumulaba sobre el mar, ni el bullicio de los invitados, ni las miradas sobre mi cuerpo de algún que otro degenerado que me desnudaba con la vista pero esa noche era distinta, me lo repetía todo el tiempo. Esa noche sentía que algo más fuerte que yo acechaba por todos lados. Era como si una fuerte premonición dominara mis sentidos y en el fondo, me excitaba saberme acosada.
—Su padre la espera ya, señorita Alice —me distrajo la llamada de uno de los guardias de papá.
—¡Voy!
Dejó de llamar a mi puerta cuando oyó mi cortante voz. A veces detestaba todo aquello, me enfermaba fingir. No había nacido para eso y ser cada vez más notablemente el camino a seguir me ponía peor.
Mi padre quería casarme con alguien a mi altura según su percepción, y yo... yo solo quería de un hombre la pasión, la lujuria, la lascivia de sentirme suya pero no el compromiso. Cualquiera que se casara conmigo acabaría descubriendo mi secreto y ese era uno peligroso de explicar.
Abrí la puerta de mi camarote tomando la cola de mi vestido verde esmeralda en mi mano derecha y subí a cubierta taconeando por la madera barnizada. Perfumado todo allí donde iba.
Tuve que mirar a atrás más de dos veces, no perdía esa sensación de persecución, no lograba salirme de ella. Casi podía oler su presencia, como me vigilada en la distancia, me observaba de lejos... y decidí esperar que apareciera. Mi pierna llevaba atada con su correa la navaja así que tendría que hacer uso de mis reflejos más que de mis habilidades para sobrevivir. No tenía opción.
Cuando me introduje en la fiesta me recorrió un escalofrío al notar una mirada recorrerme por entero, lo sentí en cada poro de mi piel. Entomces lo ví...
Sus ojos eran los más verdes que había visto jamás, el traje de tres piezas le quedaba tan justo que sabía que tenía un cuerpo prodigioso bajo tanta tela. Esa boca que se adhería a una copa de coñac parecía pecaminosa en la distancia. No me quería imaginar lo que sería verla de cerca, tocarla, olerla... tomarla en mis labios.
Él era el hombre que yo buscaba y parecía ser yo la mujer que buscaba él porque sus ojos mordían mi cuerpo sin compasión y a pesar de la distancia.
—Te quiero presentar a alguien —dijo mi padre tomándome del codo, sacándome del encantamiento de aquel extraño —. Luego podrás irte donde quieras, solo es un segundo.
—Siempre dices lo mismo papá y da la sensación de que me ofreces a ver si hay puja entre tus amigos políticos —argumenté con el cinismo del que siempre me gustó hacer gala —. Y siempre tenemos el mismo resultado.
—Por favor, compórtate —exigió besándome la sien.
Le quería si, le quería muchísimo pero su costumbre de mercadeo incluso conmigo me cabreaba y no me lo guardaba para mi, no fue nunca mi estilo callarme.
La noche siguió avanzando mientras saludaba a todo aquel que papá decidiera hasta que finalmente pude escapar. Tenía razón él cuando había predicho que sería rápido, así que me fui y caminé hasta el fondo del yate, donde la música se oía menos y la gente también.
Llevaba una copa de champaña en la mano y un cigarrillo en la otra, inclinada sobre la barandilla disfrutando de mi momento a solas lo volví a sentir..., esa sensación de estar bajo la mira de alguien me puso alerta otra vez y cuando todo mi cuerpo se erizó, él susurró:
—Tu atuendo es una incongruencia que me atormenta —me bañó el olor del coñac y algún puro que debió haber fumado antes, la mezcla era embriagadora —. ¿Sabes lo hermosa que te ves con ese vestido que revela toda tu exquisita espalda para que lo cubras de tan delicado cabello rubio?
Sus palabras era como un predicamento. Como si oírse a sí mismo confirmara lo que decía, como un juramento... una profecía. No sé como lo hizo pero me sacó una sonrisa y giré el rostro hacia su lado para verlo a los ojos cuando deslizó mi pelo a un costado de mi dejando mi espalda expuesta y dejando que el sudor de su vaso escurriera una gota en ella para verla correr hasta la curva de su final.
—¿Quién te ha dado permiso para tocarme? —farfullé nadando en sus ojos verdes.
—No te he tocado —estableció mirando la gota desandando en mi —... todavía.
Me volví a sonreír. Se lo merecía, se lo había ganado... sabía seducir y yo le estaba dejando hacerlo.
Había decidido jugar su juego desde que mis ojos azules se posaron en los suyos verdes un rato antes. Ahora le tenía a mi lado, recostado con su cadera en la baranda en la que aún estaban apoyados mis antebrazos. Dí otra calada a mi cigarro y él miró el recorrido del humo saliendo de mi boca. Era tan guapo que hacía daño verlo de cerca. Sus ojos hipnotizaban pero tenía los labios más rojos que alguna vez ví, manos grandes, unas muñecas tan fuertes que eran perfectas para sostenerme contra alguna pared y una altura que resultaba amenazante. La barba fina de no más de dos días era enloquecedora y aquel pelo negro perfectamente cortado dejándolo en ni largo ni corto invitaba a meter los dedos en el mientras su dueño saboreaba la piel de mi cuello expuesto a sus dientes.
—Casi puedo sentir lo que piensas en mi piel —confesó sacándome de mis lujuriosas imágenes.
—Tendrías una erección si esa fuera cierto.
—¿Quién dijo que no la tengo? —refutó.
Mis ojos se negaron a dejar los suyos porque si lo hacían sembrarían el caos entre los dos.
Yo tenía un propósito, él de seguro también y la fiesta era de mi padre, no podía jugar más a ese juego.
Lancé mi cigarrillo al mar, bebí del todo mi copa y la puse en la baranda para irme de allí no sin antes acercarme a su oído y susurrarle:
—El mismo que dijo que no estoy resistiendo las ganas de comprobar si podrías resbalar dentro de mi.¡Adiós... no me sigas!
El no me siguió, ni yo mire atrás pero el reflejo suyo en el cristal de la puerta que abrí para volver a la fiesta me hizo verlo recostado donde antes estaba yo, él de frente con las dos manos sobre el barandal mirando mi silueta, viéndome irme.
Me perdí un segundo en esa imagen frente a mi y de repente le vi empujarse a si mismo hacia adelante y venir corriendo tras de mi.
Empujé la puerta para huir de semejante tentación y me explotó algo en la cara, unas manos me tomaron de la cintura y me vi de pronto lanzada por la borda cayendo a un bote en el que subió después él y supe así... que tenía razón, que mi premonición se cumplía y aquel hombre que antes me acechaba, después me secuestraba.
El juego empezó y acabó cuando él quiso, yo solo pude participar.
Últimos capítulos
#58 Epílogo
Última actualización: 8/8/2025#57 Ella es mía
Última actualización: 8/8/2025#56 La verdad
Última actualización: 8/8/2025#55 Muy suya
Última actualización: 8/8/2025#54 Obediencia
Última actualización: 8/8/2025#53 El harén
Última actualización: 8/8/2025#52 En palacio
Última actualización: 8/8/2025#51 Lista para más
Última actualización: 8/8/2025#50 Un solo disparo
Última actualización: 8/8/2025#49 La llegada
Última actualización: 8/8/2025
Te podría gustar 😍
Una beta para el alfa.
Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.
Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.
Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.
¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?
¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?
Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Intocable (Colección de la Serie Avatar a la Luz de la Luna)
Su gran mano me agarró violentamente por la garganta, levantándome del suelo sin esfuerzo. Sus dedos temblaban con cada apretón, estrechando las vías respiratorias vitales para mi vida.
Tosí y me ahogué mientras su ira me quemaba los poros y me incineraba interiormente. El odio que Nerón siente por mí es fuerte, y sabía que no había forma de salir vivo de esto.
«¡Como si fuera a creerle a un asesino!» La voz de Nerón suena aguda en mis oídos.
«Yo, Neron Malachi Prince, el Alfa de la manada Zircon Moon, te rechazo, Halima Zira Lane, por ser mi compañera y Luna.» Me tiró al suelo como a un pedazo de basura, dejándome sin aliento. Luego agarró algo del suelo, me dio la vuelta y me acuchilló.
Me cortó la marca de mi manada. Con un cuchillo.
«Y por la presente te sentencio a muerte».
Una joven mujer lobo, abandonada por su propia manada, acalla su aullido ante el peso aplastante y la voluntad de los lobos que quieren verla sufrir. Tras ser acusada falsamente de asesinar a Halima dentro de la manada de Zircon Moon, su vida se derrumba entre las cenizas de la esclavitud, la crueldad y el abuso. Solo cuando encuentre la verdadera fuerza de un lobo en su interior podrá escapar de los horrores de su pasado y seguir adelante...
Tras años de lucha y curación, Halima, la superviviente, vuelve a enfrentarse a la antigua manada que la marcó la muerte. Busca una alianza entre sus antiguos captores y la familia que ha encontrado en la manada Garnet Moon. La idea de fomentar la paz donde hay veneno es poco prometedora para la mujer que ahora se conoce como Kiya. A medida que el creciente estruendo de resentimiento comienza a abrumarla, Kiya se encuentra con una sola opción. Para que sus heridas supurantes sanen de verdad, debe enfrentarse a su pasado antes de que devore a Kiya como lo hizo con Halima. En las sombras que crecen, el camino hacia el perdón parece ir y venir. Al fin y al cabo, no se puede negar el poder de la luna llena, y para Kiya quizás la llamada de la oscuridad resulte igual de inflexible...
Este libro es adecuado para lectores adultos, ya que el tema aborda temas delicados, como los pensamientos o acciones suicidas, el abuso y los traumas que pueden provocar reacciones graves. Por favor, tenga en cuenta.
————UntouchableLibro 1 de la serie The Moonlight Avatar
TENGA EN CUENTA: Esta es una colección de series para la serie The Moonlight Avatar de Marii Solaria. Esto incluye Untouchale y Unhinged, e incluirá el resto de la serie en el futuro. Hay libros separados de la serie disponibles en la página del autor.:)
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Esposa para dos: Doble placer
Cuando Emily descubre la traición , el dolor se convierte en venganza pura. Ama a Benjamin con locura, pero quiere herirlo.
Días después, un hombre misterioso la salva de un ataque, Emily lo trae a casa como arma.
Benjamin cree que es un farol. Había aceptado el desafío con arrogancia: «Hazlo, si tanto quieres vengarte. Pero no podrás».
—Ben —dice Emily con voz calma—. Te presento a Xavier. Esta noche se queda.
La sorpresa cruza el rostro de Benjamin. Emily besa a Xavier delante de él. Xavier baja la cremallera de su vestido, desliza los dedos entre sus piernas.
—Quiero que me toques hasta que me corra —le dice a Xavier, mirando a su marido—. Y quiero que él lo vea.
Xavier obedece. Emily se corre con un grito contra la mano del desconocido mientras Benjamin observa, mandíbula tensa-
Cuando Benjamin se pone de pie, Emily espera violencia. En cambio, él se acerca, y une sus dedos a los de Xavier dentro de ella.
—¿Esto es lo que querías? —susurra Benjamin.
Emily solo asiente, lágrimas de placer en los ojos. Los cuatro dedos la llenan, la hacen explotar otra vez. Grita el nombre de Benjamin mientras se corre entre los dos hombres.
—Nunca pensé que lo harías.
—Y yo no pensé que lo aceptaras.
¿Sobrevivirá su matrimonio a esta guerra de placer o el fuego los consumirá?
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...
Maximiliano Fisterra
Maximiliano Fisterra es u verdadero nombre, pero todos lo conocen como "Bayá", el hombre más frío y calculador que pudiera existir y el cual, después de haber sido abandonado en el altar por la mujer que quería, decide dejar de creer en el amor.
No obstante, la incómoda y molesta condición que le pone su padre para heredar la mafia, lo lleva a buscar una esposa por contrato. Pero lo que nunca imaginó fue que aquella fuese una astuta y testaruda mujer; además de hermosa y dominante como él.
¿Qué pasará entre dos polos que se detestan a morir?
¿Será que con ellos sí se podrá decir que "del odio al amor, hay un solo paso"?
Descúbrelo en la candente y apasionada historia de Merlí y...
Maximiliano Fisterra.
Emparejada por Contrato con el Alfa
William—mi devastadoramente guapo y rico prometido hombre lobo destinado a convertirse en Delta—se suponía que sería mío para siempre. Después de cinco años juntos, estaba lista para caminar hacia el altar y reclamar mi felices para siempre.
En cambio, lo encontré con ella. Y su hijo.
Traicionada, sin trabajo y ahogada en las facturas médicas de mi padre, toqué fondo más duro de lo que jamás imaginé posible. Justo cuando pensaba que lo había perdido todo, la salvación llegó en la forma del hombre más peligroso que había encontrado.
Damien Sterling—futuro Alfa del Clan Sombra de la Luna Plateada y despiadado CEO de Sterling Group—deslizó un contrato sobre su escritorio con gracia depredadora.
—Firma esto, pequeña corza, y te daré todo lo que tu corazón desea. Riqueza. Poder. Venganza. Pero entiende esto—en el momento en que pongas la pluma en el papel, te conviertes en mía. Cuerpo, alma y todo lo demás.
Debí haber corrido. En cambio, firmé mi nombre y sellé mi destino.
Ahora pertenezco al Alfa. Y está a punto de mostrarme cuán salvaje puede ser el amor.
Doctor Gonzalo Daver
Sin embargo, Gonzalo no quiere reconocer sus sentimientos y sólo pretende convertirla en su amante.
Para él solo existen dos grandes pasiones, la medicina y el sexo.
Abigail se esfuerza y consigue ser médica, inspirada por la admiración y el amor secreto que le profiere.
La maldad y el egoísmo de terceros, intentarán separarlos, como en el pasado separaron al doctor Felipe Daver de otra mucama, Diana Soulé,tía de Aby.
¿Podrán dejar los prejuicios de lado?
¿Se dará cuenta a tiempo que esa atracción que él siente, se convirtió en amor?
La Alimentadora del Rey Vampiro
—Emory: Nací para ser la Alfa de mi manada, la primogénita de mi padre. Pero ahora... estoy aquí, en el castillo de nuestro mayor enemigo, el Rey Vampiro. Debería odiar a Kane Alexander, pero cuanto más tiempo paso con él, más lo anhelo de maneras que no puedo entender. No estoy aquí para ser su amante, sin embargo. Estoy aquí para ser su alimentadora. Pero incluso antes de que sus labios rocen mi piel por primera vez, sé que me entregaría a él de todas las formas imaginables si tan solo me lo pidiera.
—Kane: Anhelo probar a la cambiaformas lobo, pero no su sangre, su cuerpo... su esencia. La quiero de todas las formas imaginables. Pero ya estoy comprometido para casarme con otra vampira de sangre pura, y si cancelo eso, he condenado a mi reino a otra guerra. Tiene que haber una manera de mantener a Emory Moonraker como mi alimentadora pero no reclamarla en mi cama. Aún no lo he descubierto, y cada vez que miro en sus ojos jade, olvido todo y a todos excepto a ella. Pero tengo enemigos, y cada momento que pasa aquí en mi hogar, el Castillo Graystone, está en peligro.
Prisión del Destino
—Déjame decirte: te encontrarás con el desdén de tu esposo y sufrirás por la negligencia emocional.
—Incluso podría andar con otras mujeres a tus espaldas...
—No pude soportar más esta vida, así que decidí divorciarme de mi esposo.
—Pero después del divorcio, él se volvió loco buscándome, incluso se arrodilló frente a mí, rogando por mi perdón y pidiéndome que lo aceptara de nuevo.
—¡Los hombres pueden ser tan patéticos!
—¿Debería perdonarlo?












