
Mundos Diferentes - Cuidado con los hijos del capo
Eilana Osorio Paez · Completado · 646.2k Palabras
Introducción
Conocerlo fue un remolino tan turbulento que no vi un pronóstico certero, pero con el amor nada estaba escrito, por amor somos capaces de hacer cualquier locura. Hasta tener una metamorfosis…
Roland Sandoval, un magnate que tiene dos vidas diferentes. Una fachada intachable y un mundo oscuros donde era el demonio mayor de un emporio de muerte. Verónica Vásquez una sencilla estudiante que aparece en su vida para enredarle la existencia, o quien sabe, para cambiarle la vida. ¿Podrá un demonio dejar su mundo por amor? ¿Podrá dejar el infierno donde era el dueño absoluto para vivir con su ángel? ¿Roland Sandoval logrará dejar su oscuridad para construirle un mundo diferente a la mujer que ama?
Capítulo 1
—¡Lorena llévame!
Le insistí por enésima vez. No tenía nada que hacer, andaba aburrida en la casa. La universidad suspendió clases como por variar y ni de fundas me iba para la finca, visitar a papá con su habitual mal genio. Desde la muerte de mamá todo cambió y no quería incrementar su nostalgia al verme, según me parezco mucho a ella… Y la verdad no quería por el momento ser la causante de un dolor para él.
—No es una fiesta para ti Vero, ya sabes cuál es el mundo en donde me muevo.
Dejó de maquillarse, se giró quedando de frente, podía verla a través del espejo del tocador. Solo tenía su ropa interior puesta de encajes como le gustaban a los clientes «según ella».
—¿Todas tus fiestas terminan mal? —Me senté en su cama.
Mi compañera de apartamento era una linda modelo que estaba siendo reconocida en el mundo de prepagos. Estudiaba Bellas Artes, aunque quién sabe cuándo la termine. Tenía un cuerpo formado por el cirujano, con un corazón muy noble, pero con mala extraña cabeza y algo débil de espíritu. Su autoestima era un tanto bipolar, aparte de que sus fracasos amorosos la devastaban. Siempre su mirada reflejaba la tristeza en esos ojos cafés, su abundante cabellera del mismo color y en esta ocasión se la dejó con su ondulado al natural. Solo la animaba el mundo artificial donde se movía. Aun así, la quería mucho, me ha mantenido lejos de su mundo, en eso ha sido muy radical.
—¡Está bien! Cuando tengas algo no tan tu mundo, ¿puedes llevarme? —Sí que andaba aburrida.
—Te lo prometo. —suspiró—. Es agradable conocer a niñas como tú.
Terminó de aplicarse remiel en su ojo derecho, luego sacó un corto y vulgar vestido de su apretujado armario. Vive comentando qué no tenía ropa, pero mis ojos veían todo lo contrario, su ropero se encontraba a punto de desbordarse.
» Me queda bien, ¿cierto?
Afirmé. Se vistió, besó mi frente, tomó las llaves de su automóvil y a los pocos segundos escuché cuando cerró la puerta del apartamento. Salí de su habitación para tirarme en el sofá, busqué los audífonos para estudiar el nuevo idioma el cual quise aprender. La semana entrante era el examen final y no quiero perderlo, Timón se acercó, recostó su pesada cabeza en mis piernas.
—¡Qué! ¿Tienes hambre?, o ¿quieres aprender mandarín?
Ladró en señal aprobatoria, me levanté, caminé a la cocina, saqué una galleta para perro. Era mi eterno y fiel compañero.
Terminé de estudiar para el examen final del semestre de idiomas; Los he tomado como una segunda carrera desde que llegué a Bogotá. Mis padres se fueron de la capital para darnos un mejor futuro, «según su concepto de vida», pero no contaron con que jamás me gustó la educación en donde vivía. Desde mis dieciséis años regresé a la capital. El pueblo era increíble, amo los animales; estudiaba veterinaria, pero compartir en este momento con mi padre… No sería lo correcto, prefiero postergarlo. Lo adoro, pero desde la ausencia de mamá éramos otras personas. Cada uno trata con su duelo, y el tema de mi madre es delicado.
No puedo quejarme, pronto termino la carrera de veterinaria, cada año aprendo un idioma nuevo, vivo con Lorena; quien era hija de la mejor amiga de mamá. Me lleva dos años, pero su vida se mantenía un tanto intensa, demasiado en comparación a la mía. Yo solo he tenido un novio. Recordé ese inocente noviazgo el cual duró algo más de un año sin trascender lo necesario. A los padres de Juan les dolió más nuestra ruptura que al mismo idiota que me puso los cuernos. Ya había olvidado aquel incidente.
La tarde fue igual a las anteriores. Preparé cena, le dejé a Lorena su plato en el horno, luego me encerré en la habitación para ver una película. Puse una vez más «Mujer Bonita», era una de mis favoritas. Y en algún momento me quedé dormida con Timón a un lado. Desperté sin ánimos. Me molestaba no tener clases; siempre había algún motivo para protestar, y cada vez que pasa quedaba sin hacer nada. Salí a trotar, vivía cerca de la universidad. Troté por una hora con mi bello perro, era un lindo labrador café.
Al regresar a la casa, mi compañera se bajaba de un gran Vitara último modelo negro. Había dos hombres en la parte de atrás a quien no les vi el rostro por los vidrios polarizados. Lorena caminaba en zigzag, no me imagino la resaca. El chofer tocó la bocina del auto al verme y lo fulminé con la mirada; en otras palabras, lo mandé a visitar al demonio. Esperé a Lorena en la entrada de la reja, venía sonriendo cuál reina de belleza en pasarela. Mientras mi gesto le reprochaba su vergonzoso comportamiento.
—Te dije que no era una fiesta para ti amiguita.
No podía ni sostenerse. Volví hacerle mala cara a los tipos que miraban a Lore caminar como si el piso se le moviera en vez de ayudarla, «tremendos caballeros». El hombre sentado en el puesto del copiloto me lanzó un desagradable piropo.
—¡Patrón!, ¡La otra putita se hace la digna!
Su comentario desproporcionado me sacó de casillas, ahora sí volé de mis casillas.
—¡Mire señor, a mí usted me respeta!, no me conoces y dudo que lo haga algún día.
—Déjalo, él es el Negro loco. —comentó Lorena al llegar a mi lado, dando tras pies y sonriendo.
—¡Timón, a dentro!
La ayudé a ingresar al apartamento, como pude la dejé en su cama, le quité los tacones, la cobijé con su edredón, fui a la cocina a preparar un café bien cargado para sacarla de esa resaca. Si su madre la viera, le daría un paro cardíaco y a mí un par de cachetadas por alcahueta. La desperté, la obligué a beber un poco, pero vomitó.
» Sí, qué estás, ¡vuelta nada!
—Amiga, necesito una bomba y cuando salga de la cama tener dos cervezas bien frías, así ¡finiquito la rasca!
Realizó un gesto cómico con sus manos, luego sonrió con cara de ¡ayúdame!, porque muero de manera lenta.
» Por favor, amiguitaaaa.
—No tenemos analgésicos ni nada para prepararte la bomba. —Sus ojos de; soy su única salvación—. Me tardaré un poco.
Volví a salir enojada con Lorena, se divierte como no era debido y como siempre aquí me encontraba para cuidarle sus borracheras. Volví a trotar, medio cerré la puerta, aún era temprano; tomé el camino más corto para ir a la droguería cercana a la casa, no demoré mucho comprando lo necesario. Pasé la calle, en eso escuché el frenar de un vehículo, luego el chillido de un perro.
Todo fue en cámara lenta. Jamás imaginé que fuera mi perro el que yacía en la calle. El carro quedó atravesado bloqueando la salida de automóviles hacía la autopista, generando un leve trancón. Me devolví por inercia, caminé obligando a mis pies a moverse, un joven salió del auto con sus manos temblorosas. Era mi perro el que el atropellado, muerto, ensangrentado y tirado en la mitad del pavimento.
—¿El perro es suyo? —Los carros sonaban las bocinas, el muchacho se mostró avergonzado—. Perdóneme, no lo vi, salió de la nada. —Lo reconocí, era uno de nuestros vecinos, apenas lo distinguía.
—No se preocupe. —Me escuché decir—. La culpa es mía porque no cerré la puerta del apartamento, él solo me siguió.
Tenía un fuerte nudo en la garganta, las lágrimas comenzaron a salir. Una mujer muy bien arreglada se bajó de su auto para gritar que quitaran el carro, se había generado un trancón. Algo surgió desde mis entrañas.
—¡Pues, jódase!
No soy mal hablada, mucho menos suelo decir malas palabras, si mal no recuerdo era la tercera vez en expresarme de tal forma en mis veinte años. Nunca uso un vocabulario obsceno.
» ¡Retroceda y salga por la otra calle! ¿No ve lo que acaba de pasar?
—¡Es un puto perro muerto!
Sí, tal vez. Pero ¡era mi perro!, me dirigí a ella con la intención de jalarle el cabello a la insensible gritona. El muchacho lo impidió.
—Vero. —Lo miré —. Ayúdeme a quitarlo de en medio, así poder correr el carro, no te rebajes a una pelea.
—¿Cómo sabes mi nombre? —Se encogió de hombros.
Le di la espalda a la mujer. Los señores de un carro negro parecido de donde se bajó Lorena también se bajaron, tenía los ojos tan nublados por las lágrimas que ni les presté atención. El joven fue quien lo cargó. Aparcó a un lado del andén, se bajó con una bolsa de basura y metió a Timón en ella.
Se formó un colapso de sentimientos, los cuales se estancaron en la garganta, la opresión de culpa, mi perro estaba muerto. Fue un regalo de mi madre hace seis años para no estar sola, su compañía reconfortaría la distancia. Timón era lo que quedaba de mamá. Los carros pasaban, no pude hacer nada, fue él quien se encargó de todo. Comencé a llorar y llorar.
—Perdóname. —Vi al joven, era de gafas, cara rellenita, de ojos y cabellos café—. Soy Carlos, ya sabes, tu vecino.
—No puedo enterrarlo. —dije balbuceando—. Era el último regalo de alguien muy importante, ahora está muerto como ella.
—Lo lamento, yo me encargo —caminé distraída de regreso al apartamento, ingresé y fui directo al cuarto a llorar su ausencia.
Mi mente vagó entre los recuerdos de mi madre en nuestra casa. Estábamos entre las mejores familias del pueblo, aunque mis gustos siempre se han regido por los libros. Cuando les hablé el deseo por no estudiar más en la escuela del pueblo fue ella quien me ayudó con el permiso de mi padre. Del resto suelo ser autodidacta. Fue la primera en enfrentarse a papá evitando sus regaños. Ella fue la autora de matricularme a escondida, habló con su mejor amiga acordando el vivir con su hija. Quien trabajaba en una aerolínea y le pagaban muy bien.
Esa era la versión de la madre de Lorena, más no sabe de su mundo como prepago, cotizada y reconocida ante; los narcos, tráquetos, políticos de la ciudad o del país. Me dejó en el apartamento equipado con lo necesario para tener una habitación cómoda. Era algo infantil para mi edad, pero en aquel entonces no me pareció así. Ahora no la quiero cambiar, mantenerla intacta era un recuerdo de mamá. Recordé esa tarde, cuando me entregó el regalo que aliviaría la soledad y su ausencia.
Sacó de una caja un lindo labrador de un mes, desde entonces fuimos inseparables. Yo sin saber de su padecimiento contra el cáncer de mama en etapa avanzado. Jamás nos lo dijo para no deprimirnos… Debía dejar el recuerdo ahí, no quería volver a sentir el dolor de su muerte, preferí quedarme dormida para no llorar más.
—¡Vero!, ¡Vero! Despierta debes comer algo.
Lorena me despertó. Al abrir los ojos vi remordimiento en su mirada, imagino que estaba enterada de lo ocurrido. Raúl se sentó a un lado. Era mi mejor amigo, su inclinación sexual no era de conocimiento de su padre, pero su madre lo aceptaba. Ante los ojos de su familia él muestra otra imagen, ante nosotras puede ser libre, aunque siempre actúa de manera masculina. Fiel a la palabra amistad, estudiamos en la misma universidad; él, química pura. Tenía ojos y cabellos café oscuro, de cuerpo delgado pero trabajado. Su mirada también evidenciaba la noticia.
—¿Cómo lo supieron? —pregunté, las lágrimas volvieron.
—Carlos tocó, vino a decirte que lo había sepultado, expresó su lamento ante lo sucedido. ¿Cómo pasó? —La fulminé con la mirada.
—¡Por tu culpa! Por ir a comprarte algo para darte y pudieras pasar la resaca, no me di cuenta cuando se fue detrás de mí.
—Vero…
Raúl, con su típica voz conciliadora, pasando un mechón de cabello detrás de mi oreja, trató de calmarme, Lore bajó la mirada y salió de mi cuarto.
» No la trates de ese modo. —habló en voz baja—. Sabes lo que le afectará si no le hablas.
—¿Es qué no va a cambiar nunca? ¡Hoy llegó con varios tipos en un carro! Se pasa de descarada, créeme, ¡y si! Tengo mucha rabia. Solo vive para estar de mujerzuela y se la pasa de un pene al otro. No me parece justo que su desordenada vida debamos tapársela. Me duele que pierda si vida de esa manera.
—¿Viste a los hombres con quien estaba? —negué—. Me dijo que estaba con el duro de todos, con el mismo don Roland Sandoval. —¿A mí qué carajo me interesa ese hombre?
Últimos capítulos
#410 Capítulo 420 - Epílogo
Última actualización: 12/28/2024#409 Capítulo 409 - Siete años después - mdcuatro
Última actualización: 12/28/2024#408 Capítulo 408 - Ajuste de cuenta – mdcuatro
Última actualización: 12/28/2024#407 Capítulo 407 - Rescate - mdcuatro
Última actualización: 12/28/2024#406 Capítulo 406 - Los herederos del legado - mdcuatro
Última actualización: 12/28/2024#405 Capítulo 405 - Mi talón de Aquiles - mdcuatro
Última actualización: 12/28/2024#404 Capítulo 404 - Angustia - mdcuatro
Última actualización: 12/28/2024#403 Capítulo 403 - Seré de nuevo el Capo - mdcuatro
Última actualización: 12/28/2024#402 Capítulo 402 - Nunca los dejo solos - mdcuatro
Última actualización: 12/28/2024#401 Capítulo 401 - Any - mdcuatro
Última actualización: 12/28/2024
Te podría gustar 😍
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario
En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...
Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.
George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.
Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!
Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.
Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.
—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?
George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!
—Me temo que eso es imposible.
Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
La venganza de la heredera y el CEO secreto
Fui adoptada por una familia, pero su otra hija adoptiva, Emilia, me tendió una trampa y terminé en prisión en su lugar. Ahora, estoy decidida a vengarme.
En mi camino aparece un inesperado protector: un multimillonario de bajo perfil que ha perdido la fe en el amor…
¿Se enamorará de mí? ¿Podremos liberarnos del pasado y tener un hogar juntos?
Durmiendo con el Enemigo
Dominado por la sed de venganza Derek decide enamorar a la asesina de su hermano para después casarse con ella y destruirla junto con su familia orquestando la peor de las mentiras. Lo que Derek no se imagina es que el verdadero enemigo es otro y que Ava Hoffman, su odiada esposa, es una persona inocente en toda esta historia.
¿Qué pasará cuando Ava descubra que el hombre que duerme a su lado es su mayor enemigo? …¿Será Derek capaz de cumplir con su venganza o terminará enamorado de la asesina de su propio hermano?... Derek entenderá que el amor no lo perdona todo, mucho menos cuando lo utilizan para hacer daño y destruir.
El juego de Chase
Arrasado por la vida, Adrian T. Larsen, el poderoso imán empresarial, se ha convertido en un hombre con el que nadie quería cruzarse. Su corazón muerto solo está lleno de oscuridad, por lo que no sabe lo que es la bondad y siente un intenso odio por la palabra: amor.
Y luego viene el juego.
Un juego de ignorar al despiadado playboy que Sofía juega con sus amigos en un club los sábados por la noche. Las reglas eran simples: ignora al multimillonario, hiere su ego y sal. Pero no sabía que salir de las garras de un tigre herido no era algo fácil de hacer. Especialmente cuando el infame hombre de negocios Adrian Larsen estaba en juego aquí.
El destino los une cuando sus caminos chocan entre sí más de lo que Sofia esperaba, cuando el poderoso multimillonario irrumpe en su vida, las chispas y el deseo comienzan a poner a prueba su resistencia. Pero tiene que alejarlo y mantener su corazón cerrado para mantener a ambos a salvo de las peligrosas sombras de su pasado. El oscuro pasado que siempre estuvo al acecho.
¿Pero puede hacerlo cuando el diablo ya ha puesto sus ojos en ella? Ha jugado un juego y ahora tiene que enfrentarse a las consecuencias.
Porque cuando se burlan de un depredador, se supone que lo persigue...
Corazón sin dueño
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
Atracción Peligrosa
Para muchos, soy la bestia de la mafia. Un líder despiadado, implacable, sin corazón. Fui criado para no sentir, para ser duro y frío, porque en mi mundo, la compasión es una debilidad, y la debilidad te mata. Aquí, solo los fuertes sobreviven, y siempre hay alguien esperando arrancarte la cabeza.
El amor nunca ha tenido lugar en mi vida. Lo considero una tontería, una distracción insignificante que solo debilita a las personas.
Hasta que ella apareció.
LIBRO 1 DE LA SAGA ATRACCIÓN
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
La Gestante del Rey Alfa
Isla
Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.
El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.
¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?
Maddox
Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.
Todo lo que necesito es un hijo.
Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.
¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
Poseída por el Despiadado Alfa
Ella nunca debió sobrevivir.
Ivy Mooncrest es la vergüenza de su manada: una Gamma solo de nombre, condenada por pecados que nunca cometió. Cuando el Alpha Brian la envía al dominio de los depredadores más peligrosos que existen, no le da una misión.
Le da una sentencia de muerte.
Los Hermanos Thorn. En The Obsidian, su club exclusivo donde las sombras bailan con el deseo y el poder, tres lobos gobiernan con autoridad absoluta:
Jaxson: frío, calculador, intocable.
Malric: astuto, peligroso, siempre tres pasos por delante.
Kael: el ejecutor implacable cuya mirada penetrante arranca cada mentira, cada máscara, cada defensa.
Un solo error, y ella es borrada. Un solo desliz, y es devorada. Pero Ivy no es la pieza frágil que ellos esperan.
A medida que Ivy se ve arrastrada más y más dentro de su oscuro imperio, las líneas se desdibujan entre misión y deseo, entre cautiva y participante dispuesta. Los hermanos no solo quieren su obediencia. Quieren que se rinda. Sus secretos. Su cuerpo. Su alma.
Y en un mundo donde el poder lo es todo y confiar resulta fatal, Ivy se enfrenta a una elección imposible:
Arder en su fuego… o dejar que la forjen en algo irrompible.
ADVERTENCIA: Esta es una novela romántica paranormal oscura con contenido explícito, dinámicas de poder y elementos de BDSM. Presenta una manada moralmente gris, alphas posesivos y una protagonista que juega con fuego.












