NovelaGO
Mundos Diferentes - Cuidado con los hijos del capo

Mundos Diferentes - Cuidado con los hijos del capo

Eilana Osorio Paez · Completado · 646.2k Palabras

850
Tendencia
89.4k
Vistas
3.7k
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

En ocasiones la ilusión de encontrar un amor de telenovela no era el destino para todo el mundo. A mí me llegó un hombre sin principios, sin valores, sin un mandamiento invicto. ¿Por qué? Y la respuesta era por el propósito que tenemos en la vida.

Conocerlo fue un remolino tan turbulento que no vi un pronóstico certero, pero con el amor nada estaba escrito, por amor somos capaces de hacer cualquier locura. Hasta tener una metamorfosis…

Roland Sandoval, un magnate que tiene dos vidas diferentes. Una fachada intachable y un mundo oscuros donde era el demonio mayor de un emporio de muerte. Verónica Vásquez una sencilla estudiante que aparece en su vida para enredarle la existencia, o quien sabe, para cambiarle la vida. ¿Podrá un demonio dejar su mundo por amor? ¿Podrá dejar el infierno donde era el dueño absoluto para vivir con su ángel? ¿Roland Sandoval logrará dejar su oscuridad para construirle un mundo diferente a la mujer que ama?

Capítulo 1

—¡Lorena llévame!

Le insistí por enésima vez. No tenía nada que hacer, andaba aburrida en la casa. La universidad suspendió clases como por variar y ni de fundas me iba para la finca, visitar a papá con su habitual mal genio. Desde la muerte de mamá todo cambió y no quería incrementar su nostalgia al verme, según me parezco mucho a ella… Y la verdad no quería por el momento ser la causante de un dolor para él.

—No es una fiesta para ti Vero, ya sabes cuál es el mundo en donde me muevo.

Dejó de maquillarse, se giró quedando de frente, podía verla a través del espejo del tocador. Solo tenía su ropa interior puesta de encajes como le gustaban a los clientes «según ella».

—¿Todas tus fiestas terminan mal? —Me senté en su cama.

Mi compañera de apartamento era una linda modelo que estaba siendo reconocida en el mundo de prepagos. Estudiaba Bellas Artes, aunque quién sabe cuándo la termine. Tenía un cuerpo formado por el cirujano, con un corazón muy noble, pero con mala extraña cabeza y algo débil de espíritu. Su autoestima era un tanto bipolar, aparte de que sus fracasos amorosos la devastaban. Siempre su mirada reflejaba la tristeza en esos ojos cafés, su abundante cabellera del mismo color y en esta ocasión se la dejó con su ondulado al natural. Solo la animaba el mundo artificial donde se movía. Aun así, la quería mucho, me ha mantenido lejos de su mundo, en eso ha sido muy radical.

—¡Está bien! Cuando tengas algo no tan tu mundo, ¿puedes llevarme? —Sí que andaba aburrida.

—Te lo prometo. —suspiró—. Es agradable conocer a niñas como tú.

Terminó de aplicarse remiel en su ojo derecho, luego sacó un corto y vulgar vestido de su apretujado armario. Vive comentando qué no tenía ropa, pero mis ojos veían todo lo contrario, su ropero se encontraba a punto de desbordarse.

» Me queda bien, ¿cierto?

Afirmé. Se vistió, besó mi frente, tomó las llaves de su automóvil y a los pocos segundos escuché cuando cerró la puerta del apartamento. Salí de su habitación para tirarme en el sofá, busqué los audífonos para estudiar el nuevo idioma el cual quise aprender. La semana entrante era el examen final y no quiero perderlo, Timón se acercó, recostó su pesada cabeza en mis piernas.

—¡Qué! ¿Tienes hambre?, o ¿quieres aprender mandarín?

Ladró en señal aprobatoria, me levanté, caminé a la cocina, saqué una galleta para perro. Era mi eterno y fiel compañero.

Terminé de estudiar para el examen final del semestre de idiomas; Los he tomado como una segunda carrera desde que llegué a Bogotá. Mis padres se fueron de la capital para darnos un mejor futuro, «según su concepto de vida», pero no contaron con que jamás me gustó la educación en donde vivía. Desde mis dieciséis años regresé a la capital. El pueblo era increíble, amo los animales; estudiaba veterinaria, pero compartir en este momento con mi padre… No sería lo correcto, prefiero postergarlo. Lo adoro, pero desde la ausencia de mamá éramos otras personas. Cada uno trata con su duelo, y el tema de mi madre es delicado.

No puedo quejarme, pronto termino la carrera de veterinaria, cada año aprendo un idioma nuevo, vivo con Lorena; quien era hija de la mejor amiga de mamá. Me lleva dos años, pero su vida se mantenía un tanto intensa, demasiado en comparación a la mía. Yo solo he tenido un novio. Recordé ese inocente noviazgo el cual duró algo más de un año sin trascender lo necesario. A los padres de Juan les dolió más nuestra ruptura que al mismo idiota que me puso los cuernos. Ya había olvidado aquel incidente.

La tarde fue igual a las anteriores. Preparé cena, le dejé a Lorena su plato en el horno, luego me encerré en la habitación para ver una película. Puse una vez más «Mujer Bonita», era una de mis favoritas. Y en algún momento me quedé dormida con Timón a un lado. Desperté sin ánimos. Me molestaba no tener clases; siempre había algún motivo para protestar, y cada vez que pasa quedaba sin hacer nada. Salí a trotar, vivía cerca de la universidad. Troté por una hora con mi bello perro, era un lindo labrador café.

Al regresar a la casa, mi compañera se bajaba de un gran Vitara último modelo negro. Había dos hombres en la parte de atrás a quien no les vi el rostro por los vidrios polarizados. Lorena caminaba en zigzag, no me imagino la resaca. El chofer tocó la bocina del auto al verme y lo fulminé con la mirada; en otras palabras, lo mandé a visitar al demonio. Esperé a Lorena en la entrada de la reja, venía sonriendo cuál reina de belleza en pasarela. Mientras mi gesto le reprochaba su vergonzoso comportamiento.

—Te dije que no era una fiesta para ti amiguita.

No podía ni sostenerse. Volví hacerle mala cara a los tipos que miraban a Lore caminar como si el piso se le moviera en vez de ayudarla, «tremendos caballeros». El hombre sentado en el puesto del copiloto me lanzó un desagradable piropo.

—¡Patrón!, ¡La otra putita se hace la digna!

Su comentario desproporcionado me sacó de casillas, ahora sí volé de mis casillas.

—¡Mire señor, a mí usted me respeta!, no me conoces y dudo que lo haga algún día.

—Déjalo, él es el Negro loco. —comentó Lorena al llegar a mi lado, dando tras pies y sonriendo. 

—¡Timón, a dentro!

La ayudé a ingresar al apartamento, como pude la dejé en su cama, le quité los tacones, la cobijé con su edredón, fui a la cocina a preparar un café bien cargado para sacarla de esa resaca. Si su madre la viera, le daría un paro cardíaco y a mí un par de cachetadas por alcahueta. La desperté, la obligué a beber un poco, pero vomitó.

» Sí, qué estás, ¡vuelta nada!

—Amiga, necesito una bomba y cuando salga de la cama tener dos cervezas bien frías, así ¡finiquito la rasca!

Realizó un gesto cómico con sus manos, luego sonrió con cara de ¡ayúdame!, porque muero de manera lenta.

» Por favor, amiguitaaaa.

—No tenemos analgésicos ni nada para prepararte la bomba. —Sus ojos de; soy su única salvación—. Me tardaré un poco.

Volví a salir enojada con Lorena, se divierte como no era debido y como siempre aquí me encontraba para cuidarle sus borracheras. Volví a trotar, medio cerré la puerta, aún era temprano; tomé el camino más corto para ir a la droguería cercana a la casa, no demoré mucho comprando lo necesario. Pasé la calle, en eso escuché el frenar de un vehículo, luego el chillido de un perro.

Todo fue en cámara lenta. Jamás imaginé que fuera mi perro el que yacía en la calle. El carro quedó atravesado bloqueando la salida de automóviles hacía la autopista, generando un leve trancón. Me devolví por inercia, caminé obligando a mis pies a moverse, un joven salió del auto con sus manos temblorosas. Era mi perro el que el atropellado, muerto, ensangrentado y tirado en la mitad del pavimento.

—¿El perro es suyo? —Los carros sonaban las bocinas, el muchacho se mostró avergonzado—. Perdóneme, no lo vi, salió de la nada. —Lo reconocí, era uno de nuestros vecinos, apenas lo distinguía.

—No se preocupe. —Me escuché decir—. La culpa es mía porque no cerré la puerta del apartamento, él solo me siguió.

Tenía un fuerte nudo en la garganta, las lágrimas comenzaron a salir. Una mujer muy bien arreglada se bajó de su auto para gritar que quitaran el carro, se había generado un trancón. Algo surgió desde mis entrañas.

—¡Pues, jódase!

No soy mal hablada, mucho menos suelo decir malas palabras, si mal no recuerdo era la tercera vez en expresarme de tal forma en mis veinte años. Nunca uso un vocabulario obsceno.

» ¡Retroceda y salga por la otra calle! ¿No ve lo que acaba de pasar?

—¡Es un puto perro muerto!

Sí, tal vez. Pero ¡era mi perro!, me dirigí a ella con la intención de jalarle el cabello a la insensible gritona. El muchacho lo impidió.

—Vero. —Lo miré —. Ayúdeme a quitarlo de en medio, así poder correr el carro, no te rebajes a una pelea.

—¿Cómo sabes mi nombre? —Se encogió de hombros.

Le di la espalda a la mujer. Los señores de un carro negro parecido de donde se bajó Lorena también se bajaron, tenía los ojos tan nublados por las lágrimas que ni les presté atención. El joven fue quien lo cargó. Aparcó a un lado del andén, se bajó con una bolsa de basura y metió a Timón en ella.

Se formó un colapso de sentimientos, los cuales se estancaron en la garganta, la opresión de culpa, mi perro estaba muerto. Fue un regalo de mi madre hace seis años para no estar sola, su compañía reconfortaría la distancia. Timón era lo que quedaba de mamá. Los carros pasaban, no pude hacer nada, fue él quien se encargó de todo. Comencé a llorar y llorar.

—Perdóname. —Vi al joven, era de gafas, cara rellenita, de ojos y cabellos café—. Soy Carlos, ya sabes, tu vecino.

—No puedo enterrarlo. —dije balbuceando—. Era el último regalo de alguien muy importante, ahora está muerto como ella.

—Lo lamento, yo me encargo —caminé distraída de regreso al apartamento, ingresé y fui directo al cuarto a llorar su ausencia.

Mi mente vagó entre los recuerdos de mi madre en nuestra casa. Estábamos entre las mejores familias del pueblo, aunque mis gustos siempre se han regido por los libros. Cuando les hablé el deseo por no estudiar más en la escuela del pueblo fue ella quien me ayudó con el permiso de mi padre. Del resto suelo ser autodidacta. Fue la primera en enfrentarse a papá evitando sus regaños. Ella fue la autora de matricularme a escondida, habló con su mejor amiga acordando el vivir con su hija. Quien trabajaba en una aerolínea y le pagaban muy bien.

Esa era la versión de la madre de Lorena, más no sabe de su mundo como prepago, cotizada y reconocida ante; los narcos, tráquetos, políticos de la ciudad o del país. Me dejó en el apartamento equipado con lo necesario para tener una habitación cómoda. Era algo infantil para mi edad, pero en aquel entonces no me pareció así. Ahora no la quiero cambiar, mantenerla intacta era un recuerdo de mamá. Recordé esa tarde, cuando me entregó el regalo que aliviaría la soledad y su ausencia.

Sacó de una caja un lindo labrador de un mes, desde entonces fuimos inseparables. Yo sin saber de su padecimiento contra el cáncer de mama en etapa avanzado. Jamás nos lo dijo para no deprimirnos… Debía dejar el recuerdo ahí, no quería volver a sentir el dolor de su muerte, preferí quedarme dormida para no llorar más.

—¡Vero!, ¡Vero! Despierta debes comer algo.

Lorena me despertó. Al abrir los ojos vi remordimiento en su mirada, imagino que estaba enterada de lo ocurrido. Raúl se sentó a un lado. Era mi mejor amigo, su inclinación sexual no era de conocimiento de su padre, pero su madre lo aceptaba. Ante los ojos de su familia él muestra otra imagen, ante nosotras puede ser libre, aunque siempre actúa de manera masculina. Fiel a la palabra amistad, estudiamos en la misma universidad; él, química pura. Tenía ojos y cabellos café oscuro, de cuerpo delgado pero trabajado. Su mirada también evidenciaba la noticia.

—¿Cómo lo supieron? —pregunté, las lágrimas volvieron.

—Carlos tocó, vino a decirte que lo había sepultado, expresó su lamento ante lo sucedido. ¿Cómo pasó? —La fulminé con la mirada.

—¡Por tu culpa! Por ir a comprarte algo para darte y pudieras pasar la resaca, no me di cuenta cuando se fue detrás de mí.

—Vero…

Raúl, con su típica voz conciliadora, pasando un mechón de cabello detrás de mi oreja, trató de calmarme, Lore bajó la mirada y salió de mi cuarto.

» No la trates de ese modo. —habló en voz baja—. Sabes lo que le afectará si no le hablas.

—¿Es qué no va a cambiar nunca? ¡Hoy llegó con varios tipos en un carro! Se pasa de descarada, créeme, ¡y si! Tengo mucha rabia. Solo vive para estar de mujerzuela y se la pasa de un pene al otro. No me parece justo que su desordenada vida debamos tapársela. Me duele que pierda si vida de esa manera.

—¿Viste a los hombres con quien estaba? —negué—. Me dijo que estaba con el duro de todos, con el mismo don Roland Sandoval. —¿A mí qué carajo me interesa ese hombre?

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Amor Entre Las Nubes

Amor Entre Las Nubes

23.6k Vistas · Completado · Solange Dal Santo
Una auxiliar de vuelo y un pasajero… Un vuelo, un encuentro y unos sentimientos un tanto difíciles de comprender; ¿Sera simplemente pasión o verdadero amor? Lo único que ellos saben es que cuando están juntos su mundo vuelve a girar. No solo el pasado de ambos provocará que descubrir lo que sienten uno por el otro sea difícil, sino que también el hecho de que Abril sea la hija del mejor amigo del hombre que ha llegado a su vida a cambiarlo todo, ¿Podrán superar sus pasados?
LA REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL DE ESTE MATERIAL QUEDA PROHIBIDA. LA HISTORIA ESTA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE . Copyright
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

1.7m Vistas · Completado · Sherry
Maya se quedó helada cuando entró el hombre que atraía todas las miradas del salón. Su exnovio, que había desaparecido hacía cinco años, era ahora uno de los magnates más ricos de Boston. En aquel entonces, él nunca había dado pistas sobre su verdadera identidad; luego, había desaparecido sin dejar rastro. Al ver ahora su mirada fría, ella solo podía suponer que él había ocultado la verdad para ponerla a prueba, había decidido que ella era superficial y se había marchado decepcionado.

Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.

—¿Todavía estás enojado conmigo?

Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.

Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.

Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.

Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Reconocida por un líder de la mafia

Reconocida por un líder de la mafia

19.4k Vistas · Completado · Oluwadamilola Eniola
Estaba nerviosa frente a sus ojos marrones de delincuente. Su cuerpo estaba agachado sobre ella, con las manos colocadas a ambos lados de la barandilla, sin que ella pudiera moverse, ya que sus ojos se clavaban en los suyos. Cuanto más se acercaba, más se agitaba violentamente su corazón. Se mordisqueó el labio inferior, no importa cuánto intentara evitarlo, él siempre regresaba.
«¿Por qué sigues persiguiéndome?» Preguntó en voz baja, esforzándose por mantener la compostura. Ella parece perder el aliento con solo verlo. Como era de esperar, no dijo ni una palabra, ya que sus ojos fríos persisten en su rostro: «¿Te gusto?» Además, hizo una pregunta, ignorando la indiferencia en su semblante.
Esta vez, le cogió un mechón de cabello en la oreja, retorciéndose al alcance de sus dedos. «¿No crees que es una gran palabra, Campanita?» Susurró, acercándose, para que ella pudiera sentirlo. Sin embargo, sus ojos aún estaban oscuros y vacíos, desprovistos de emoción. Ella tragó sorbos discretamente, sin saber qué podía estar pasando por su cabeza. «Blancanieves es natural, se me acaba de ocurrir que eres la primera mujer a la que reconozco como mujer»


Es la chica buena. Ella no es diferente de una aburrida introvertida, una mujer reservada que hablaba poco. No logró una relación mutua con su familia. Con el tiempo, se enamoró de un hombre que no estaba fuera de su alcance. Pero este hombre la quebró y la dejó destrozada, lo que hizo que se odiara a sí misma.
Justo cuando estaba recuperando su yo roto, Zachary González entró en su vida con sus misterios.
Mi novio mafioso

Mi novio mafioso

44.2k Vistas · Completado · karol alves
Soltó una de sus manos y levantó el dobladillo de mi vestido, se dio cuenta de que no llevaba bragas, una sonrisa adornaba sus labios.
«¡Vaya, eso lo hizo tan fácil!»
«¡Ayuda!» Grité pidiendo ayuda.
De repente, la puerta se estrelló contra el suelo y un hombre alto y fuerte, más grande que Denver, entró en la habitación. Mi visión se vio borrosa por las lágrimas, pero vi el cabello rubio de mi salvador y el traje que llevaba puesto. Vi que uno de sus brazos miraba hacia Denver y le apuntaba con un arma a la cabeza.
Siento que unas manos ásperas tocan mi piel, escucho un suspiro cargado de deseo y pronto, mi intimidad se cubre con el vestido que me quitan.
«Mi hermosa».

Kevin Miller es el multimillonario más famoso de Suiza y uno de los principales mafiosos. Su nombre irradia un gran poder. Alisson Cooper era dulce, una virgen que compartía casa con una señora amable.
Un día, en la fiesta del hijo de Kevin, Alisson, que estaba trabajando en la mesa de camareros esa noche, conoció a un famoso multimillonario, que lo dejó encantado por su belleza, inocencia y pureza. Desde entonces, Kevin ha hecho todo lo posible para tener a esta dulce virgen en sus manos, pero ella no era consciente de su influencia y peligro.
¿Qué pasa con Kevin y Alisson cuando ella se rinde por completo ante el multimillonario y descubre que es un mafioso?
Atada al Despiadado Príncipe Élfico

Atada al Despiadado Príncipe Élfico

144k Vistas · En curso · Kika_Nava
En un mundo donde elfos y humanos han estado en guerra durante siglos, una profecía ata a un príncipe elfo. Solo puede reclamar el trono casándose con una frágil humana. Cuando una familia humana ofrece la mano de su hija mayor en matrimonio, ella huye. Esto obliga a la familia a entregar en su lugar a la hermana menor, Verbena.

Él destierra a Verbena a una casa remota, abandonándola hasta que alcance la mayoría de edad. Verbena apenas sobrevive en medio de la pobreza y el abuso.
Abandonada, olvidada, no deseada.

Cuando estalla la guerra por la sucesión, el príncipe se ve obligado a cumplir la profecía. Busca a su esposa descuidada y enferma, solo para encontrar a una mujer pobre aferrándose a la vida. Y contra todo pronóstico... ella es su compañera destinada. Un vínculo sagrado, olvidado durante siglos. Ella es una mujer traumatizada que lo odia a muerte.
¿Podrá ganarse su perdón?

Mientras sus hermanos luchan por la sucesión, el príncipe debe enfrentarse a una profecía, una compañera destinada inesperada, enemigos, traiciones y una guerra inminente.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

702.6k Vistas · Completado · Amelia Rivers
Ella es la hija de la ama de llaves. Él es el multimillonario más frío de Manhattan. Una bebida drogada cambia todo.

Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.

Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.

Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.

Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?

Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.

Pero no lo son.

A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.

Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Felices Para Siempre en Espera

Felices Para Siempre en Espera

56.3k Vistas · Completado · Elizma Du Toit
La universidad se suponía que sería un nuevo comienzo—un lugar para dejar el pasado atrás y descubrir quién es realmente. Pero la vida tiene una forma de lanzar giros inesperados, y cuatro chicos muy diferentes podrían cambiarlo todo.

Está el encantador desconocido de un encuentro casual, al que nunca esperó volver a ver—pero el destino claramente tiene otros planes. El dulce barista de la cafetería del campus, cuya sonrisa se siente como en casa. Su hermanastro, que no oculta su desprecio pero esconde más de lo que deja ver. Y luego está el amigo de la infancia que de repente ha vuelto, removiendo recuerdos que pensaba estaban olvidados hace tiempo.

Navegando el amor, la tensión y verdades no dichas, ella aprenderá que a veces el felices para siempre no es un destino—es un viaje lleno de sorpresas.
El regreso de Eva (El comienzo de mi condena)

El regreso de Eva (El comienzo de mi condena)

15.2k Vistas · En curso · Pamela Hormazabal
Cuando alguien te dice: Y vivieron felices por siempre todos piensan que es su hermoso final feliz, en mi caso fue solo el comienzo de mi peor pesadilla.
Una que hasta el día de hoy me persigue cada vez que veo esos ojos color dorado que me miran con tanta devoción y amor.
Es por ella que salgo de la oscuridad en la que me he mantenido.
Por ella es que quiero cerrar este maldito capítulo de mi vida.
Porque por ella soy lo que soy y no me arrepiento de nada de lo que he hecho en la vida, menos de escapar de él.
CONNOR BROWN, espera mi regreso y prepárate para caer de rodillas suplicando clemencia.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

710.5k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

805.2k Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Casado forzosamente con el Príncipe Alienígena

Casado forzosamente con el Príncipe Alienígena

14.2k Vistas · Completado · Amarachi Gabriel
—Te estoy dando una opción, Mia Cara. Si dices que no, me iré y nunca más te molestaré, pero tienes que decidirte. Me estás volviendo loco de tantas maneras —gimió Xavier, su voz haciendo que gradualmente perdiera la batalla que había estado librando durante meses.

Mis labios temblaron mientras resistía el impulso de besarlo. No estaba siendo coaccionada, convencida ni obligada a sentirme así y este deseo de ser poseída en todos los sentidos por este alienígena con cola había empapado mis bragas más allá de lo imaginable.

Finalmente, tiré la precaución al viento y tomé sus labios con los míos, el placer que siguió lo justificó completamente.

Y mientras comenzaba a responder a sus caricias, mis brazos rodeando su torso, todo lo que podía pensar era en cuánto más de él quería y anhelaba.

No se me ocurrió en ese momento cómo había pasado de odiar toda su existencia a de repente querer que envolviera su cola alrededor de mi cuello mientras movía mi cuerpo arriba y abajo de su excitantemente largo miembro.


Saber que iba a ser una criadora para un alienígena al azar cuando cumpliera dieciocho años era una realidad con la que Tessa tuvo que lidiar mientras crecía, al igual que cualquier otra chica humana, pero lo que no estaba preparada era para que el Príncipe de los alienígenas que había odiado desde la infancia de repente decidiera que ella sería su esposa, permanentemente.

Para empeorar las cosas, descubrió muchas nuevas razones para odiarlo, así como más para enamorarse de él, y está luchando arduamente para asegurarse de que su mente gane sobre su corazón.

Pero a medida que el mundo alienígena recupera la esperanza gracias a ella, debe luchar por su planeta, ya que el alienígena al que finalmente entregó su corazón y mente podría terminar destruyendo todo lo que ama y por lo que lucha; la Tierra.