
Nunca Digas Lo Prohibido
Alexa Morillo · Completado · 100.1k Palabras
Introducción
—Hola, hija —mi madre sonríe—. Él es Roan Quinn, mi prometido —presenta—. Y Roan, ella es Savannah, mi hermosa hija.
Roan y yo nos miramos en absoluto silencio, sin embargo, sonrío.
—Un gusto, señor Quinn —extiendo mi mano hacia él, fingiendo que no lo conozco.
Una sonrisa fingida sale de sus labios gruesos.
—Un placer conocerte, Savannah —sujeta mi mano.
Con el corazón acelerado y sintiendo la mirada azulada de Roan sobre mí, me limito a sonreír. A sonreír con el corazón roto. Roan me dejó por una mujer de su edad, pero jamás imaginé que era por mi propia madre.
—El placer es mío, Roan
Capítulo 1
Savannah
Días antes.
Sentada en mi escritorio, intento concentrarme en la actividad de la universidad, pero mi mente está dispersa atrapada entre pensamientos que no me dejan avanzar.
Entonces, un grito desgarrador corta el silencio, un grito que no es casual ni vacío, sino lleno de rabia y dolor. Enseguida reconozco la voz de mi madre, mi corazón se encoge al instante y mis libros caen al suelo. Dejo la tarea a un lado sin terminar y me levanto de un salto, con la cabeza llena de preguntas. Camino descalza por el pasillo. El eco de mi respiración agitada mezclada con el hedor a papel quemado desde la habitación de mi madre.
Llego a la habitación de mis padres, una estancia que siempre ha sido parecido a un refugio de lujo y orden impecable: paredes cubiertas con cuadros elegantes muebles antiguos de madera oscura cortinas de terciopelo rojo que cuelgan enmarcando las ventanas para mi opinión la habitación más hermosa de la Mansión.
Esta mañana, sin embargo, todo está destrozado, las fotos cuidadosamente enmarcadas de mi padre y de mi madre yacen rotas en el suelo, las fotos de viajes, su boda y mi primer año son ahora fragmentos de una historia quebrada.
Alicent, mi madre está vestida con un camisón de seda el típico que usa para pijama, está despeinada con ojos rojos y brillantes por las lágrimas que resbalan por sus mejillas y con la respiración agitada por una ira que parece consumirla. No entiendo nada.
En sus manos temblorosas sostiene Un cenicero de vidrio que a media altura tiene llamas amarillentas devorando dentro una foto de ella y mi padre en su primer aniversario de bodas, en su otra mano sostiene una foto que arde en fuego lento de ella, mi padre y yo.
—Mamá, ¿qué está pasando? — pregunto, con la voz temerosa, intentando controlar el pánico que me oprime el pecho por lo que estoy viendo.
Ella me mira, su rostro se ha transformado en un mapa de angustia y furia, las lágrimas se deslizan sin parar por sus mejillas y puedo notar que está sufriendo.
—He descubierto que Dante me ha estado engañando, hija —refiere con un hilo de voz, su rabia se refleja en cada palabra—. Sabía que algo no estaba bien, por eso le puse un rastreador en su coche cuando dijo que viajaba por trabajo… Me fijé que estaba viajando más de lo normal, pero descubrí, que no iba a la oficina, Savannah. Iba a ver a otra mujer.
Me quedo sin aliento, siento como todo a mi alrededor comienza a girar, quiero creer que es mentira una confusión absurda
¿Mi padre está engañando a mi madre?
—Puede ser un error, mamá —balbucee—. Quizás no es como lo dices, quizás estás equivocada.
—¡No! —contesta combos firme, acercándose a mí —. Ya hablé con ella. Está embarazada de Dante hija.
El silencio entre nosotras es una losa pesada que me aplasta el alma, no puedo articular palabra alguna, ni siquiera puedo pensar.
Entonces, con manos temblorosas, mi madre saca una hoja del cajón de la mesa de noche, se acerca a mí nuevamente y me la muestra.
—Mira esto —susurra—. Me ha enviado el divorcio esta mañana . Me echa a la calle y a ti también, hija, no nos dejó nada. Ni un centavo. Fue ella, la mujer, su amante, la que lo convenció. Cuando le reclamé, enseguida me dijo que me dejaría.
Mis piernas se aflojan y tengo que apoyarme contra la pared para no caer. El papel es un golpe frío y cruel, un abrupto corte definitivo en la vida que conocía.
—No puede ser — digo, negando con la cabeza—. Mi padre no haría algo así. No puede dejarnos sin nada, mamá.
—Sí puede — me responde mi madre con una amarga sonrisa—. Ahora seremos pobres, Savannah. Se acabaron los lujos, los vestidos de diseñador, los viajes caros… Nos dejó en la calle, sin un centavo, sin nada. Todo se ha terminado.
Su voz se quiebra en un sollozo triste y la veo desplomarse sobre el suelo de mármol, atrapada en un mar de lágrimas y rabia.
—¿Cómo pudo? —pregunto, más para mi misma que para Alicent—. ¿Por qué, mamá?
Entonces empieza a contarme la verdad más amarga de todas.
—Me engañó con Alisson. Con mi propia hermana, tu tía. Se dejó seducir por ella. Alisson está atrapada en la ambición, no está porque lo ama, está por el dinero de Dante. Y al final, logró lo que quería. Fue una trampa desde el principio. Mi propia hermana me quitó a mi marido. Y mi marido se quiso quedar con ella.
Cada palabra que sale de su boca me quema como cincel el pecho ¿Cómo podría ser? Aun me cuesta entender. Esta traición ha encontrado donde más me duele.
Quiero abrazar a mi madre y consolarla, pero también quiero llorar como ella, soltar en un grito toda la furia y la pena que siento. Ahora todo es distinto en esta casa, que antes parecía un palacio seguro, ahora me parece una prisión fría y vacía llena de secretos que no sé si podré superar.
—Voy hablar con mi padre, seguro me va a escuchar.
Mi madre me pasa la mano por la cabeza y libera un suspiro triste.
—Savannah… Mi Dios, Te crié tan mal. Confías en todo el mundo, y a veces eres tan estúpida, niña —fija su mirada sobre mi—. Hay papeles y dicen claramente que no te deja herencia.
—Pero… —mi madre me interrumpe.
—Pero nada, niña. Tu tía se encargó de eso. No voy a mendigar nada al maldito de Dante. Si quiere hacer una vida con mi hermana, que la haga —Alicent aspira por la nariz con paciencia—. Nosotras solas vamos a poder. Yo soy joven, tú también. Las mujeres bonitas tenemos ventajas, pero debes dejar de ser tan estúpida.
—No me faltes el respeto, mamá — le digo con firmeza y severidad.
Alicent se acerca y me mira.
—Esto te va a dar un golpe de realidad, ya no tendrás todo como antes, tendrás que trabajar. Yo no lo haré, qué dirán mis amistades, mi círculo social.
—Mamá, jamás he trabajado, apenas estoy terminando la universidad.
Mi madre sonríe con la amargura.
—Olvídate de la universidad, es muy cara y no tendrás cómo pagarla. Tampoco te verás arrastrada a pedirle a tu padre. Nosotros podemos ¿Bien? —mi madre sonríe—. Te gusta el modelaje, eres hermosa y joven. Hablaré con unos amigos, a ver si te aceptan alguna agencia y así tendrás ingresos y podrás seguir estudiando. También trataré de conseguir buenos partidos para ti, hombres con buena fortuna, tenemos que mantenernos en la altura social de siempre.
Parpadeo rápido.
—¿Me estás diciendo que me vas a conseguir un esposo? Estamos en el siglo veintiuno, por si no te has dado cuenta.
—Un hombre rico, por supuesto.
—Mamá…
—Savannah, yo me encargaré.
—No quiero —digo con voz molesta.
Mi madre rueda los ojos.
—¿Dónde vamos a vivir? —pregunto.
—Por los momentos en algún lugar pequeño, tu padre no va a dudar en traer a Alisson a la mansión, eso es lo que ella quiere —expresó mi madre con desagrado.
—Está bien.
—Ve y haz tus maletas, nos vamos hoy mismo.
Sin decir otra palabra, obedezco y me marcho en dirección a mi habitación con miles de cosas pasando por mi cabeza.
En un día mi vida ya ha dado un giro abrupto.
Últimos capítulos
#90 Capítulo 91
Última actualización: 1/29/2026#89 Capítulo 90
Última actualización: 1/30/2026#88 Capítulo 89
Última actualización: 1/30/2026#87 Capítulo 88
Última actualización: 1/30/2026#86 Capítulo 86
Última actualización: 1/30/2026#85 Capítulo 85
Última actualización: 1/30/2026#84 Capítulo 84
Última actualización: 1/30/2026#83 Capítulo 83
Última actualización: 1/27/2026#82 Capítulo 82
Última actualización: 1/30/2026#81 Capítulo 81
Última actualización: 1/30/2026
Te podría gustar 😍
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Un juego del destino
Finalmente, después de años de no tomar sus vacaciones, las toma para su próxima boda y luna de miel, pero todo da un gran giro cuando está en Hawái, sola y sin esposo, por lo que por primera vez lanza una moneda al aire y decide vivir una noche sin riesgos y apasionada con el primer extraño que encuentre en un bar y al que nunca verá en su vida, ¿Cuál era la probabilidad de volverse a encontrar? Completamente nula.
Pero el destino los vuelve a juntar inesperadamente… Y en el lugar que menos esperaban.
Un juego del destino.
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
La Cachorra del Príncipe Licántropo
—Pronto estarás rogándome. Y cuando lo hagas—te usaré como me plazca, y luego te rechazaré.
—
Cuando Violet Hastings comienza su primer año en la Academia de Cambiantes Starlight, solo quiere dos cosas: honrar el legado de su madre convirtiéndose en una sanadora hábil para su manada y pasar por la academia sin que nadie la llame rara por su extraña condición ocular.
Las cosas toman un giro dramático cuando descubre que Kylan, el arrogante heredero al trono de los Licántropos que ha hecho su vida miserable desde el momento en que se conocieron, es su compañero.
Kylan, conocido por su personalidad fría y sus maneras crueles, está lejos de estar contento. Se niega a aceptar a Violet como su compañera, pero tampoco quiere rechazarla. En cambio, la ve como su cachorrita y está decidido a hacer su vida aún más un infierno.
Como si lidiar con el tormento de Kylan no fuera suficiente, Violet comienza a descubrir secretos sobre su pasado que cambian todo lo que pensaba que sabía. ¿De dónde viene realmente? ¿Cuál es el secreto detrás de sus ojos? ¿Y ha sido toda su vida una mentira?












