
Prohibido Enamorarse
maracaballero32 · En curso · 40.8k Palabras
Introducción
Cameron intenta retenerla con lo único que conoce: dinero, poder y posesión. Isabella acepta bajo una regla inquebrantable: no involucrar el corazón.
Pero una sola noche basta para desatar una obsesión imposible de contener. Y cuando el amor entra en juego, no todos sobreviven al impacto.
Capítulo 1
Isabella había pisado la ciudad de Nueva York hacía tres años. Sus ambiciones, cultivadas en las aulas de arte culinario, la habían impulsado a explorar diversos rincones del mundo, y fue en ese viaje donde quedó prendada de la energía vibrante y la promesa de la ciudad que nunca duerme. Sin embargo, la realidad cotidiana distaba mucho del sueño idealizado. En el competitivo y, a menudo despiadado, mundo de la cocina profesional, un ámbito predominantemente masculino, su belleza singular y distintiva se había convertido en un obstáculo, atrayendo más complicaciones que oportunidades genuinas. La búsqueda de un empleo estable en los diversos restaurantes de la ciudad se había transformado en un desafío desalentador, casi infernal.
Durante ese período de dificultades, el destino la había cruzado con Stacey, su compañera de piso desde hacía aproximadamente dos años y medio. Stacey se ganaba la vida ofreciendo sus servicios en las esquinas más exclusivas y concurridas de la ciudad, y gracias a esos ingresos, conseguían cubrir al menos la mitad del alquiler mensual y los gastos de los servicios básicos.
—¿Y qué tienes pensado hacer? —inquirió Stacey, interrumpiendo el silencio mientras se llevaba a la boca una generosa cucharada de cereal azucarado.
Isabella estaba sentada al otro lado de la estrecha barra de la cocina, con la mirada perdida en un punto indefinido. Dejó escapar un suspiro profundo y prolongado, se mordió el labio inferior con nerviosismo y sacudió la cabeza en señal de incertidumbre y frustración.
—Sabes que podrías… —Stacey comenzó a sugerir, con una pizca de vacilación en su voz.
—No —la interrumpió Isabella con firmeza y determinación—. Tengo que seguir buscando, seguir insistiendo con todas mis fuerzas. El pago del alquiler está peligrosamente cerca y no puedo permitirme dejar que cubras la totalidad otro mes más. Sería injusto para ti.
Stacey terminó de degustar su desayuno y depositó la cuchara dentro del tazón de cerámica con un suave tintineo.
—He tenido una racha de suerte, podría hacerme cargo de la situación —dijo con calma, tratando de restarle importancia a la carga financiera—. Aunque no puedo predecir cómo me irá el próximo mes… Siempre tengo la opción de pedirle un préstamo a Jeff, él siempre está dispuesto a ayudar.
—No, no, no —respondió Isabella de inmediato, con un tono de preocupación y urgencia—. No quiero que te endeudes por mi culpa. Eso sería inaceptable.
Finalmente, con un gesto de resignación, se sentó en uno de los banquillos altos junto a la barra y tomó la revista de diseño y arquitectura que Stacey había traído al departamento. Se la había “robado” sutilmente durante su último empleo como recepcionista en una prestigiosa firma de arquitectos.
—Tengo que seguir intentándolo —susurró para sí misma, con un hilo de voz casi inaudible.
Pasó las páginas con movimientos lentos y distraídos, observando con fascinación los diseños de casas modernas y lujosas. Le gustaba permitirse soñar despierta: imaginar que esa era su morada, que estaba casada y felizmente instalada frente a un jardín exuberante y lleno de vida. Sin preocupaciones financieras que la atormentaran. Sin el miedo constante de verse desamparada en la calle por no poder hacer frente al pago del alquiler. O peor aún, la aterradora perspectiva de convertirse en una persona sin hogar. Cerró la revista de golpe, con un movimiento brusco, y negó con la cabeza repetidamente, como si con ese gesto pudiera borrar de su mente esa imagen sombría y aterradora.
—Me marcho. Nos vemos por la tarde —anunció, preparándose mentalmente para otra jornada de búsqueda infructuosa.
Isabella recorrió cada negocio de comida que encontró a su paso, desde restaurantes elegantes hasta modestas cafeterías, e incluso algunos establecimientos que ni siquiera parecían dedicarse a la gastronomía. Entregó solicitud tras solicitud, con la esperanza de encontrar una oportunidad. Sus pies ardían y dolían por la larga caminata. Miró la pantalla del celular con ansiedad: ningún mensaje, ni una sola llamada perdida. Descansó apenas unos minutos en la primera banca libre que encontró en Central Park, intentando aliviar el dolor en sus extremidades inferiores. Revisó el interior de su bolso; solo le quedaban dos solicitudes en blanco. Con un nudo en la garganta, se levantó de la banca y salió del parque, resignada a regresar al departamento.
Esa noche, cocinó la última bolsa de sopa instantánea que quedaba en la alacena, sintiendo el vacío en su estómago. Stacey se preparaba meticulosamente para salir a trabajar. Isabella abrió la puerta del refrigerador y se encontró con un envase de salsa de tomate casi vacío, un triste recordatorio de la escasez de alimentos. El sonido rítmico de los tacones altos golpeando la duela de madera la sacó de su ensimismamiento.
—Isa, ya me voy —dijo Stacey al aparecer en la cocina, interrumpiendo sus pensamientos.
Llevaba puesto un vestido negro ceñido que se adaptaba a su figura como una segunda piel, extremadamente corto, con delicados detalles de encaje en el escote pronunciado. Su cabello rubio, cuidadosamente alisado, caía sobre sus hombros con un brillo sedoso.
Isabella suspiró, sintiendo una mezcla de admiración y tristeza.
—Te ves hermosa —dijo con sinceridad, admirando la belleza de su amiga.
Stacey poseía un cuerpo escultural y atractivo. A Isabella siempre le había parecido que su maquillaje era excesivo, pero no podía negar que irradiaba un aire de elegancia y sofisticación, como una modelo de pasarela. Y pensar que tenía un título universitario… y que esa noche, como tantas otras, saldría a vender su cuerpo para poder sobrevivir.
—Gracias, hermosa —respondió Stacey con una sonrisa mientras tomaba su pequeña bolsa de mano del perchero junto a la puerta—. ¿Cómo te fue hoy en la búsqueda de empleo?
—No recibí ni una sola llamada… —Isabella no pudo terminar la frase. Se dejó caer pesadamente en el sofá y se esforzó por contener las lágrimas que amenazaban con brotar—. ¿Por qué es tan terriblemente difícil conseguir trabajo aquí?
—Tranquila —dijo Stacey acercándose con pasos suaves. Se sentó frente a ella, sobre la mesa baja del centro—. Sé que lo que hago puede parecerte escandaloso o reprensible, pero míralo como algo superficial. No entregas el corazón, solo es… —se encogió de hombros con indiferencia— sexo.
—No tengo experiencia en eso, Stacey —confesó Isabella con un tono de voz bajo y avergonzado—. No podría hacerlo. A la primera de cambio me echarían sin dudarlo.
Stacey alzó las cejas con sorpresa, revelando su asombro.
—¿Todo tu rechazo se basa en eso? ¿En la falta de experiencia?
Isabella se sonrojó visiblemente y desvió la mirada, incapaz de sostener la mirada de su amiga.
—Olvida lo que dije —murmuró con un tono de voz casi inaudible—. Además, no tengo tu cuerpo, ni tu guardarropa. No podría vestirme así, no me sentiría cómoda.
—Mi cielo… —Stacey sonrió con dulzura y comprensión— ¿Acaso no te miras al espejo? Tienes una belleza muy particular y llamativa. Ojos hermosos, piel pálida, casi de porcelana. Cabello negro, sedoso y brillante… ¿Y qué si tienes curvas? ¿Y qué si tienes pechos grandes? Te verías espectacular en un vestido como este, resaltaría tus atributos.
Isabella guardó silencio, sintiéndose vulnerable y expuesta. Por un momento, casi pudo creérselo, casi pudo ver la belleza que Stacey describía. Siempre se había considerado curvy, con una figura voluptuosa, y no tener la talla delgada y esbelta de Stacey la había acomplejado durante un tiempo.
—¿Y la experiencia? —preguntó al fin, con un hilo de esperanza en su voz.
—Es lo de menos —respondió Stacey con seguridad—. Llamarías la atención solo con existir, con tu presencia.
Miró su reloj con un gesto de prisa.
—Tengo que irme. Piénsalo, Isa —le guiñó un ojo con picardía antes de tomar su abrigo y salir del departamento.
Isabella se quedó sola, sumida en sus pensamientos, rumiando cada una de las palabras de Stacey.
Se levantó del sofá y se miró fijamente en el espejo de la sala. Recogió su abundante cabello negro en una coleta alta y elegante, dejando su cuello al descubierto, resaltando la delicadeza de sus hombros. Giró el rostro lentamente, observando su perfil con detenimiento, e intentó imaginarse maquillada como Stacey, con un maquillaje audaz y llamativo. Soltó su cabello con un suspiro.
—Mi madre se escandalizaría si supiera lo que estoy pensando… —murmuró para sí misma—. ¿Y si solo pruebas, Isabella? ¿Una noche? ¿Una semana?
Se acercó aún más al espejo, examinando su rostro con mayor atención. La luz artificial resaltó el color inusual de sus ojos, una herencia familiar que siempre le había traído problemas e inseguridades. Las miradas curiosas e incómodas, los comentarios susurrados a su espalda. Por eso había empezado a usar lentillas de color marrón, para camuflar el rasgo que la hacía diferente.
Sin cenar, se dejó caer rendida en el colchón fino sobre la duela de madera de su habitación. Con la mejilla hundida en la almohada, cerró los ojos con fuerza, tratando de conciliar el sueño.
Mañana… mañana se preocuparía por las consecuencias de sus pensamientos. Mañana tomaría una decisión.
Últimos capítulos
#24 Capítulo 24 Una visita inesperada
Última actualización: 3/9/2026#23 Capítulo 23 Conveniencia
Última actualización: 3/9/2026#22 Capítulo 22 Una ayuda inesperada
Última actualización: 3/9/2026#21 Capítulo 21 Un cambio
Última actualización: 3/9/2026#20 Capítulo 20 Sinceridad
Última actualización: 3/9/2026#19 Capítulo 19 Los suegros
Última actualización: 3/9/2026#18 Capítulo 18 Un estatus inesperado
Última actualización: 3/9/2026#17 Capítulo 17 Las Vegas, Baby
Última actualización: 3/9/2026#16 Capítulo 16 Fricción
Última actualización: 3/9/2026#15 Capítulo 15 Encuentro
Última actualización: 3/9/2026
Te podría gustar 😍
Tocada por el Velo - Trilogía de la Diosa Indomable - Libro 1
—Mírala... nuestra diosa de rodillas, tomando a dos de nosotros mientras los demás esperamos nuestro turno. Eso es devoción.
Hace nueve años, Sahiyra corrió al bosque y nunca regresó. Todos decían que debería haber muerto, las bestias salvajes no perdonan a las niñas pequeñas. Pero no la mataron. La criaron.
Ahora, a los diecinueve años, vive descalza, sin ataduras y completamente indomable. Caza con lobos, habla con cuervos y calma a las bestias heridas con solo un toque de sus manos brillantes.
No sabe nada de jerarquías, registros o las brutales políticas de harén de los clanes de bestias.
No tiene idea de que es la primera hembra nacida Myrren en doscientos años. O que su poder supera incluso el nivel divino más alto.
Cuando se topa con un grupo de caza de diez machos cambiaformas peligrosamente desatados... todo cambia.
Ellos lo sienten. Esa rara energía pulsando bajo su piel. Ese aura a la que sus bestias no pueden resistirse.
Algo sagrado. Algo intocable. Algo que los mismos dioses están observando.
Y si no tiene cuidado... su necesidad de ella se volverá salvaje. Pero Sahiyra no es una cosa frágil. Ella es la naturaleza. Ella es la Elegida. Y nació para romper el sistema.
🔥 Harén inverso
🐺 Cambiaformas bestiales
✨ Elegida/Diosa en ascenso
🌕 Profecía divina + vínculo primitivo
🩸 Magia salvaje, rituales de apareamiento, dominancia suave
💋 Heroína indomable con sangre de diosa
Actualizaciones DIARIAS
¡Entra. Sé reclamado. ¡Deja que el Velo te elija!
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
El deseo del millonario
El deseo del millonario.
Contrato Evans
A ella le dará la oportunidad de terminar sus estudios y evitar la muerte de su padre y a él la posibilidad de encontrar con quién resolver el asunto de contraer nupcias.
De las decisiones que ellos tomen va a depender si el contrato se cumple o termine antes de tiempo.
Rompiendo las reglas
Michelle Ranieri es un hombre que sabe lo que quiere. Construyó la cadena de restaurantes más famosa de país desde cero. No ha llegado tan lejos por detenerse ante los obstáculos y es un hecho que nada lo va a detener de convencer a Laila que están hechos el uno para el otro. Si tiene que fingir ser su novio para ello, pues que así sea. Ella puede poner todas las reglas que quiera, pero todo el mundo sabe que algunas reglas están hechas para romperse.
La Gestante del Rey Alfa
Isla
Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.
El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.
¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?
Maddox
Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.
Todo lo que necesito es un hijo.
Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.
¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
El compañero de segunda oportunidad de Luna
Abrí la boca cuando la conmoción y el dolor me llenaron el cuerpo. Mi marido se estaba acostando con mi hermanastra en nuestra noche de bodas. Lágrimas calientes brotaron de mis ojos mientras los sonidos húmedos y los gemidos se hacían cada vez más fuertes.
Larissa, la estimada Luna de la manada Tokenmoon, lo tenía todo. Un marido cariñoso y una manada fuerte. Pero todo era mentira. Stefan, su marido alfa, era el diablo. La maltrataba y abusaba constantemente mientras la engañaba con su hermanastra. Para empeorar las cosas, la rechazó y la despidió. Con el corazón roto, Larissa estaba perdida hasta que se topó con su pareja de segunda oportunidad.. Kaden.
Kaden, guapo como el pecado y el alfa de la manada de Griffen-Howl, es un hombre roto. Cuando su esposa huye con otro hombre, mientras lo abandona a él y a su hijo, promete no creer nunca en el amor. Pero cuando una mujer sin hogar, Larissa, entra en su territorio, parece que podría estar rompiendo esos votos. Ella es su compañera de segunda oportunidad, pero ¿podrá volver a creer en el amor?
Embarazada de los Gemelos Genios del Alfa
La venganza de la heredera y el CEO secreto
Fui adoptada por una familia, pero su otra hija adoptiva, Emilia, me tendió una trampa y terminé en prisión en su lugar. Ahora, estoy decidida a vengarme.
En mi camino aparece un inesperado protector: un multimillonario de bajo perfil que ha perdido la fe en el amor…
¿Se enamorará de mí? ¿Podremos liberarnos del pasado y tener un hogar juntos?
La niñera de la mafia
Se me cae la boca cuando me muevo hacia atrás. «Deben estar jugando conmigo», pienso.
«Disculpe, señora, ¿esto forma parte de las preguntas de la entrevista?» Extiendo furor de ira. Ella todavía me sonríe, pero eso ya no me interesa. Leonardo se sorprende de mi descaro y es entonces cuando nuestras miradas se encuentran. Trago un trago mientras aplaudo su apariencia dentro de mi cabeza.
Es la primera vez que lo miro bien hoy. No es un modelo masculino, pero debería serlo. El cabello exuberante y dorado que arregla con tanto cuidado tiene una calidad ondulante. Sus ojos azules como los de un río marino se iluminaban con pasión.
Tienen forma de almendra. Brillan con inteligencia, dominio y autoridad.
Por supuesto, todas las chicas guapas se enamorarían de un chico como él, pero no de mí; soy diferente.
Intenta sobrevivir después de que se acaben sus ahorros. Ese es el mismo momento en que recibe una oferta de un hombre extraño en el mismo bar que frecuenta. La dirigen a una mansión donde la entrevistarán para el trabajo de niñera. Va a la entrevista donde conoce a un hombre muy grosero y a una mujer acogedora. Sin que ella lo sepa, ha puesto un pie en la familia criminal más peligrosa de Italia.
Advertencia: incluye contenido delictivo
Seduciendo a mi Luna con Miel
Y no cualquier tipo de venganza.
Para ello necesitaba dejar atrás quién y qué era para forjar un nuevo lobo, uno más letal. Alguien que sería temido y cuyo nombre pasaría a la historia de la raza como el único que libró a las manadas del continente americano del maldito traidor: Alfa Bastian Crow.
Él le quitó su vida y sus sueños. Él le quitaría hasta su jodida alma y luego iría al mismísimo infierno para asegurarse de que ahí Bastian Crow continuara con un castigo eterno.
Reinelle solo sabía una cosa: Sobreviviría y regresaría a casa junto a su hija sin importar qué era lo que tuviera que hacer… o en qué se tuviera que convertir.
Soportaría torturas, derramaría sangre y no tendría piedad de sus enemigos.
Si el precio de sus libertades era matar unos cuantos lobos… bueno, ella no estaba en desacuerdo.
Ella lo ve como una bestia deformada por el odio.
Él la ve como una hembra que no se quebrará, incluso en cadenas.
Ese primer contacto no es romántico todavía, sino un choque de fuerzas salvajes. Lo que nace entre ellos es tensión, rabia y atracción envenenada.
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...












