NovelaGO
Prohibido Enamorarse

Prohibido Enamorarse

maracaballero32 · En curso · 40.8k Palabras

396
Tendencia
546
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Isabella Montemayor llega a la vida de Cameron Beckett en su peor momento, cuando ya no tiene nada que perder. Él, poderoso y acostumbrado al control, queda fascinado por ella desde el primer cruce de miradas, por el misterio que esconden sus ojos y por la forma en que no se rinde ante su mundo.

Cameron intenta retenerla con lo único que conoce: dinero, poder y posesión. Isabella acepta bajo una regla inquebrantable: no involucrar el corazón.

Pero una sola noche basta para desatar una obsesión imposible de contener. Y cuando el amor entra en juego, no todos sobreviven al impacto.

Capítulo 1

Isabella había pisado la ciudad de Nueva York hacía tres años. Sus ambiciones, cultivadas en las aulas de arte culinario, la habían impulsado a explorar diversos rincones del mundo, y fue en ese viaje donde quedó prendada de la energía vibrante y la promesa de la ciudad que nunca duerme. Sin embargo, la realidad cotidiana distaba mucho del sueño idealizado. En el competitivo y, a menudo despiadado, mundo de la cocina profesional, un ámbito predominantemente masculino, su belleza singular y distintiva se había convertido en un obstáculo, atrayendo más complicaciones que oportunidades genuinas. La búsqueda de un empleo estable en los diversos restaurantes de la ciudad se había transformado en un desafío desalentador, casi infernal.

Durante ese período de dificultades, el destino la había cruzado con Stacey, su compañera de piso desde hacía aproximadamente dos años y medio. Stacey se ganaba la vida ofreciendo sus servicios en las esquinas más exclusivas y concurridas de la ciudad, y gracias a esos ingresos, conseguían cubrir al menos la mitad del alquiler mensual y los gastos de los servicios básicos.

—¿Y qué tienes pensado hacer? —inquirió Stacey, interrumpiendo el silencio mientras se llevaba a la boca una generosa cucharada de cereal azucarado.

Isabella estaba sentada al otro lado de la estrecha barra de la cocina, con la mirada perdida en un punto indefinido. Dejó escapar un suspiro profundo y prolongado, se mordió el labio inferior con nerviosismo y sacudió la cabeza en señal de incertidumbre y frustración.

—Sabes que podrías… —Stacey comenzó a sugerir, con una pizca de vacilación en su voz.

—No —la interrumpió Isabella con firmeza y determinación—. Tengo que seguir buscando, seguir insistiendo con todas mis fuerzas. El pago del alquiler está peligrosamente cerca y no puedo permitirme dejar que cubras la totalidad otro mes más. Sería injusto para ti.

Stacey terminó de degustar su desayuno y depositó la cuchara dentro del tazón de cerámica con un suave tintineo.

—He tenido una racha de suerte, podría hacerme cargo de la situación —dijo con calma, tratando de restarle importancia a la carga financiera—. Aunque no puedo predecir cómo me irá el próximo mes… Siempre tengo la opción de pedirle un préstamo a Jeff, él siempre está dispuesto a ayudar.

—No, no, no —respondió Isabella de inmediato, con un tono de preocupación y urgencia—. No quiero que te endeudes por mi culpa. Eso sería inaceptable.

Finalmente, con un gesto de resignación, se sentó en uno de los banquillos altos junto a la barra y tomó la revista de diseño y arquitectura que Stacey había traído al departamento. Se la había “robado” sutilmente durante su último empleo como recepcionista en una prestigiosa firma de arquitectos.

—Tengo que seguir intentándolo —susurró para sí misma, con un hilo de voz casi inaudible.

Pasó las páginas con movimientos lentos y distraídos, observando con fascinación los diseños de casas modernas y lujosas. Le gustaba permitirse soñar despierta: imaginar que esa era su morada, que estaba casada y felizmente instalada frente a un jardín exuberante y lleno de vida. Sin preocupaciones financieras que la atormentaran. Sin el miedo constante de verse desamparada en la calle por no poder hacer frente al pago del alquiler. O peor aún, la aterradora perspectiva de convertirse en una persona sin hogar. Cerró la revista de golpe, con un movimiento brusco, y negó con la cabeza repetidamente, como si con ese gesto pudiera borrar de su mente esa imagen sombría y aterradora.

—Me marcho. Nos vemos por la tarde —anunció, preparándose mentalmente para otra jornada de búsqueda infructuosa.

Isabella recorrió cada negocio de comida que encontró a su paso, desde restaurantes elegantes hasta modestas cafeterías, e incluso algunos establecimientos que ni siquiera parecían dedicarse a la gastronomía. Entregó solicitud tras solicitud, con la esperanza de encontrar una oportunidad. Sus pies ardían y dolían por la larga caminata. Miró la pantalla del celular con ansiedad: ningún mensaje, ni una sola llamada perdida. Descansó apenas unos minutos en la primera banca libre que encontró en Central Park, intentando aliviar el dolor en sus extremidades inferiores. Revisó el interior de su bolso; solo le quedaban dos solicitudes en blanco. Con un nudo en la garganta, se levantó de la banca y salió del parque, resignada a regresar al departamento.

Esa noche, cocinó la última bolsa de sopa instantánea que quedaba en la alacena, sintiendo el vacío en su estómago. Stacey se preparaba meticulosamente para salir a trabajar. Isabella abrió la puerta del refrigerador y se encontró con un envase de salsa de tomate casi vacío, un triste recordatorio de la escasez de alimentos. El sonido rítmico de los tacones altos golpeando la duela de madera la sacó de su ensimismamiento.

—Isa, ya me voy —dijo Stacey al aparecer en la cocina, interrumpiendo sus pensamientos.

Llevaba puesto un vestido negro ceñido que se adaptaba a su figura como una segunda piel, extremadamente corto, con delicados detalles de encaje en el escote pronunciado. Su cabello rubio, cuidadosamente alisado, caía sobre sus hombros con un brillo sedoso.

Isabella suspiró, sintiendo una mezcla de admiración y tristeza.

—Te ves hermosa —dijo con sinceridad, admirando la belleza de su amiga.

Stacey poseía un cuerpo escultural y atractivo. A Isabella siempre le había parecido que su maquillaje era excesivo, pero no podía negar que irradiaba un aire de elegancia y sofisticación, como una modelo de pasarela. Y pensar que tenía un título universitario… y que esa noche, como tantas otras, saldría a vender su cuerpo para poder sobrevivir.

—Gracias, hermosa —respondió Stacey con una sonrisa mientras tomaba su pequeña bolsa de mano del perchero junto a la puerta—. ¿Cómo te fue hoy en la búsqueda de empleo?

—No recibí ni una sola llamada… —Isabella no pudo terminar la frase. Se dejó caer pesadamente en el sofá y se esforzó por contener las lágrimas que amenazaban con brotar—. ¿Por qué es tan terriblemente difícil conseguir trabajo aquí?

—Tranquila —dijo Stacey acercándose con pasos suaves. Se sentó frente a ella, sobre la mesa baja del centro—. Sé que lo que hago puede parecerte escandaloso o reprensible, pero míralo como algo superficial. No entregas el corazón, solo es… —se encogió de hombros con indiferencia— sexo.

—No tengo experiencia en eso, Stacey —confesó Isabella con un tono de voz bajo y avergonzado—. No podría hacerlo. A la primera de cambio me echarían sin dudarlo.

Stacey alzó las cejas con sorpresa, revelando su asombro.

—¿Todo tu rechazo se basa en eso? ¿En la falta de experiencia?

Isabella se sonrojó visiblemente y desvió la mirada, incapaz de sostener la mirada de su amiga.

—Olvida lo que dije —murmuró con un tono de voz casi inaudible—. Además, no tengo tu cuerpo, ni tu guardarropa. No podría vestirme así, no me sentiría cómoda.

—Mi cielo… —Stacey sonrió con dulzura y comprensión— ¿Acaso no te miras al espejo? Tienes una belleza muy particular y llamativa. Ojos hermosos, piel pálida, casi de porcelana. Cabello negro, sedoso y brillante… ¿Y qué si tienes curvas? ¿Y qué si tienes pechos grandes? Te verías espectacular en un vestido como este, resaltaría tus atributos.

Isabella guardó silencio, sintiéndose vulnerable y expuesta. Por un momento, casi pudo creérselo, casi pudo ver la belleza que Stacey describía. Siempre se había considerado curvy, con una figura voluptuosa, y no tener la talla delgada y esbelta de Stacey la había acomplejado durante un tiempo.

—¿Y la experiencia? —preguntó al fin, con un hilo de esperanza en su voz.

—Es lo de menos —respondió Stacey con seguridad—. Llamarías la atención solo con existir, con tu presencia.

Miró su reloj con un gesto de prisa.

—Tengo que irme. Piénsalo, Isa —le guiñó un ojo con picardía antes de tomar su abrigo y salir del departamento.

Isabella se quedó sola, sumida en sus pensamientos, rumiando cada una de las palabras de Stacey.

Se levantó del sofá y se miró fijamente en el espejo de la sala. Recogió su abundante cabello negro en una coleta alta y elegante, dejando su cuello al descubierto, resaltando la delicadeza de sus hombros. Giró el rostro lentamente, observando su perfil con detenimiento, e intentó imaginarse maquillada como Stacey, con un maquillaje audaz y llamativo. Soltó su cabello con un suspiro.

—Mi madre se escandalizaría si supiera lo que estoy pensando… —murmuró para sí misma—. ¿Y si solo pruebas, Isabella? ¿Una noche? ¿Una semana?

Se acercó aún más al espejo, examinando su rostro con mayor atención. La luz artificial resaltó el color inusual de sus ojos, una herencia familiar que siempre le había traído problemas e inseguridades. Las miradas curiosas e incómodas, los comentarios susurrados a su espalda. Por eso había empezado a usar lentillas de color marrón, para camuflar el rasgo que la hacía diferente.

Sin cenar, se dejó caer rendida en el colchón fino sobre la duela de madera de su habitación. Con la mejilla hundida en la almohada, cerró los ojos con fuerza, tratando de conciliar el sueño.

Mañana… mañana se preocuparía por las consecuencias de sus pensamientos. Mañana tomaría una decisión.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.3m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada

El Ascenso de la Loba Desterrada

1.1m Vistas · Completado · Lily
—¡Lobo blanco! ¡Mata a ese monstruo!

Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.

En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.

Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?

Una cosa sé: ahora es el momento.

He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido

El Latido Prohibido

633.1k Vistas · Completado · Riley
Dicen que tu vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO

El Amor No Dicho del CEO

1m Vistas · Completado · Lily Bronte
—¿Quieres mi perdón? —preguntó, mi voz bajando a un tono peligroso.

Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.

—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.

Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.

Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...

Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.

Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

499.6k Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

906.2k Vistas · En curso · Becky j
—¡El compañero está aquí!
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.

Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.

El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.

Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Enamorada del hermano marino de mi novio

Enamorada del hermano marino de mi novio

1.7m Vistas · En curso · Harper Rivers
¿Qué me pasa?

¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?

Es solo la novedad, me digo firmemente.

Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.

Me acostumbraré.

Tengo que hacerlo.

Es el hermano de mi novio.

Esta es la familia de Tyler.

No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.

**

Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.

Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.

Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.

Estoy enamorándome del hermano de mi novio.

**

Odio a las chicas como ella.

Consentidas.

Delicadas.

Y aún así—

Aún así.

La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.

Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.

No debería importarme.

No me importa.

No es mi problema si Tyler es un idiota.

No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.

No estoy aquí para rescatar a nadie.

Especialmente a ella.

Especialmente a alguien como ella.

Ella no es mi problema.

Y me aseguraré de que nunca lo sea.

Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

519.1k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

897.4k Vistas · En curso · Nyssa Kim
Advertencia de contenido: Escenas explícitas.

—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.

—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—

Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.

—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.

Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.

Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.


Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.

Pero todo fue arrancado.

Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.

¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.

Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.

Lucien. Silas. Claude.

Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.

Lilith se suponía que era un medio para un fin.

Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.

Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.

Tres Alphas.

Una chica sin lobo.

Sin destino. Solo obsesión.

Y cuanto más la prueban,

Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido

De mejor amigo a prometido

1.7m Vistas · Completado · Page Hunter
Savannah Hart pensó que había superado a Dean Archer —hasta que su hermana, Chloe, anunció que se casaba con él. El mismo hombre que Savannah nunca dejó de amar. El hombre que la dejó con el corazón roto… y que ahora pertenece a su hermana.

Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.

Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.

Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.

Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

1.3m Vistas · En curso · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

497.9k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.