
Soy la amante del tío de mi esposo
Lucy Landa · En curso · 43.5k Palabras
Introducción
Años atrás Ava perdió la virginidad con un desconocido, pero se casó con Anthony fingiendo que era pura, tal como él lo exigió como condición luego de que su hermana se casara con otro y desde entonces ha soportado que su marido la llame «Anne» mientras la folla a ella, con la esperanza de que algún día él llegue a amarla de verdad.
Sin embargo, en Hawthorn Hills, Bruce Beaufort, el tío de su esposo y dueño de la hacienda lo complica todo. Bruce es un ranchero paralítico, rudo y salvaje; sin modales y, que además, no deja de observarla, puesto que conoce su secreto, dado que fue él quien le arrebató la virginidad.
Ava se ve sumergida entre el deber y amor a su marido y el peligroso deseo que le envuelve cuando está frente a Bruce, quien son su sonrisa cínica y caricias descaradas, deja claro que la desea. Ella no sabe los misterios que esconde el hombre, todo lo que sabe es que cuando está a su lado, su cuerpo entra en combustión.
—¿Pasa algo, pequeña? Luces asombrada —murmuró Bruce, con la voz ronca, cínica, mientras yo solo podía observarlo desde el umbral de la puerta—. Pasa. Los dos sabemos que lo que quieres es entrar y cerrar la puerta para ser mía.
Capítulo 1
Ava observó las velas consumirse hasta quedar solo una de ellas, con apenas una luz muriendo lentamente.
Frente a ella estaba el delicioso corte de carne que eligió para esa noche. También los bocadillos que escogió para festejar su tercer aniversario de bodas.
Por ilusa pensó que esa noche su marido llegaría a tiempo, pero por supuesto, no fue así.
Se había cansado de llamarle. Lo llamó hasta que el celular envió directamente al buzón.
Lo único que recibió fue un escueto mensaje que decía que estaba ocupado en el trabajo.
Miró el reloj. Ya eran las doce quince de la noche.
—¿Qué oficina sigue abierta a esta hora? —se preguntó mientras aguantaba las ganas de llorar y veía las velas consumirse.
Sujetó el celular y todo lo que pudo hacer fue llamar de nuevo, con la esperanza de que respondiera.
Escuchó el timbrado.
Una.
Dos.
Tres veces.
Anthony no respondió. De nuevo saltó el buzón de voz.
»Estás llamando al teléfono de Anthony Beaufort. Por el momento no puedo responder, pero deja tu mensaje y me haré un espacio para atenderte —recitó mientras escuchaba el mismo mensaje de siempre y luego un pitido.
Respiró profundo antes de hablar:
—Amor, espero que puedas venir a casa a tiempo, estoy esperándote ansiosa —declaró, conteniendo las lágrimas de frustración para que el mensaje se grabara sin problemas.
—Señora, ¿quiere que se retire la mesa? —murmuró la voz de su empleada—. Puedo calentarla cuando venga el señor.
—No, déjala aquí. Ya no tarda y lo esperaré —mintió, segura de que la mujer posiblemente estaba burlándose de ella.
Continuó sentada, viendo la poca luz que quedaba en la vela consumirse hasta quedar totalmente en penumbras.
No encendió la luz, solo permaneció ahí sentada en espera de que él llegara.
Volvió a mirar el reloj y de nuevo. Había pasado casi una hora y era evidente que su marido no tenía intención alguna de contestarle.
Tomó, ansiosa, una vez más el teléfono y lo apretó en sus manos. Casi como si le rezara para que le hiciera el milagro de escuchar una respuesta de su marido.
Timbró de nuevo y esperó.
Estaba casi por colgar cuando escuchó el sonido de que alguien había tomado la llamada.
»¿Anthony? —preguntó al no escuchar su voz y solo una agitada respiración.
—Hola, hermana —dijo la voz de Anne, su hermana mayor—. Anthony está dormido. Posiblemente no vuelva a casa está noche. Está agotado.
El corazón de Ava se desbocó al escuchar la intrigosa y venenosa voz de su hermana mayor.
»Hoy fue mi cumpleaños, y pues le llamé para festejar —continuó diciendo mientras Ava sentía arder las mejillas y el corazón, de rabia—. Espero que no te moleste. Bebió un poco, estaba feliz a mi lado y después… —Una risilla se escuchó—. Bueno, se quedó dormido, cansado. Le diré que llamaste.
Ava no dijo nada, solo colgó el celular sin más y lo lanzó al piso mientras lanzaba un grito de cólera.
Se incorporó y miró la perfecta decoración de la mesa. Vio el enorme diseño de decoración que mandó a instalar y sonrió.
Claro que su marido sabía que era su aniversario. Él mismo había elegido casarse en el cumpleaños de Anne.
«¿Cómo podría entonces olvidar que se casó en el día que la mujer que amaba cumplía años?». Pensó.
—Nunca tuvo intenciones de venir a celebrar —dijo con el corazón hundido—. Por supuesto, iba a verla a ella. ¿A quién más?
Escuchó el sonido de su celular y lo recogió para ver de qué se trataba.
Era una foto proveniente del celular de Anthony. Lo mostraba a él, acostado y semidesnudo mientras Anne posaba a su lado, con la camisa de su marido puesta.
De su cuello colgaba una hermosa gargantilla con el dije de un delfín.
Observó atenta el dije y soltó una risa sarcástica, sintiéndose cada día más estúpida.
Vio entonces el fondo de la habitación.
Reconoció el Shangri-La The Shard, de Londres. El hotel donde ella había pasado su luna de miel. Era su lugar favorito, por la vista al Támesis.
Ava siempre había dicho que ese era su lugar predilecto y parecía que también el de su hermana.
Era evidente que Anthony no llegaría a cenar. Después de todo, había cruzado el continente para llegar a Londres y celebrar a Anne.
Ava se sintió estúpida. Había creído que su matrimonio estaba tomando su curso. Los últimos meses, Anthony no había dejado de llenarla de regalos, cada uno más costoso que el anterior.
En una de esas ocasiones lo vio comprando un collar, uno hermoso. Era uno con un dije de delfín.
Ella pensó que era por su cumpleaños, pero en su fiesta, solo le dio una mascada y un libro. Nunca quiso preguntar para quién era el collar, incluso pensó que lo había devuelto.
Esa noche lo había visto en el cuello de Anne, y su pesar, no pudo ser mayor.
Se sentó furiosa y lloró. Lloró como nunca lo había hecho, presa del desamor, pero al cabo de unos minutos, cuando el dolor mutó a rabia, se levantó y miró su atuendo.
Estaba preciosa y se había esmerado tanto que no pensaba desaprovechar lo que quedaba de la noche.
»Él está donde quiere estar —murmuró con una sonrisa triste—. ¿Por qué tengo que llorarle? Mi hermana es la amante de mi marido, la vergüenza debería sentirla ella, ambos. Yo no.
Últimos capítulos
#38 Capítulo 38 Capítulo 38
Última actualización: 5/15/2026#37 Capítulo 37 Capítulo 37
Última actualización: 5/15/2026#36 Capítulo 36 Capítulo 36
Última actualización: 5/15/2026#35 Capítulo 35 Capítulo 35
Última actualización: 5/15/2026#34 Capítulo 34 Capítulo 34
Última actualización: 5/15/2026#33 Capítulo 33 Capítulo 33
Última actualización: 5/15/2026#32 Capítulo 32 Capítulo 32
Última actualización: 5/15/2026#31 Capítulo 31 Capítulo 31
Última actualización: 5/15/2026#30 Capítulo 30 Capítulo 30
Última actualización: 5/15/2026#29 Capítulo 29 Capítulo 29
Última actualización: 5/15/2026
Te podría gustar 😍
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
La historia de Speed y los Rebeldes sin control
Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.
Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Alfa Malvado Me Marcó
Pero una cacería sale mal, cambiando el curso de su vida para siempre.
Saviour ha esperado a su compañera toda su vida, pero no tanto como su madre. El día que atrapan a la cazadora, Saviour sabe que todo está a punto de cambiar, pero está decidido a controlar el rumbo del barco que se hunde rápidamente que es su vida. Primer hijo de tres, nacido del Rey Alfa Raphael. Pero necesitará una compañera para tomar el trono y restaurar el lugar de su madre como ‘compañera más valorada’.
¿Cómo puede hacer eso cuando su compañera es una rechazada?
Raven pronto se da cuenta de que está en un mundo lleno de secretos y mentiras. Uno en el que debe desempeñar un papel significativo.
De cazadora a cautiva, y de cautiva a reina.
—Invadiste nuestras fronteras con la intención de matar a nuestros hombres, mujeres y niños. Eres una traidora que no merece vivir. Es misericordioso que el Rey Alfa te perdone la vida. Pero siempre caminarás en la piel que odias. Obligada a vivir como uno de nosotros, una cautiva de Darkwaters.
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
ENCUENTRAME
Su terapia una vez a la semana, es el lugar de refugio donde respirar no le cuesta tanto. Todo en su vida debe ser cuidadosamente planeado
Sin embargo, el cambio repentino de su Psiquiatra jubilado y el profesor más verdugo de la academia, que a resumidas cuentas resultan ser la misma persona, desequilibran su supuesta normalidad haciendo que ella saque a flote los rincones más oscuros que ha querido esconder desde hace mucho tiempo.
Xavier está convencido que nadie interrumpirá su rigurosa vida, de hecho, él es lo suficientemente cuidadoso como para que nadie esté a su lado por lo menos 24 horas seguidas. Es un hombre cerrado, dominante y muy controlador, entre eso, manipulador. Pero cuando Anaelise entra en su campo de visión, no solo sacará lo peor de él, ella romperá sus barreras y desatará el caos que él mantiene oculto.
Ellos son sombras, y estas, se unirán formando un caos interminable.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
De la Ruptura a la Felicidad
En mi fiesta de compromiso, se desató un incendio. Mi prometido se lanzó heroicamente entre las llamas. Pero no venía a salvarme a mí—estaba salvando a otra mujer.
En ese momento, mi mundo se hizo pedazos.
El Trato
Ahora, Racheal no tiene a nadie que la proteja de la dureza y crueldad de su familia. Su situación empeora cuando la obligan a casarse con sus enemigos y a hacer cosas peligrosas. ¿Sobrevivirá Racheal a esta prueba y encontrará el verdadero amor en este matrimonio? ¿O morirá en el intento?
Cadenas de Seda y Foco
Ciel Reid no es ajeno al escándalo. Como un actor rebelde con una reputación de chico malo, ha escalado hacia la fama, dejando un rastro de caos. Pero cuando su carrera se tambalea al borde de la ruina, aparece un salvavidas en forma de Xerxes Laurent—un CEO implacable con secretos tan oscuros como sus trajes.
Xerxes le ofrece una oportunidad para recuperar su estrellato, pero hay una trampa: un contrato para un compromiso falso que convertirá a Ciel en su peón. Lo que comienza como un retorcido trato de negocios pronto se convierte en un juego de alto riesgo de poder, deseo y traición.
En Cadenas de Seda y Reflectores, la pasión arde, las lealtades se rompen y nada es lo que parece.
La herencia del rancho.
En allí, Margarita conoce a Ryder, un vaquero que la atrae desde el inicio y con agrado descubre que el sentimiento es mutuo. ambos cargan con un pasado turbio, y lo suyo fue demasiado rápido, ardiente. Margarita descubre que está embarazada, ahora, las cosas han cambiado y no solo por el exnovio de Margarita aparece y para empeorar todo, su padre y madrastra también.
Se enfrentan a las hormonas de una joven embarazada y la pasión abrazadora de un hombre que sabe montar toros y domar caballos salvajes.












