
Un Contrato De Protección
elenargr7 · En curso · 74.5k Palabras
Introducción
Leonardo Santamaría es un ex marine convertido en el dueño de una prestigiosa agencia de seguridad privada. Su trabajo es su pasión y su orgullo, y nunca ha fallado en ninguna misión. Pero hay algo que no puede olvidar: el amor que sintió por Arantxa Olivares, la mujer que le robó el corazón y que luego lo destrozó. No esperaba que ella le pidiera que se casara con él como condición para ofrecerle el trabajo de su guardaespaldas.
¿Podrán Arantxa y Leonardo superar el pasado y confiar de nuevo el uno en el otro? ¿Lograrán descubrir quién quiere matar a Arantxa y por qué? ¿Será este el comienzo de una nueva oportunidad para el amor?
Capítulo 1
Las sombras de la noche oscura eran su única compañía, el aire gélido hizo que su cuerpo temblara y se erizara, la calle estaba completamente sola, ni una alma vagaba por esa avenida, los comercios ya había cerrado sus puertas al público, con el corazón martillando con fuerza en su pecho camino lo más rápido posible, sabía que no debía andar por esa calle a esa horas, sin poder evitarlo miró detrás de ella sintiendo esa mirada penetrante, no era la primera vez que la sentía, y tal vez tampoco la última; desde que recibió aquella amenaza su vida peligraba.
¿Quién la quería ver muerta? Y ¿Por qué?
No había sido suficiente con matarla en vida aquel día que le arrebataron al hombre que rescató su corazón, que ahora también querían su vida. Aún tenía muy presente aquella noche, la que debió ser la más feliz de su vida.
Todos por fuera de la iglesia los felicitaban, los periodistas de la columna de sociales no dejaban de tomar las mejores fotografías del evento que habían calificado como la boda del año. De pronto y de la nada el rechinar de unas llantas menguo su felicidad, el grito de un hombre diciendo su nombre hizo que volteara, de pronto el terror se apodero de su ser, al ver el arma que apuntaba directamente a ella.
Escucha el disparó y los gritos de las mujeres que se alejan por miedo a que algún proyectil las dañe, cierra los ojos esperando sentir como la atraviesan, pero no sucede. De nuevo escucha el rechinar de las llantas del vehículo que se aleja del lugar, abre los ojos y la escena que tiene al frente de ella la llena de horror. Las balas perforaron el cuerpo de su recién esposo, Arantxa cayo junto a Steven al suelo, tratando de contener la hemorragia.
Su vestido blanco se había teñido de color carmesí,
—Perdóname, yo tuve la culpa, nunca debi…— trato de hablar, sin embargo, un coagulo de sangre le impidió seguir hablando.
—No tengo nada que perdonarte— beso su frente— además tú vas a vivir, no puedes dejarme sola.
—Te amo Arantxa, todo lo hice por…— por la perdida de sangre quedó inconsciente.
El sonido de las sirenas de la ambulancia se escuchó llegar, lo subieron y estabilizaron.
Llegaron muy rápido al hospital donde ella trabajaba, para su desgracia el médico de guardia había tenido un problema por lo que no había llegado a cubrir su turno. Ella no podía dejarlo morir, por lo que fue a su consultorio, saco el uniforme quirúrgico que guardaba para las emergencias.
La voz se había corrido como pólvora, la doctora Olivares estaba en el hospital con su esposo y ella estaba vestida de novia, y pretendía operar, pero en el reglamento del hospital estaba prohibido.
—Necesito salvarle la vida…— le decía al director del hospital que había llegado a su consultorio, pero él no estaba ahí para hacer cumplir el reglamento, tenía una mala noticia que darle.
—Lo siento doctora, su esposo acaba de fallecer— un grito desgarrador se escuchó por toda la sala del hospital, la jefa de enfermería que era su mejor amiga se acercó a abrazarla.
Días después del funeral, no soportaba la idea de quedarse en el departamento donde compartió tantos momentos felices con él, cada espacio tenía una parte de él, así que decidió ir a trabajar, sin descanso, ya no le importaba su salud, lo único que quería era irse con Steven, el hombre que aprendió a amar.
Esperando a su paciente para dar una consulta su secretaria entro con una caja envuelta en papel de regalo en la parte superior se podía ver un gran moño de color blanco, al verlo frunció el ceño, ¿Quién había podido mandar aquel regalo?
—¿Quién lo manda? — preguntó a su secretaria que había recibido la caja, escuchando la respuesta buscó alguna nota que le dijera de parte de quien era ese regalo.
—No lo sé doctora antes que pudiera preguntar el mensajero ya se había ido— la secretaria la miró con pena. Arantxa con cuidado destapó la caja plateada;
—¿¡Por Dios que es esto!?
Su rostro reflejaba horror por lo que había visto en la caja, de inmediato la arrojó lejos de ella logrando que parte de lo que había dentro de la caja saliera, se escuchó el jadeo de sorpresa y horror de las personas que estaba cerca de ahí, miró a la secretaria, que tenía la misma mirada de terror.
—Llama al agente Ramson de inmediato, dile que necesito que venga urgentemente y cancela la consulta por ahora por favor.
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