NovelaGO
Una viuda bajo la protección de su cuñado

Una viuda bajo la protección de su cuñado

Danyelys Quintero · Completado · 109.5k Palabras

678
Tendencia
1.6k
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Isabel Ramírez es una mujer sumisa de su violento esposo, cansada de los maltratos domésticos, contrata a un abogado y denuncia a su esposo, también pidiendo el divorcio. Alejandro Bennette al recibir la noticia sobre la demanda, se enoja con su esposa y vuelve a maltratarla al punto de causarle un parto adelantado. Despues del parto, Isabel no solo tiene la noticia de que su hijo ha nacido saludable, sino que también le informan que su esposo ha muerto.
Alejandro antes de morir, le pide a su herm menor, César que cuide de su esposa y y de su hijo, él solo plirá su palabra por su herm, ya que no le agrada su cuñada, pero...

¿Al convivir con ella, sus pensamientos cambiarán, incluso sus sentimientos? O ¿La echará de su casa porque no la soporta?

Capítulo 1

Isabel.

—¿Segura de que quieres hacer esto? —me pregunta el abogado por la llamada.

Yo estoy en el baño, encerrada viendo el moretón de mi ojo, el moretón que mi esposo me había causado, fue un golpe adrede porque se había enojado conmigo, ¿Razón? Mi esposo es muy celoso, hasta con mi familia.

Flashback.

“Oye prima, estoy en la ciudad y me encantaría verte”, recibo un mensaje de Teobaldo, mi primo.

El día marca la tarde y Alejandro, mi esposo sigue en el trabajo, no permite ningún tipo de visita sin su presencia y bueno, también dependiendo de la visita.

Pero no veo a Teobaldo desde hace mucho, de pequeños éramos muy unidos hasta que mi tío por su trabajo tuvo que mudarse, ya después nos veíamos en reuniones o festividades, y al llegar a la universidad, no vi mucho a Teobaldo, se puso a estudiar derechos y quería graduarse con honores así que tomo la decisión de exigirse más.

Así que aprovecharé que mi primo está en la ciudad y lo veré, ¿Qué malo podría pasar? Tenemos cosas que adelantarnos, sobre todo por mi embarazo de 8 meses y medio, ya me falta poco para dar a luz de un hermoso varoncito.

“Vale, puedes venir dentro de una hora? También si puedes irte antes, mejor”, le escribo.

Sé que va contra las reglas que Alejandro puso, pero es mi primo, no tendría porque haber un problema.

“¿Y eso?”, me pregunta y siento nervios.

La he embarrado, ¿Y ahora que le digo? No puedo decirle que soy una sometida por mi esposo, Teobaldo no estaría de acuerdo con eso, pero tampoco lo entendería, si estás en una relación y quieres que funcione, tienes que saber que cosas debes sacrificar, incluyendo ceder tu libertad, ¿No? (No sabía que pensar así sería uno de los errores más grandes de mi vida).

Pienso en algo para que mi primo no sospeche y en cuanto se me ocurre una idea, se lo escribo.

“Porque tengo cosas que hacer y te conozco, eres bueno distrayéndome”

“Tienes razón, aunque sea abogado, sigo siendo más divertido que tú”, bromea y me saca una sonrisa, “te veo en una hora”

“Vale”, digo y le paso la dirección.

Dejp mi móvil en la mesa de noche y me levanto como puedo de la cama, me dirijo al baño, me quito la ropa, abro la regadera y me sumerjo en la lluvia para relajarme.

He limpiado el apartamento yo sola, le he pedido a Alejandro que contrate a alguien gracias a mi estado de embarazo, pero no me hizo caso.

Y por eso estoy cansada, no puedo limpiar todo esto yo sola, sin embargo, lo hago para apoyar a mi esposo, él pone todo en el hogar y yo… solo tengo que agradecer de alguna forma.

Salgo de la ducha y me enrollo en una toalla, abro la puerta del baño y encuentro a mi esposo sentado en la cama, eso me extraña.

—¿Vas a algún lado? —me pregunta en un tono suave.

—Solo me estoy duchando, sude mucho limpiando la casa y bueno, también porque viene mi primo —aprovecho para informarle.

El rostro de Alejandro cambia totalmente al mencionar a mi primo.

—¿Quién? —dice, frío y severo.

—Mi primo Teobaldo —le recuerdo.

Pues es obvio que lo conoció, en la boda y en algunas reuniones familiares, bueno, en las pocas que he asistido, solo los veo una vez al año y por unos minutos.

—¿Y si es tu primo por qué carajos te duchas? ¿Acaso haces incesto con él? —me reclama y me sorprendo.

Alejandro es muy celoso, pero jamás creí que pensará así hasta de mi familia.

—No, y no se porque piensas eso —le respondo.

Él se calla por unos momentos, no entiendo porque Alejandro siempre fue desconfiado conmigo, nunca le he sido infiel o algo, siempre lo he amado a él.

—Aun así no saldrás a verlo —me ordena y yo me pongo la defensiva.

—Es mi primo, no puedes hacer eso, quiero verlo, tengo tiempo sin verlo —le respondo y él se sorprende de mi reacción.

¿Qué? Seguramente no se esperaba que actuara así, pero es que ya he cedido mucho y si cedo esta vez sería sin razón.

Alejandro aprieta la mandíbula muy enojado y se levanta de la cama para acercarse con pasos firmes, sentí un gran miedo de que lo iba a hacer, ya que no sería primera vez, pero desde que estoy embarazada había dejado hacerlo.

Él me toma bruscamente por mis brazos y me agita, cierro mis ojos con fuerza, con miedo a que me haga daño estando embarazada de su hijo, pues él dijo que cambiaría en el momento que supimos que esperábamos un bebé y claro que así fue. Aunque antes era porque no quería dejarme ir sola y él está muy ocupado con el trabajo. Y pensé que todo lo de las visitas era para cuidar al bebé, pero ahora veo que es porque cree que le voy montar cacho o lo voy a dejar.

—No saldrás, ni verás a nadie sin mi permiso Isabel, ¿Entendido? —su aliento caliente choca contra mi rostro por lo cerca que esta y hasta me intimida, otra vez.

Ahogo un grito de miedo y asiento con delicadeza, pidiéndole a Dios que no me toque como prometió. Lo escucho suspirar y me suelta, mi respiración se tranquiliza, abro mis ojos y le veo voltearse, me alivio por eso, se ha controlado.

El timbre suena y Alejandro se voltea a su vez golpeándome con la parte superior de su mano en mi ojo, su golpe fue tan duro que me hizo girar la cara.

—Ahora por tu culpa me veré como el malo ante tu familia, como siempre porque eso es lo que logras, que ellos me vean mal cuando tú eres la que me hace ver así.

Mis lágrimas comienzan a salir por el dolor del golpe y a su vez el dolor en mi pecho, él siempre logra hacerme sentir culpable.

—Lo siento —le pido con mucho arrepentimiento—. No sé en qué estaba pensando, perdóname.

Sé que no he hecho nada malo o en parte eso es lo que siento, pero ha hecho molestar mucho a Alejandro y fue muy egoísta de mi parte no haberle preguntado primero como lo haría sentir. Alejandro solo bufa enojado ante mis palabras y otra parte de mi siente que ha cedido por proteger al bebé, si poniéndome en su contra, solo lograré que nos haga daño y el bebé no merece ver el lado oscuro de su padre, el que solo yo lo hago sacar.

Fui desobediente, teníamos un acuerdo de no visitas hasta… no sé, no puso ninguna fecha, pero seguramente lo hace por el bebé. ¿De que hablas Isabel? Te pegó porque piensa que tienes un romance con tu primo, no porque quiera proteger al bebé.

—Solo cámbiate, ya lo resolveré —finalmente me habla, pero sin mirarme y se va.

Fin del flashback.

Sacudo mi cabeza ante el recuerdo de lo que pasó el día anterior, no fue fácil para mí tomar está decisión. Después de que él echara a mi primo para que ni se le ocurriera entrar, mi primo me escribió y me pasó el número de un abogado.

Al principio no entendí el porque, creí que nos había escuchado, pero lo más probable es que mi mamá le haya dicho algo, es la única que ha presenciado nuestras peleas antes de que quedara embarazada.

Recuerdo que ella una vez se metió y Alejandro la corrió, de igual forma, ella estaba de visita, tampoco que vivía con nosotros. Al principio de la relación discutía con Alejandro, me defendía verbalmente hasta que empezó a pegarme…

Y ahora bueno, creí que iba a cambiar cuando quede embarazada, pero hasta me di cuenta que no fue así y eso me tuvo muy triste el día de ayer, aún así me porte como la esposa amable que a él la ha gustado siempre y lo seguiré haciendo hasta que me libre de él finalmente, tengo miedo porque no me deje ir si se entera de que estoy hablando con un abogado.

—Segura señor Rodríguez, quiero demandarlo y también quiero el divorcio —digo muy decidida.

Porque es lo que me he obligado a hacer, no quiero que nuestro hijo crezca con los abusos, así que esto lo hago por mi hijo, porque lamentablemente aún amo a su padre, a pesar de todo y lo sé… estoy dañada, no puedo amar a alguien que me lastima, pero es que no veo un futuro sin él.

Lo que pasa es que estoy aferrada a los momentos felices, no quiero ser la esposa que solo ve las cosas malas y lo único malo de mi esposo es que es celoso, demasiado, pero del resto me trata bien, ¿No es una recompensa suficiente? Bueno, también es temperamental, pero eso cambio desde que estoy embarazada, aún así, ayer fue la prueba de que Alejandro solo estaba acumulando su ira.

—De acuerdo, ¿Desea estar presente o quiere que todo lo hagamos sin su presencia?

—Quisiera primero hablar con mi madre, para que me reciba, no quiero que Alejandro tiente contra mi vida por esto.

El abogado está de acuerdo y decimos que nos mantendremos en contacto. Apago la pantalla del móvil y maquillo mi ojo para que Alejandro no se enoje conmigo, pues a él le molesta cuando le doy razones para enojarse consigo mismo.

Alejandro.

Salgo de la cama, recojo mis pantalones y me los pongo mientras veo el cuerpo escultural que tengo frente a mi sobre la cama.

—¿Ya te vas? —me hace un puchero.

Nicolle rueda sobre la cama poniéndose boca abajo haciendo que la sábana se descubra un poco, eso me permite admirar un poco más de su piel.

Sonrío mordiéndome el labio, Nicolle tiene un cuerpo maravilloso, Isabel también, pero el embarazo se lo echó a perder.

—Debo volver a casa, mi esposa sabe la hora en que salgo del trabajo —le recuerdo y me hace una mueca.

—No entiendo porque sigues con ella si es tan controladora —junta sus cejas.

Me reí por sus celos absurdos, Nicolle se metió conmigo sabiendo que soy casado y que no voy a dejar a Isabel, la única razón por la que estoy con Nicolle, es porque temo hacerle daño a mi hijo con mis embestidas.

Tomo la camisa del suelo, me la coloco y me la abotono, Nicolle sigue esperando respuestas, pero yo ni le rindo cuentas a mi esposa, así que no se haga ilusiones, aún así le dejaré claro que lo de nosotros no será.

—Amo a Isabel —le digo.

—Si la amaras, no la engañaras conmigo —me contradice.

—Mi corazón sigue siendo de ella —concluyo—. Nos vemos otro día.

Termino de vestirme, me acerco a ella para besar su mejilla y le dejo dinero para que se compre algún regalo, salgo de la habitación pagada y me voy hacia el estacionamiento pata subirme a mi auto.

Nicolle es una vieja amiga, siempre gustó de mi, pero yo la veía como algo más casual, aún la sigo viendo. Toda mi familia quería que me casará con ella, pero a mí gustaba Isabel.

Isabel la conocí mediante a mi hermano menor, Douglas, ellos estudiaban juntos en la universidad y en un trabajo, él la llevó a casa, en ese momento estaba con Nicolle, ni recuerdo de lo que me estaba hablando, solo sé que cuando vi a Isabel, me llamo la atención por completo.

Pero yo no servía para relaciones serias, así que solo podía ofrecerle una causal, Isabel no aceptó y tal vez me sentí retado, ahora hoy en día estamos felizmente casados, 7 años juntos, dos de conocernos y cinco de casados.

Lo mío con Nicolle empezó porque ella se me insinuaba mucho, al principio claro que la ignoraba, pero Isabel me hizo enojar tanto que para desquitarme, me fui con Nicolle, no iba a maltratar a mi esposa, lleva un hijo mío, aun así, ayer me sacó de mis casillas, los demás la ponen rebelde, porque mi Isabel no es así.

En el camino, me llama mi otro hermano menor, César, él es mayor que Douglas, somos cuatro hermanos, yo soy el mayor, luego viene Paulina, de tercero César y por último Douglas, mi madre como que se puso de acuerdo en hacernos cada dos años.

—Hey César, ¿Cómo estás? —contesto la llamada saludando a mi hermano.

César es como mi mejor amigo, somos demasiado unidos.

—Bien hermano, ¿Y tú?

—Muy bien, emocionado por llegar a casa y besar a mi esposa mientras sobo su panza para sentir a mi hijo —digo con una sonrisa.

Lo escucho suspirar, sé que no le gusta cuando hablo de Isabel, a él y a mi familia no le caen bien y lo entiendo, pero aunque ella sea mala conmigo, la amo. Su silencio me hace sentir juzgado y eso me pone de mal humor.

—¿Me llamaste para recordarme que merezco a alguien mejor que mi esposa? —le pregunto en un tono serio.

—No —lo escucho decir obligado—, recuerda que hoy es nuestra noche de hombres y he invitado a Douglas, no sé si tú esposa nos dejará hacerlo en tu apartamento. Hannah y yo estamos remodelando la casa y bueno, ya sabes que por ahora no podemos hacerlo allá.

Me quedó callado por unos segundos, pensando, la verdad es que no quiero que vayan, sobre todo Douglas, quien siempre estuvo enamorado de Isabel. Pero si le doy tantas vueltas al asunto mi hermano pensará que oculto algo.

—¿Douglas, es en serio? —le pregunto en un tono un poco molesto.

—Es nuestro hermano Ale, no deberías enojarte con él, tu esposa fue quien se le insinuó, ¿O ya se te olvidó?

—No —responde a regañadientes.

—Perfecto, porque me parece injusto que culpes a Douglas del todo, necesitas estar mas unido a él que con tu esposa golfa.

—Respeta César —le advierto.

—Ay por favor, como si mereciera respeto, seguramente ese hijo ni siquiera es tuyo…

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.3m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada

El Ascenso de la Loba Desterrada

1.1m Vistas · Completado · Lily
—¡Lobo blanco! ¡Mata a ese monstruo!

Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.

En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.

Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?

Una cosa sé: ahora es el momento.

He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido

El Latido Prohibido

647.5k Vistas · Completado · Riley
Dicen que tu vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO

El Amor No Dicho del CEO

1m Vistas · Completado · Lily Bronte
—¿Quieres mi perdón? —preguntó, mi voz bajando a un tono peligroso.

Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.

—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.

Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.

Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...

Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.

Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

514.2k Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

914k Vistas · En curso · Becky j
—¡El compañero está aquí!
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.

Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.

El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.

Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Enamorada del hermano marino de mi novio

Enamorada del hermano marino de mi novio

1.7m Vistas · En curso · Harper Rivers
¿Qué me pasa?

¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?

Es solo la novedad, me digo firmemente.

Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.

Me acostumbraré.

Tengo que hacerlo.

Es el hermano de mi novio.

Esta es la familia de Tyler.

No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.

**

Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.

Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.

Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.

Estoy enamorándome del hermano de mi novio.

**

Odio a las chicas como ella.

Consentidas.

Delicadas.

Y aún así—

Aún así.

La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.

Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.

No debería importarme.

No me importa.

No es mi problema si Tyler es un idiota.

No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.

No estoy aquí para rescatar a nadie.

Especialmente a ella.

Especialmente a alguien como ella.

Ella no es mi problema.

Y me aseguraré de que nunca lo sea.

Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

550.5k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

914.2k Vistas · En curso · Nyssa Kim
Advertencia de contenido: Escenas explícitas.

—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.

—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—

Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.

—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.

Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.

Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.


Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.

Pero todo fue arrancado.

Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.

¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.

Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.

Lucien. Silas. Claude.

Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.

Lilith se suponía que era un medio para un fin.

Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.

Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.

Tres Alphas.

Una chica sin lobo.

Sin destino. Solo obsesión.

Y cuanto más la prueban,

Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido

De mejor amigo a prometido

1.7m Vistas · Completado · Page Hunter
Savannah Hart pensó que había superado a Dean Archer —hasta que su hermana, Chloe, anunció que se casaba con él. El mismo hombre que Savannah nunca dejó de amar. El hombre que la dejó con el corazón roto… y que ahora pertenece a su hermana.

Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.

Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.

Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.

Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

1.4m Vistas · En curso · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

501.6k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.