Empañando la imagen de la mafia
525 Vistas · En curso ·
Ella miró la taza, luego a él, sin atreverse a tomar un sorbo. Cuando él notó su actitud, inclinó la cabeza, mirándola incrédulo. Dios, este hombre era perfecto.
Él alcanzó el vaso, tomó un sorbo y luego se lo deslizó de nuevo.
—No te preocupes, no enveneno a mis ofensores. Eso sería menos divertido —dijo y ella se estremeció de miedo, agarrando el vaso y llevándolo a sus labios temblorosos, tra...
Él alcanzó el vaso, tomó un sorbo y luego se lo deslizó de nuevo.
—No te preocupes, no enveneno a mis ofensores. Eso sería menos divertido —dijo y ella se estremeció de miedo, agarrando el vaso y llevándolo a sus labios temblorosos, tra...




















