Entre el Oro y el Alma
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No nací para ser una víctima.
Crecí en una casa donde el sonido constante era el suspiro de agotamiento de mi madre y los gritos de los cobradores tocando a la puerta. Aprendí desde muy joven que el amor no paga las facturas, ni compra medicinas, ni evita que la gente de clase alta te mire como si fueras invisible. Por eso me prometí una sola cosa: jamás volveré a pasar hambre, y nadie volverá a...
Crecí en una casa donde el sonido constante era el suspiro de agotamiento de mi madre y los gritos de los cobradores tocando a la puerta. Aprendí desde muy joven que el amor no paga las facturas, ni compra medicinas, ni evita que la gente de clase alta te mire como si fueras invisible. Por eso me prometí una sola cosa: jamás volveré a pasar hambre, y nadie volverá a...




















