NovelaGO
Amor en horario laboral

Amor en horario laboral

Claudia Cadenas · Completado · 197.2k Palabras

455
Tendencia
6.3k
Vistas
234
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Sabrina pensaba que lo peor de su día sería derramar café… hasta que su nuevo jefe entró por la puerta.
Organizar bodas exige perfección, paciencia… y evitar caer en el juego emocional del hombre que menos esperaba volver a ver.
Porque cuando el amor se mete en la agenda, ni la lista más estricta lo puede controlar.

Capítulo 1

El salón está lleno de flores, la luz es tenue y romántica. El novio se encuentra al final del pasillo. Las puertas se abren y lo muestran de pie, inquieto pero feliz. La música comienza.

Justo en la entrada, a solo unos metros del novio, aparece una mujer, pero las emociones en su rostro no concuerdan con las del hombre; más bien, parece molesta.

—¡¡Paren la música!! —exclama ella a la orquesta, caminando a paso rápido en dirección al hombre y pasando de largo junto a él.

El novio voltea, siguiéndola con la mirada, confundido. 

—¿Qué pasa? ¿Hay algún problema? ¿Hice algo mal? ¿No me paré en el lugar correcto?

—Sí, pero no es contigo, Mateo. Tú estás bien donde estás —ella lo observa un segundo—. Sabes que… en realidad, deberías estar un poco más a la derecha. Si no, el día de la ceremonia el camarógrafo no podrá captar bien tu rostro cuando veas a tu novia haciendo la marcha nupcial.

—Perdón, Sabrina. Siempre se me olvida. Ya es la tercera vez que meto la pata.

—Tranquilo, para eso son los ensayos.

—Lo sé, pero no entiendo cómo siempre se me olvida lo mismo. ¡Lo único que tengo que hacer es estar de pie, y ni eso me sale bien! —se afloja la corbata, frustrado. Era el último ensayo antes del gran día, y el primero que hacía sin su prometida. Ambos habían acordado no verse una semana antes de la boda, para agregarle más emoción al evento.

—Vamos a hacer esto: el día de la boda te dejaré una pequeña marca en el suelo —la mujer tomó un pedazo de tiza de una mesa cercana y dibujó una X en la alfombra—. Asegúrate de pararte sobre ella, y ya no tendrás que preocuparte por nada más que decir tus votos. Que, por cierto, le di una copia a tu padrino, y yo tengo otra, por si acaso. Plastificadas. Es algo que aprendí por las malas en mis primeras bodas.

—A Mariana y a mí nos alegra tanto haberte contratado como la organizadora de nuestra boda. No sabemos cómo agradecerte, por tanto.

—No digas nada más. Es mi trabajo hacer que su gran día sea, como mínimo, perfecto. Además de impedir que los novios pierdan la cabeza en el proceso.

El celular del novio sonó.

—Disculpe, señorita Sabrina, me tengo que ir. Voy a cenar con mi cuñado esta noche. ¿Hay algo más que deba mejorar?

—No, nada más. Puedes irte. Pero no te desveles. No creo que a Mariana le guste verte al final del pasillo con una bolsa debajo de cada ojo.

El novio asintió y se fue, dejando a Sabrina sola con la orquesta y los encargados de la decoración.

—Muy bien, ahora que estamos solos… —la mujer en traje de cabellos azabaches, volvió a donde estaban los músicos—. Esa no fue la canción que habíamos acordado.

—¿Cómo qué no? ¿No se suponía que tocáramos la canción de esta película del barco que se hunde? —el líder de la orquesta no parecía nada contento. Pero claro, ¿quién lo estaría trabajando tan tarde un viernes?

—No. Esa es para la boda del domingo. La de mañana debe ser la del cantante pelirrojo —buscó rápidamente en la carpeta que tenía en sus brazos, sacando la partitura correcta—. Esta es.

—¿Otra vez esta canción? —se quejó uno de los violinistas, secundado por los demás—. Ya es la quinta boda este mes.

—Eso es lo que quieren los novios —cerró la carpeta con fuerza—. Cuando alguno de ustedes se case, podrá tocar la canción que prefiera —caminó de vuelta al comienzo del largo pasillo—. De acuerdo, una vez más antes de irnos. Y los de las luces, hagamos de nuevo otra prueba más con el cambio de iluminación al entrar la novia.

Sabrina aplaudió como señal para iniciar. Caminó recorriendo el lugar con dos propósitos: el primero, inspeccionar que todo estuviera perfecto para el gran día. Y segundo, por su propio bien, porque sabía que si se quedaba tranquila —fuera sentada o de pie— terminaría quedándose dormida. Estaba exhausta.

...

Eran las dos de la mañana cuando Sabrina al fin llegó a su casa. Pero no podría relajarse hasta llegar a su habitación. A pesar de estar a nada de cumplir los treinta años, ella aún parecía una adolescente entrando como ladrón a su propia casa, solo para evitar despertar a alguno de los miembros de su familia con los que compartía techo.

Después de muchos años había logrado desarrollar la habilidad de caminar a oscuras por su casa sin tropezar con nada en el camino a su habitación.

Cerró la puerta con cuidado. Las crueles bisagras chillaban, exigiendo que les echaran aceite o algo para silenciarlas.

Al fin en su espacio, se quitó la ropa y se puso lo primero que encontró antes de tirarse al colchón. 

—Al fin. No sabes cuánto te extrañé, amor mío. Nunca más nos separemos —cuánto había anhelado acostarse en su cama.

Se arropó, tomó su celular y abrió la app de notas: 

“Lista de cosas por hacer el domingo, número diez: engrasar las bisagras de las puertas.” 

Ya eran diez cosas por hacer. Sería un domingo ocupado.

Antes de poder rendirse a Morfeo, repasó cómo sería su sábado. La boda sería casi en la noche, no vería a nadie hasta las dos de la tarde. Ya había adelantado todo antes del fin de semana.

Sonrió, mientras dejaba su teléfono en la mesa junto a la cama. Podía darse el gusto de dormir hasta el mediodía. Necesitaba recuperar energías.

Pero qué equivocada estaba.

Eran las seis de la mañana cuando recibió un mensaje de su jefa: 

"Reunión de emergencia a las siete en la oficina".

Y así fue, con bolsas bajo los ojos y menos de tres horas de sueño, que Sabrina tuvo que salir corriendo de su casa al trabajo. No le había dado tiempo ni siquiera de desayunar, y mucho menos de tomar su preciado café para poder ser una adulta funcional.

No tenía auto, por lo que tuvo que tomar el autobús. El tráfico estaba espantoso. Pero, aun así, pese a todos los inconvenientes, pudo llegar unos minutos antes de la reunión.

—Justo a tiempo —exclamó, viendo su reloj. No quería escuchar a la secretaria de su jefa si la veía llegar tarde. No sabía por qué, pero esa mujer parecía tener algo en su contra.

Cuando las puertas del ascensor se abrieron, Sabrina se apresuró a salir. A pasos agigantados dobló la esquina, sin notar a la persona que venía desde el otro lado ni el café que esta llevaba en la mano.

Lamentablemente, no solo ella y la otra persona terminaron en el suelo, sino que, además, quedaron empapados de café caliente.

—Perdón, perdón, no lo vi —Sabrina no hallaba qué decir ni qué hacer. Como si esa mañana no fuera ya lo suficientemente estresante. Pero pensó que, después de esto, nada podría ser peor… hasta que identificó a la persona con la que se había tropezado.

—Tenías que ser tú —se quejó el hombre, mirándola molesto.

Dorian Welling, el hermano menor de su jefa… y el hombre más insoportable que alguna vez había conocido en su vida.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Felicidad del Ángel

Felicidad del Ángel

2.4m Vistas · Completado · Dripping Creativity
«Aléjate, aléjate de mí, aléjate», gritaba una y otra vez. No dejaba de gritar aunque parecía que se había quedado sin cosas para tirar. Zane estaba más que un poco interesado en saber exactamente qué estaba pasando. Pero no podía concentrarse con la mujer haciendo alboroto.
«¡Cállate, carajo!» le gritó. Ella se quedó en silencio y él vio que las lágrimas comenzaban a llenarle los ojos, le temblaban los labios. Oh, carajo, pensó. Como la mayoría de los hombres, una mujer llorando lo asustó muchísimo. Prefiere tener un tiroteo con cien de sus peores enemigos que tener que lidiar con una mujer que llora.

«¿Y tu nombre es?» preguntó.

«Ava», le dijo en voz baja.

«¿Ava Cobler?» quería saberlo. Su nombre nunca había sonado tan bonito, la sorprendió. Casi se olvidó de asentir. «Mi nombre es Zane Velky», se presentó, extendiendo una mano. Los ojos de Ava se agrandaron cuando escuchó el nombre. Oh, no, eso no, nada más que eso, pensó.

«Has oído hablar de mí», sonrió, parecía satisfecho. Ava asintió. Todos los que vivían en la ciudad conocían el nombre de Velky, era el grupo mafioso más grande del estado con su centro en la ciudad. Y Zane Velky era el cabeza de familia, el capo, el gran jefe, el gran mandamás, el Al Capone del mundo moderno. Ava sintió que su cerebro, presa del pánico, se descontrolaba.

«Cálmate, ángel», le dijo Zane y puso su mano sobre su hombro. Su pulgar cayó por delante de su garganta. Ayya se dio cuenta de que si lo apretaba, tendría dificultades para respirar, pero de alguna manera su mano calmó su mente. «Es una buena chica. Tú y yo necesitamos hablar», le dijo. La mente de Ava se opuso a que la llamaran niña. La irritaba a pesar de que estaba asustada. «¿Quién te pegó?» preguntó. Zane movió su mano para inclinar la cabeza hacia un lado y poder mirarle la mejilla y luego el labio.

**************Ava es secuestrada y se ve obligada a darse cuenta de que su tío la ha vendido a la familia Velky para saldar sus deudas de juego. Zane es el jefe del cártel de la familia Velky. Es duro, brutal, peligroso y mortal. En su vida no hay espacio para el amor o las relaciones, pero tiene necesidades como cualquier hombre de sangre caliente.

Advertencias de activación:
Hable sobre SA
Problemas con la imagen corporal
BDSM ligero
Descripciones descriptivas de las agresiones
Autolesión
Lenguaje duro
La Pareja Prohibida del Rey Alfa

La Pareja Prohibida del Rey Alfa

12.5k Vistas · Completado · Kilimo
—De rodillas, su alteza… —gimió Luciano al oír mis palabras. Me mordí los labios de forma seductora; podía ver la lujuria y la necesidad en sus ojos.

—¡Maldita sea! ¡Mocosa malcriada! —maldijo entre dientes y me agarró del cabello con brusquedad, pero con cuidado, y luego lo deslizó dentro de mi boca…


Hazel tenía todo lo que una mujer podría desear: un esposo amoroso y atento, un hogar feliz y todo el poder en la palma de su mano.

Sin embargo, su vida de ensueño se convierte en una pesadilla cuando su esposo encuentra a su pareja destinada. Traicionada y destrozada, Hazel intenta liberarse de las cadenas del destino, pero le resulta difícil por los lazos que la atan a su esposo.

Como si que el esposo de Hazel encontrara a su pareja destinada no fuera suficiente castigo de la diosa, su manada fue atacada y ella fue tomada por el despiadado príncipe licántropo como su cautiva.

Luciano, el príncipe licántropo que se aferra con firmeza a las reglas de su reino, codicia la belleza de Hazel y no puede evitar el fuego que se enciende dentro de él.

¿Qué sucede cuando se revela el secreto del pasado que amenaza la vida tanto de Hazel como del príncipe? ¿Será su amor lo bastante fuerte para mantenerlos unidos o los consumirá la ira, la traición y el dolor?
Hijos de la Armada: Intimidada por Hermanastros Cuatrillizos

Hijos de la Armada: Intimidada por Hermanastros Cuatrillizos

21.3k Vistas · Completado · Lino Genge
—¡Eres débil y fea!
—Deja de actuar como si fueras una de nosotros. ¡Me das asco!

***En la escuela secundaria, Tabitha era gorda y el blanco constante de las crueles bromas y el acoso de los hermanos cuatrillizos. Eran su pesadilla viviente. Tras abandonar sus estudios allí, dejó atrás la escuela de hombres lobo y se inscribió en una universidad humana, donde bajó de peso. Los cuatrillizos fueron criados por su padre con una estricta disciplina militar, lo que los convirtió en jóvenes alfas rebeldes e indomables. Cinco años después, Tabitha y los hermanos cuatrillizos se reencontraron porque la madre de ella se casó con el padre de ellos.

Ahora, Tabitha se ve obligada a vivir bajo el mismo techo que los cuatro abusivos alfas de la Marina. Rápidamente la reconocen y se quedan atónitos al ver lo hermosa que se ha vuelto.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.1m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
¡Mate!

¡Mate!

21.7k Vistas · Completado · Angie Pichardo
Gia es una licántropa fuerte, rápida y perceptiva, hija del alfa de la manada. Desde pequeña, ha demostrado habilidades sobresalientes, pero su vida da un giro inesperado cuando Gael, el lobo más codiciado y poderoso de la manada, es rescatado por su padre y llevado a vivir a su casa. Desde su llegada, Gael siente una necesidad protectora hacia Gia, deseando enseñarle todo lo necesario para que sobreviva.
Sin embargo, la tranquilidad de su relación se ve quebrantada una noche, cuando Gia lo descubre besando a su mejor amiga en una fiesta. Su loba, en un grito interior, le asegura que él es su mate, pero Gael niega cualquier vínculo más allá de la amistad.
¿Será que Gia está cediendo a la obsesión y fantaseando con su conexión, o realmente está destinada a estar con Gael?
La segunda oportunidad del multimillonario

La segunda oportunidad del multimillonario

1.2m Vistas · Completado · Nia Kas
McKenzie Peirce oculta su pasado por una razón. Se avergüenza de ello y no quiere que salga a la luz. Su salvador pertenecía a una de las familias más ricas de Ardwell. Aceptó casarse con el nieto de su salvador, que era frío y distante. Poco a poco Dimitri se va abriendo y McKenzie también. Justo cuando pensaba que podía confiar en él, una tercera persona entra en sus vidas e incomoda a McKenzie.
Jasmine Dupree, su mejor amiga y empleada, siempre ha estado enamorada de Dimitri sin que él lo sepa. Su mejor amigo Grayson Paul y Dimitri no tienen idea de que el regreso de su mejor amigo acabaría con su matrimonio.
McKenzie es acusado de traicionar a Dimitri y expulsado solo para aparecer cinco años después como médico para salvar la vida de su mejor amigo Grayson.
McKenzie intenta mantenerse alejado, promete mantenerse alejado de Dimitri. CINCO años y todavía la odiaba por traicionarlo, sin embargo, salen a la luz nuevos detalles que hacen que Dimitri dude de sus acusaciones de hace cinco años.
Jasmine ve la oportunidad de meterse con McKenzie y lo hace, lo que Jasmine no sabe es que Dimitri todavía amaba a McKenzie y que ella seguía siendo su esposa. Nunca se divorció de ella a pesar de que McKenzie firmó los papeles.
Cuando Dimitri descubre que estaba equivocado, sintió repulsión por la forma en que la trató y comenzó a volver con ella. McKenzie Peirce, por otro lado, no tiene idea de que se le daría una segunda oportunidad de enamorarse. con el hombre que siempre ha amado.
Con su mejor amigo y su familia además de él, tiene la intención de recuperar a McKenzie, sin embargo, mientras intentan hacer que su matrimonio de segunda oportunidad funcione, se están gestando problemas. Jasmine se niega a darse por vencida con Dimitri.
Casada con el enemigo de mi esposo.

Casada con el enemigo de mi esposo.

30.3k Vistas · Completado · Iraya Baute
Kayla Donnelly, una mujer muy inteligente con un coeficiente de genio para la tecnología y las leyes, es asesinada por su recién estrenado marido, y su mejor amiga, amante de este, para quedarse con su herencia en la misma noche de su boda. Mientras muere descubre que ha sido engañada desde el principio, y de que ellos también habían asesinado a su padre antes. Pero finalmente se despierta reencarnada en el cuerpo de una famosa Top-Model Samary De Angeleis, alguien completamente diferente a su yo original. Tras esta segunda oportunidad decide vengarse. Durante unos tres años antes de volver, prepara su plan. Había descubierto que su marido tiene un rival en los negocios, y no era otro que el atractivo e impresionante empresario griego Constantine Nikolau apodado por sus rivales en los negocios como el Demonio. Decide ayudarlo, para eso le propone casarse con ella, ya que gracias a lo que habla la gente en las fiestas y reuniones, descubre que el Demonio debe casarse en tres meses o perderá parte de su herencia, en favor de su primo casado. Usando todo lo que conoce del su pasado de su ex, su inteligencia y el poder de su nuevo esposo. Pretende vengarse. Aunque no contaba con que entre ambos existirá una atracción enloquecedora y un miedo enorme a volver a sufrir. ¿Dónde le llevará la venganza? ¿Podrán controlar esa pasión que los ciega y los empuja a uno en brazos del otro?
La Última Cláusula del Multimillonario

La Última Cláusula del Multimillonario

762.3k Vistas · Completado · Benedicta Nkemjika
—Fírmalo —dijo él.

Tres años de matrimonio terminaron con una línea y una pluma que le temblaba en la mano. No eran los papeles lo que dolía: era la forma en que él ni siquiera se inmutó cuando ella sí lo hizo.

Amelia Hart salió del penthouse de él esa noche sin nada más que una maleta y el corazón hecho pedazos. Se lo había dado todo a Daniel Sterling —su amor, su identidad, su devoción silenciosa—, solo para que la desecharan en el momento en que se volvió inconveniente.

Pero cuando el imperio que él construyó empieza a derrumbarse, cuando el CEO frío que jamás miró atrás de pronto necesita a la mujer que tiró a la basura, regresa con las mismas manos que una vez la soltaron, ahora extendiéndose hacia lo que destruyó.

Solo que esta vez hay una cláusula que él no leyó…
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

835.1k Vistas · Completado · Amelia Rivers
Ella es la hija de la ama de llaves. Él es el multimillonario más frío de Manhattan. Una bebida drogada cambia todo.

Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.

Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.

Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.

Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?

Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.

Pero no lo son.

A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.

Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Juego del Destino

Juego del Destino

4.6m Vistas · Completado · Dripping Creativity
El lobo de Amie no se ha mostrado. Pero, ¿a quién le importa? Tiene una buena manada, mejores amigos y una familia que la ama. Todos, incluido el Alfa, le dicen que es perfecta tal como es. Eso es hasta que encuentra a su compañero y él la rechaza. Con el corazón roto, Amie huye de todo y empieza de nuevo. No más hombres lobo, no más manadas.

Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.

Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.

Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

741.6k Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Alpha at the Door (versión editada)

Alpha at the Door (versión editada)

20.2k Vistas · Completado · RainHero21
Un escalofrío recorrió mi espalda al ver al lobo caer al suelo, sangrando. Otro fuerte gruñido de dolor.

—Ese es el último de ustedes, Cascata —dijo el hombre, mirando al lobo. Disparó de nuevo antes de escapar al final del oscuro callejón.

La tía Rita me dijo que nunca creyera en los hombres lobo. Eran malvados y desagradables.

Pero miré al lobo muy herido. Simplemente no podía dejar que alguien muriera frente a mí.


Corriendo por el oscuro callejón tenuemente iluminado, de nuevo. Miré hacia atrás con cautela. La bestia marrón de furia me estaba persiguiendo. Gruñendo en la oscuridad, estaba decidido a atraparme. Gemí y me giré, concentrándome en mi escape. No quería morir esta noche.

—¡Corre, Veera! —gritó Leo, pero luego lo vi ser arrastrado a las sombras por un par de guantes negros.

Habían pasado cinco largos años desde que había visto esos ojos brillantes.

No había tenido esta pesadilla por un tiempo. Soñaba con él después de esa noche. Me perseguían, atrapaban y secuestraban en los sueños, pero esta noche se sentía tan diferente.


—Si te comportas, te dejaré ir.

Veera miró a su secuestrador y levantó una ceja. Quería maldecirlo, pero se dio cuenta de que no sería prudente, ya que él era un Alfa a quien había salvado del borde de la muerte hace cinco años. Además, estaba atada a la silla y su boca había sido tapada nuevamente, ya que se había asustado y le había gritado como cualquier víctima normal en una película de suspenso.

Por favor, tenga en cuenta que esta es una versión editada de AATD, la historia y el contenido serán los mismos que en la original.

Lectura madura 18+

Alpha at the Door 2020 Por RainHero21 ©