
Bajo el Hechizo del Príncipe
AnaPaula Rocha · Completado · 207.2k Palabras
Introducción
Capítulo 1
—Dame otro beso… solo uno más y te dejo ir. —Suplicó Brian con carita de perro abandonado.
—Dale otro beso Rania, sino luego se pone insoportable. —Pidió Kate, la mejor amiga de Rania viendo como Brian miraba a su amiga embobado.
—No Brian, déjame ir y deja de apoyarlo Kate, eres mi mejor amiga y no suya. Si vuelvo a llegar tarde mi tío me mata y con razón. —Contestó Rania esquivando los besos de su novio.
Rania Hassan tenía veinte años, era una bella chica de rasgos árabes, larga melena negra y ojos color miel, la obsesión de su novio Brian Harrisburg, un joven que pertenecía a una familia acaudalada. Era el mejor partido de la Universidad donde estudiaban Ingeniería Petrolera y era el deseo de todas sus compañeras, pero sólo tenía ojos para su reina del desierto… como la llamaba.
—¿No estás cansada de trabajar en la tienda de alfombras de tu tío? —Preguntó insistiendo en lo mismo, aunque Rania le daba siempre la misma respuesta.
—Para nada Brian, adoro trabajar con mis tíos en la tienda y hacer crecer el negocio. Me siento útil y algún día quiero ayudarlos a ampliar el negocio.
—Pero sabes que podría darte una vida de reina cuando te cases conmigo, no tendrás que trabajar ni hacer ningún esfuerzo, solo nos dedicaremos a vivir la vida. —Aseguró.
—Yo en tu lugar ya hubiera aceptado Rania, no sabes la suerte que tienes. –Opinó Kate y Rania giró los ojos.
—Yo no quiero ser una mantenida Kate, ni de Brian ni de nadie. Solo quiero llegar a ser algún día una gran profesional y construir grandes cosas, abrirme paso en la industria del petróleo. —Habló Rania con firmeza. —Ahora déjenme ir, no quiero que mis tíos me vuelvan a llenar de preguntas por llegar tarde.
—No tendrías que pasar por eso si asumieras nuestra relación. —Se quejó Brian cansado de tanto secreto.
—Cariño sabes que mi tío quiere que me case con un buen hombre musulmán. Me apoya en mis estudios, pero sigue siendo muy aferrado a sus viejas tradiciones y a nuestra religión. —Le recordó Rania apenada. –Debo esperar a terminar la Universidad para asumir nuestro noviazgo públicamente, después de eso seré totalmente libre.
Brian la agarró con fuerza para acercarla a él y Kate se apartó para darles algo de intimidad.
—¿También tendré que esperar a que eso suceda para tenerte de verdad? —Preguntó ansioso, llevaban un año saliendo y aún no se habían acostado. —¿Me rechazas también por tu religión?
—No Brian, es solo que quiero que sea algo especial y no quiero sentirme presionada. —Rania dejó un beso en su rostro y se alejó incómoda de estar de aquella manera tan pegados públicamente. — Dame un poco más de tiempo, sabes que te amo y eso debería ser suficiente para darte seguridad en esta relación, si necesitas sexo para saberlo es porque el amor no significa mucho para ti.
—Yo también te amo… solo tengo miedo a perderte. —Suspiró Brian con frustración y ella lo besó.
—Eso no sucederá, jamás me vas a perder. Eso te lo aseguro.
Después de despedirse de su novio y su mejor amiga, Rania tomó el autobús con destino al barrio donde vivía con su familia, ya que por suerte iba a una Universidad que estaba cerca de su casa, de lo contrario no hubiera podido seguir con sus estudios.
Al llegar a la tienda de su tío que estaba justo debajo de la casa, Rania intentó entrar sin hacer ruido, pero alguien ya esperaba por ella.
—Eres como una rata escurridiza. —Espetó su tío Hamza asustándola.
—¡Tío por Alá, casi me matas de un susto! —Habló ella con los latidos de sus corazón acelerados. –Si sigues haciendo esto arderás en el fuego del infierno por ser tan malo. —Se rio la chica.
—El que no debe no teme Rania Hassan y llevas unos meses que siempre llegas tarde. ¿Dónde andabas pequeña llama del fuego del infierno?
—¿Nunca dejarás de llamarme de esa manera? –Preguntó riéndose mientras dejaba su mochila detrás del mostrador de la tienda.
—No, ahora contesta a la pregunta de tu mayor. ¿Dónde estabas Rania Yasmina Hassan? — Demandó y ella se puso el delantal suspirando con cansancio.
—Estaba en un bar de carretera prostituyéndome tío, ya lo sabes…para mantener a mis cuatro maridos narcotraficantes. —Bromeó y Hamza se llevó la mano al pecho haciendo un gesto dramático.
—¡Alá te castigará algún día por hacerme estas bromas niña, como sigas así me matarás de un disgusto y por no haberte educado bien …
—Seguramente arderás en las llamas del infierno como penitencia por no haber sabido guiarme por el camino correcto. —Continuó Rania por su tío, pues escuchaba aquellas palabras constantemente. —Sabes que solo te he dado alegrías viejo, así que deja de quejarte tanto. — Dijo y después dejó un beso cariñoso en la frente de su tío.
—Yo solo quiero lo mejor para ti, Rania. Estoy soñando con que te cases con un buen hombre.
Hace unos días el sobrino de Mohamed…
—Por favor tío, ya lo hemos hablado. —Lo interrumpió Rania molesta. —Mi único pensamiento ahora es terminar mis estudios, nada de matrimonio. —Habló con seriedad y su tío rezongó.
—Pues deberías de comenzar a pensarlo, cada vez estás más mayor y así nadie te querrá. — Aseguró Hamza y Rania lo tomó del brazo para llevarlo delante del espejo.
—El único viejo que veo ahí eres tú. Por lo tanto, no hay motivo de desesperación. —Hamza se giró para verla y la tomó de los brazos con cariño.
—Este país está lleno de personas que van por el mal camino Rania y no quiero que termines como algunas de nuestras vecinas. —Dijo Hamza preocupado.
—Tío en cuanto a eso puedes estar tranquilo, tú y la tía Fariha siempre me han enseñado que mi cuerpo es un templo y que no debo dejar entrar a cualquiera. Aunque no esté de acuerdo con ciertas cosas como bien sabes, en eso pienso lo mismo. Así que por favor olvidemos el asunto por ahora. —Pidió y Hamza la abrazó.
—Está bien, pero de todas formas te traeré fotos del sobrino de Mohamed. —Avisó y Rania puso los ojos en blanco.
Rania tenía muy claro el camino que quería labrar en la vida para su futuro, pero aquella noche una llamada cambió su destino para siempre.
—Rania, Rania cariño… ¡Despierta! –La llamó su tía Fariha.
—Tía es muy tarde, ¿qué ocurre? —Habló con la voz cansada soltando el libro con el que se había quedado dormida leyendo.
—Es de Marruecos… de la casa de tu padre. —Habló y Rania se desveló rápidamente.
Ella llevaba años sin saber nada de su padre, desde que él la había enviado a Estados Unidos para vivir con sus tíos después de que su madre murió de una manera horrible.
Rania y Fariha escuchaban atentamente todo lo que Hamza hablaba por teléfono con otro tío de Rania, Idris Hassan. Después que el hombre colgó la llamada ella preguntó nerviosa.
—¿Qué está pasando tío?
—Es tu padre Rania. Ibrahim está muy enfermo, se está muriendo. —Contó Hamza dejándola aturdida.
—¿Mi padre se va a morir? —Preguntó Rania angustiada y su tío asintió. —¡Alá!
—Uno de tus tíos ha llamado para avisarte que Ibrahim quiere verte antes de dejar este mundo para unirse al profeta. —Habló Hamza con tristeza y Rania lo miró asombrada. —¿Ir a Marruecos? —Inquirió con ansiedad.
—Así es mi niña, quieren que viajes a Marruecos para despedirte de tu padre. Yo no puedo ir contigo y ya sabes que tu tía no es bien recibida en su casa por ser saharaui. —Habló Hamza apenado porque no quería dejar a su sobrina sola, pero ¿Qué podría suceder de malo? Supuestamente ella estaría a salvo con su familia o eso pensaban.
A la mañana siguiente en la Universidad, Rania no pudo prestar atención a nada. Ella solo pensaba en el pedido de su padre que estaba en su lecho de muerte.
Rania llevaba doce años de su vida separada de su progenitor y sin pisar su tierra natal. Tanto que ya no tenía muchos recuerdos de Casablanca, la ciudad donde había nacido. Brian a su vez se dio cuenta que la mente de su novia estaba muy lejos de la clase.
Cuando hubo un intervalo Brian prácticamente la secuestró y se la llevó a un parque que estaba cerca, donde ellos se sentaron en el césped para hablar.
—Brian no podemos faltar a clase, sabes que el profesor de Geología es muy exigente. — Reclamó Rania, pero Brian se negó a marchase de allí con ella y tomó su mano con delicadeza.
—No tienes cabeza para estar en clase y se te nota. —Habló Brian cono tono firme y autoritario. —Sé que hay algo que te preocupa. —Ella bajó la cabeza y él supo que estaba en lo cierto. —Soy tu novio Rania, sabes que puedes contarme cualquier cosa. ¿Dime por favor qué tienes?
Rania no podía seguir ocultando lo que estaba sucediendo con su padre y menos cuando ella debía tomar una decisión sobre si iba a atender a su pedido o no. Así que le contó toda la verdad a su novio.
—¿Entonces quieren qué vuelvas a Marruecos? —Preguntó Brian preocupado y ella confirmó con un gesto.
—Así es Brian, pero todavía no sé qué hacer. —Confesó y él la miró intrigado.
—Nunca me habías hablado de tu padre, ¿por qué amor?
Rania suspiró y en su cabeza revivió por unos instantes los últimos días que pasó en Marruecos.
—Mi padre me envió aquí para vivir con mis tíos después de la muerte de mi madre.
—Eso ya me lo habías contado, bebé. —Contestó Brian con incomprensión recordando lo poco que Rania le había revelado de su pasado.
—Lo que no te conté es como murió mi madre. —Habló con la voz rota y Brian la miró fijamente. — A mi madre la asesinaron Brian.
—¡¿Qué?! —Cuestionó impactado. —¿Cómo?... ¿Por qué?
Brian no sabía que decir, aquello le había pillado por sorpresa.
—Mi madre se enamoró de otro hombre y vivió su amor a escondidas con él hasta que la familia de mi padre descubrió todo.
—¿Ellos la mataron? – Preguntó indignado.
—La denunciaron y mi madre fue sentenciada a morir lapidada por ser una adúltera. —Reveló llorando, porque era una cicatriz en su corazón que jamás había llegado a cerrarse del todo.
—¿Tu padre permitió que le hicieran eso?
—Él no pudo hacer nada, incluso llegó a negar la traición, pero habían demasiadas pruebas.— Explicó con ese sentimiento de impotencia que jamás se iba de su pecho.
—¡Malditos desgraciados!—Gruñó Brian. —¿Por eso te ha enviado tu padre aquí… por lo que le hicieron a tu madre?
—Porque no quería que las decisiones de mi madre recayeran sobre mí. —Habló Rania apoyando la cabeza en el pecho de Brian que la refugió en sus brazos. —Todos empezaron a mirarme con malos ojos, decían que sería igual que ella y por eso mi padre me mandó aquí con el único hermano de mi madre. Desde entonces mi tío Hamza y su esposa Fariha han estado cuidando de mí como si fuera su hija.
—¿Entonces qué vas a hacer? —Se interesó Brian. —¿Vas a ir a Marruecos donde está esa gente…esos putos asesinos? —Inquirió molestó.
—Los odio a todos, pero mi padre no tuvo la culpa de lo que sucedió. Entonces supongo que sí, que haré lo correcto. —Declaró limpiándose las lágrimas.
—No sé si puedo permitir que te vayas sola. —Habló Brian que seguía enervado por lo que Rania le había contado.
—Estaré bien, solo iré por unos días para verlo y después regresaré aquí… a mi casa, con mi familia y contigo. —Prometió Rania, pero Brian no estaba muy convencido de que aquella decisión fuera la más acertada.
Últimos capítulos
#128 Capítulo 128 Epílogo.
Última actualización: 3/24/2026#127 Capítulo 127 Capítulo Final.
Última actualización: 3/24/2026#126 Capítulo 126 Capítulo 126: Un lugar donde volver a empezar.
Última actualización: 3/24/2026#125 Capítulo 125 Capítulo 125: Una tragedia y un reencuentro.
Última actualización: 3/24/2026#124 Capítulo 124 Capítulo 124: Una rata para las serpientes.
Última actualización: 3/24/2026#123 Capítulo 123 Capítulo 123: Su deseo es una orden...
Última actualización: 3/24/2026#122 Capítulo 122 Capítulo 122: No escaparás de nuestros colmillos.
Última actualización: 3/24/2026#121 Capítulo 121 Capítulo 121: Solo...
Última actualización: 3/24/2026#120 Capítulo 120 Capítulo 120: Hora de volver con papi.
Última actualización: 3/24/2026#119 Capítulo 119 Capítulo 119: Baila para mí...
Última actualización: 3/24/2026
Te podría gustar 😍
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.
Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.
Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.
Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.
Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.
Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.
Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.
Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.
Especialmente él.
Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.
Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Vendida al Señor de la Noche
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?












